Tenia la vista enterrada entre los libros cuando de repente intuí que tenia que levantar la vista y así lo hice, no me lo podía creer, delante mía ...
Increíble pero cierto, después de estar preparando durante
meses una salida con los amigos a la montaña, resulta que ese fin de semana
tenia que trabajar, con muy pocas ganas de trabajar me levante el sábado
temprano y cogi el coche para ir al centro de exposiciones donde tendría lugar
unas conferencias sobre la importancia de la educación en nuestros tiempos... Se
me olvido deciros que trabajo en una editorial y que tenía que montar un stand
lleno de libros sobre el tema... Llegue a mi stand cuando apenas todavía no
había llegado nadie y me puse a colocar un poco todo, llevaba puesto un traje
verde de licra que se ajustaba como un guante a mi cuerpo... Tengo 34 años y sin
ser presumido, tengo que decir que tengo un buen cuerpo atlético, mido 1,80 y
mis ojos tienen una mirada muy expresiva.
Tenia la vista enterrada entre los libros cuando de repente
intuí que tenia que levantar la vista y así lo hice, no me lo podía cree,
delante mía paso un hombre maduro, de unos 54 años, gordito pero se le veía
fuerte y duro, sus manos eran grandes y velludas, todo paso como a cámara lenta,
en ese momento el se giro y cruzo la mirada con la mía, en ese mismo instante
sentí la absoluta necesidad de que se hombre tan macho me hiciera suyo... Yo le
dedique la mirada mas provocativa y sensual que me salio de lo mas dentro de mi,
a la vez que le sonreí con picardía, el se acerco con una sonrisa que consiguió
sacarme la primera erección del día, mi polla cobro vida solo de ver aquel
hombre, intente disimular el abultado de mi pantalón, pero el se dio cuenta y me
dedico otra sonrisa estupenda y picara, a la vez que me tendía su mano. Nos
pusimos hablar de libros, pero mi cabeza solo pensaba en lanzarme sobre el y
besar esos labios húmedos y carnosos, su pelo entrecanado y frondoso bigote le
daban al hombre un encanto increíble... Estando en estos pensamientos me
comento...
-Bueno chaval, te dejo por un rato, que me toca dar una
conferencia y tengo que entrar...
Eso me excito muchísimo mas de lo que ya estaba pues me
imaginaba a ese conferenciante enfundado en ese precioso traje con un chaleco
que hacia remarcar su barriga, hablando delante de miles de personas y que luego
yo pudiera comérmele y que me follara con todas sus fuerzas de macho... Pero
esto era una fantasía mía, pues en un principio el hombre no dio señales de que
le fuera el tema.
-Pues nada encantando de conocerte, y entrare a oír tu
conferencia...
El tiempo pasaba, estaba deseoso de que acabara la
conferencia y saliera de nuevo para poder tenerlo cerca.
Por fin empezó a salir la gente, mientras atendía a clientes
que me preguntaban por libros, mi mirada buscaba ansioso el encontrar al
conferenciante que había conocido, cual fue mi sorpresa al ver que el también
buscaba encontrar de nuevo mi mirada, le sonreí y me sonrió, se acerco de nuevo
a mi pero esta vez traía una tarjeta en la mano que me dio mientras me comentaba
con un tono una tanto nervioso, que se llamaba Manuel y que si alguna vez
necesitaba algo le llamara, por regla general yo soy muy tímido y no me atrevo a
lanzarme yo primero, pero no se que me ocurrió en esta ocasión, que sin pensarlo
dos veces le conteste.
-La verdad es que si necesito algo...
El se quedo sorprendido por la respuesta...
-Genial, dime en que puedo ayudarte.
-La verdad es que no se como decírtelo pues soy muy cortado,
(en ese momento pensé en decirle que me encantaría besarle esos labios, meterle
la lengua hasta la garganta, mientras le apretaba contra mi cuerpo), pero me
encantaría que me firmaras este libro tuyo, que me dijo la compañera de otra
editorial que habías escrito tu...
-Pero por supuesto que te lo firmo, encantadísimo...
Yo le miraba atontado como esas manos que tanto me gustaban
ponían una dedicatoria al libro, al darme el libro mis manos rozaron las suyas y
el me hizo una delicada caricia que me puso todo los pelos de mi cuerpo de punta
y de nuevo la polla a punto de estallar...
No estaba seguro que semejante macho, pudiera llegarle a
gustarle los hombres, pero era tal la excitación y el deseo que me producía
verlo, que le propuse ir a comer juntos, el acepto enseguida y salimos de allí
en mi coche... En el trayecto hacia un restaurante el tenia sus manos sobre sus
piernas y cada vez que cambiaba de marcha rozaba su mano, no aguante mas y
decidí tender mi mano hasta la suya, el me respondió aparentándomela fuerte,
estaba a punto de estallar de emoción y placer, que gusto, pensar que
efectivamente le gustaba y podría hacer realidad todas mis fantasías, aunque en
esto ultimo me equivoque en parte, pues este hombre hizo realidad todas mis
fantasías y lo que no podía llegar ni a imaginar...
Llegamos al parking de un centro comercial y cuando me
disponía a salir me agarro fuerte pero a la vez con dulzura y acerco sus labios
a los míos, ese beso fue el mas rico que nunca había recibido, sus labios eran
suaves, carnosos, húmedos y en ese momento todo lo de mi alrededor desapareció,
no importándonos que en ese mismo momento una pareja de jóvenes estaba aparcando
su coche al lado del nuestro... Cuando volví en mi, arranque el coche de nuevo y
lo lleve a un sitio mas tranquilo del mismo parking, pero cuando pare esta vez
fui yo el que me abalancé sobre sus labios y empezamos a besarnos con verdadera
pasión, su lengua buscaba la mía y se entrelazaban en un estallido de placer,
mientras sus manazas grandes y velludas buscaban mis nalgas a través del
pantalón... En este momento yo baje por su cuello besándole y empecé a
desabotonarle la camisa, enterré mi mano en su pecho velludo y seguidamente mi
boca buscaron con desesperación sus tetillas que empecé a succionar, mientras mi
hombre empezaba a quejarse de placer, la excitación era máxima por si misma,
pero el pensar que cualquier persona podría estar viéndonos me excitaba
muchísimo mas...
Después de estar un buen rato recreándome en sus tetillas,
baje a su paquete, estaba a punto de reventar la cremallera, con gran habilidad
y rapidez, le baje la cremallera, y después los boxees, quedando al descubierto
una maravillosa polla de 21 cm., pero lo que mas me llamo la atención fue el
grosor, pues tuve que abrir mucho la boca para empezar a lamerle tan preciosa
polla. Mientras le hacia una mamada digna de mención, con la mano le acariciaba
los huevos, el se retorcía de placer, cuando empecé a notar que su polla se
hinchaba mas y empezaba a palpitar...
-No aguanto mas ahhhhhhhh, saca la boca que me voy a correr
vivo¡¡¡¡
El hizo el gesto de intentar sacar mi cabeza, pero yo empuje
su polla hasta mi garganta mientras le succionaba con mas fuerza y rapidez, en
ese mismo momento sentí como un primer chorro de leche me inundaba la boca y
tuve que empezar a tragar pues a ese primer chorro le siguieron unos cuantos
mas, yo tragaba con desesperación y un enorme placer, mientras el daba
convulsiones y no paraba de gemir de placer.
Después de un último latigazo el quedo totalmente relajado y
recostado sobre el asiento del coche, yo seguía con su polla dentro de mi boca,
saboreando las últimas gotas, mientras que con las manos le acariciaba esa
preciosa barriga peluda y dura...
-Como me hiciste gozar chiqui, casi me da un infarto cuando
me corrí....ahhhhhh por Dios...
Mientras me decía esto, me cogio la cabeza y con mucha
delicadeza me subió para empezar a besarme mientras nos fundíamos en un abrazo,
el cual nunca hubiera querido que acabase...
Yo no me corrí y tenia la polla a punto de estallarme, así
que le propuse el irnos a una casita que tengo en la sierra a pasar la tarde y
quien sabe si toda la noche…
El viaje en el coche fue realmente bonito, pues fuimos
hablando de muchos temas y a pesar de la diferencia de edad, tenia la impresión
de tener muchísimo en común con mi Manuel, pues ya empezaba a sentirlo mío. Por
fin llegamos a mi casa, realmente un sitio precioso en un valle lleno de pinos,
alejado de cualquier signo de civilización y allí estaba yo dispuesto a
entregarme en cuerpo y alma a mi macho. Entramos en la casa que estaba un poco
fría, pero en seguida encendí una buena lumbre en la chimenea, que empezó a
caldear e iluminar todo el salón de una manera mágica. Ofrecí algo de beber a
Manuel, mientras yo me preparaba un buen trago de ron con limón, el me dijo que
bebería lo mismo...
Me acerque con la bebida al sofá de cuero que estaba situado
enfrente de la chimenea, a lo pies había una maravillosa manta, el estaba
recostado en el sofá y yo me senté a su lado ofreciéndole el trago.
Me miro a los ojos y sentí la necesidad de empezar a
devorarle a besos, dejamos la bebida en una mesita de al lado y empezamos a
besarnos como si fuera lo ultimo que fuéramos a hacer en nuestras vidas,
mientras nos besábamos y acariciábamos, nuestras ropas iban cayendo por todas
partes del salón, por fin le tenia ante mi totalmente desnudo, su cuerpo era
magnifico, tenia una cara muy linda y regordeta, con uno ojos muy expresivos,
unos labios rojos y gorditos, con un buen bigote encima, el pecho era de
ensueño, muy velludo y fuerte con unas tetas maravillosas, la tripa era para no
dejar de acariciarla en la vida, pues era prominente, pero muy tersa, dura y
llenita de pelo entrecanado, mas abajo se apreciaba el pollon que me había
comido en el parking y que tanto me hizo gozar, para finalizar sus piernas eran
muy fuertes, con unos buenos gemelos…
Estábamos de pie sobre la manta besándonos cuando me hinque
de rodillas y volví a comerme con verdadera lujuria y frenesí esa polla que me
volvía loco, mientras miraba hacia arriba, nuestras miradas se cruzaban, pero el
tenia la mirada perdida, en blanco… Me di cuenta que aquello empezaba de nuevo a
hincharse, pero esta vez quería reservar esa leche para otro sitio de mi cuerpo,
así que deje de mamarle la polla y subí de nuevo por su pecho hasta su boca…
-Mi hijito casi consigue que me corra otra vez, nunca me
habían mamado la polla de esa manera, me haces gozar como nunca antes lo ha
hecho nadie.
-Pues esto acaba solo de empezar Manuel, pues pienso dejarte
seco, voy a matarte a polvos como a las cucarachas...
Entre risas volvimos a abrazarnos y besarnos, entonces el me
hizo sentar de nuevo en el sillón y se hinco de rodillas enfrente mía, sobre la
manta, de esta manera comenzó a comerme la polla muy suavecito, sentía sus
maravillosos labios subir y bajar por toda mi polla, estuvo así un buen rato,
hasta que de repente sentí un dedo suyo buscándome la puerta de mi culo, poco a
poco con un masaje consiguió meterme el dedo entero, yo estaba delirando de
placer que me daba con su boca en mi polla, y cuando me quise dar cuenta ya
tenia 2 dedos metidos en mi culo dándome un placer de muerte. Yo levante un poco
las piernas y el aprovecho para bajar su boca hasta mi culo y empezar a
mordisquearme los alrededores, después introdujo su legua en mi culo y empezó a
follarmelo con su lengua, sus bigotes me producían un cosquilleo muy rico y su
lengua un placer maravilloso, yo no podía mas y le suplique que me follara.
Me tumbo boca arriba en el sofá y me puso mis piernas sobre
sus hombros, dejando todo mi culo a su merced, coloco su polla en la entrada de
mi ojete y de un solo golpe me metió toda la polla dentro de mi ser, al
principio sentí un poco de dolor, como si me partiera en dos, pues el grosor era
considerable, el se quedo un momento en esa posición con todo mi culo lleno de
polla, poco a poco empezó a bombear dentro de mi, primero muy despacito sacando
la polla hasta la mitad para volver a introducirla de nuevo, yo sentía cada cm.
de su polla entrar y salir de mi culo, tenia un placer increíble y tenia que
hacer verdaderos esfuerzos para no correrme, pero el empezó a subir el ritmo,
envistiéndome con todas sus fuerzas, sus enormes pelotas golpeaban contra mis
nalgas y su polla entraba y salía entera de mi culo a gran velocidad, a pesar de
los esfuerzos por no correrme, mi polla estallo saliendo un chorro de leche que
llego al techo del salón, eso pareció excitar mas a Manuel que continuo
follandome con mas fuerza, sacándome varios chorros de leche que impactaron en
su cara y después en mi pecho, yo me quede exhausto nunca me habían hecho
correrme de esa manera tan brutal, yo me relaje un poco pensando que el se
correría rápido, pero siguió bombeándome el culo ahora mas despacio pero con un
ritmo constante, luego me bajo a la manta y me puso a cuatro patas, el se coloco
detrás y me la volvió a meter entera, poco a poco empezó de nuevo a follarme,
aquel macho parecía no tener fin y al cabo de un rato follandome así, empecé de
nuevo a excitarme tremendamente, el me embestía desde atrás mientras me tenia
agarrado con una manaza por los hombros y la otra me daba cachetadas en el culo,
después de un gran rato, se tumbo el boca arriba sobre la manta, yo sin dudarlo
me ensarte enterito en su pollon sentándome encima, empecé a cabalgar con gran
maestría, convulsionando todo mi cuerpo y mi culo sobre su polla, el ya no gemía
sino que pegaba verdaderos alaridos de placer, a mi eso me excitaba
tremendamente y sentía que de nuevo me iba a correr… Estaba en el séptimo cielo,
aquello era mucho más de lo que yo podía imaginar….
-Mi vida no aguanto mas, te voy a llenar todo el culo entero
de leche¡¡¡¡
-Llénamelo entero, quiero sentir dentro de mi tu leche…
Fue decirle esto y un chorrazo de leche caliente empezó a
llenar mi culo, fue tal la cantidad, que sentí como me rebosaba y me caía por la
pierna, esto me excito de tal manera que mi polla empezó a escupir chorros de
lefa que subían directas al techo y luego caían sobre el pecho y cara de mi
macho. Sin sacarme la polla del culo que seguía dándome gustillo, me desplome
entero sobre mi hombre y empezamos a besarnos, metiendo nuestras lenguas hasta
adentro, en esta postura quedamos mucho rato, luego yo me gire dándole la
espalda para que me abrazara y así nos quedamos dormidos.
Al cabo de una hora, me desperté con los brazos de Manuel
rodeándome y todo su cuerpo encajado perfectamente en el mío, aquello era
delicioso, pero sentía un hambre tremendo pues no habíamos comido nada en todo
el día. Me levante sin hacer ruido, pues no quería despertarle, se le veía tan
lindo desnudo tumbado sobre la manta, con los últimos rayos del atardecer
colándose por la ventana…
Estaba preparando una rica cena cuando de repente sentí unas
manos rodeándome por la cintura, yo me gire y le di un besazo enorme en la boca,
el se apretó contra mi y sentí su polla de nuevo pidiendo guerra, la mía para no
ser menos despertó de su letargo…
-Espera Manuel que tenemos que recuperar fuerzas, que no
hemos comido en todo el día...
-Tienes razón come y recupera fuerzas pues este día no lo vas
a olvidar en la vida...
Y cuanta razón tenía….
Tuvimos una velada maravillosa, con una cena muy rica de
raciones de ibéricos, morcilla, boquerones en vinagre, acompañada de un gran
vino que tenia reservado para una gran ocasión… Estuvimos hablando de muchísimas
cosas y de todo lo que había sucedido entre los dos en ese inolvidable día. De
repente el se levanto y me rodeo con sus brazos por el cuello y comenzó a
besarme y mordisquearme las orejas, esto me puso a mil, así que me levante y le
lleve hasta mi habitación. Mi cama es enorme de dos por dos, así que teníamos
espacio para revolcarnos a placer. Estuvimos haciendo un largo y rico bollo,
juntando nuestros cuerpos y nuestras pollas, mientras nos dábamos millones de
besos y caricias.
Nuevamente sentí la imperiosa necesidad de comerme su polla,
baje lentamente recreándome por todo su cuerpo, hasta llegar a la maravillosa
polla que me esperaba y empecé a mamarla dándole suaves lenguetazos en el enorme
y rosado capullo. El sin que me diera cuenta se giro entero haciendo un
maravilloso 69, estuvimos un gran rato comiéndonos la polla… Despacito saque mi
boca de su polla y me fui a su maravilloso culo, gordito, duro y peludo. Comencé
a darle lenguetazos y besos por los alrededores del ojete, entonces el se puso
boca abajo y me empino el culo para que pudiera comérselo a gusto, con mis manos
separaba los cachetes para poder meter mi lengua hasta adentro, el se retorcía
de placer, entonces cuando le tenia bien lubricado y en esa misma posición puse
mi polla en la entrada de su ojete y en ese momento el me comento…
-
Cariño deseo que me folles entero, pero tengo que decirte
que nunca antes nadie lo hizo y tengo miedo de que me hagas daño
-
Si quieres lo dejamos para otro momento no te
preocupes...
-
NO, mi Vida, quiero que el primero que me folle en mi
vida seas tú.
Esto a mi me excito tremendamente, pensar que la primera vez
que follarian a ese macho en su vida seria yo, pero a la vez no quería hacerle
daño, solo quería que disfrutara pues ese hombre empezaba a ser algo mas que un
polvo o una noche loca…
Muy despacito empecé a empujar mi polla sobre su ojete,
sentía como el anillo empezaba a abrirse y dejar entrar la cabeza de mi polla,
el se quejo un poco, lo que hizo que yo retrocediera, pero el me sujeto con sus
manazas mi culo y empezó a empujarme de nuevo hacia el, la polla comenzó a
entrar poco a poco, hasta que mis huevos hicieron de tope, no me lo podía creer
que ese culo virgen de macho era mío, sentía las paredes presionar mi polla, lo
que me excitaba aun mas. Durante la penetración, la polla de Manuel se amorcillo
un poco, imagino que por el dolor, pero cuando empecé a bombear despacito dentro
de su culo, su polla empezó a crecer rápidamente y recuperar su tamaño, ya no
sentía ningún dolor pues empezaba a mover su culo para meter mi polla mas
adentro. Yo le agarre por los hombros, tener dominado aquel maravilloso macho de
esa manera me volvía loco, así que empecé a follarle como un salvaje, mi polla
entraba y salía entera de su ya dilatado culo, después de un buen rato, me puse
de medio lado y a el le puse boca arriba, volví a meterle la polla, pero esta
vez mientras me lo follaba por el culo, mi boca le comía su polla ya totalmente
excitada, mis embestidas crecían por momentos, mientras seguía succionándole su
maravilloso pollon, de repente aquello se hincho en mi boca y de un chorro me la
lleno de leche, esto me produjo tal excitación que descargue toda mi fuerza en
su culo y me corrí vivo dentro de el, mientras a duras penas podía tragar toda
la cantidad de leche que le estaba sacando con mi boca.
Quedamos los dos reventados sobre la cama y nos volvimos a
abrazar pero esta vez fui yo el que me puse detrás de el y le abracé hasta
encajar nuestros cuerpos perfectamente como si de un puzzle se tratase.
La noche fue larga y a pesar de la edad, este macho consiguió
sacarme otros 4 polvos a cual mejor, así pasamos toda la noche y parte de la
mañana siguiente, cuando ya teníamos todo recogido y antes de salir al coche,
nos volvimos a besar y abrazar…
-
Eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo Manuel,
espero que podamos repetir esto muchas veces.
-
Pos supuesto chiquitín, siento algo dentro que nunca
había sentido y te lo voy a susurrar al oído, te QUIERO.
Todavía hoy en día recuerdo aquel primer te quiero, de los
muchos que vinieron después y que seguro que vendrán, pues este hombre no lo
perderé en la vida.