Portada - Top Relatos - Enviar Relato - Archivos

 

    Categorias Relatos

    Ultimos Relatos

Martes, 06 enero
· SEXO ANÓNIMO
· LAS HERMANAS QUERÍAN CULEAR
Domingo, 04 enero
· La tengo mojada
· Vendida en una fiesta
· La Linda Mano de Kathy
Viernes, 02 enero
· Clase de natación
· UN SUEÑO CUMPLIDO
· Mi rica prima Vela
Jueves, 01 enero
· Cuestión de tamaño
· Conociendo a Fede
· MI CULITO FUE GOZADO
Martes, 30 diciembre
· LA AMBULANCIA
· BORRACHAS DE LUJURIA
· UN LARGO FIN DE SEMANA
Lunes, 29 diciembre
· FANATICA DEL FISTING
· MI NOVIA ME DIO UNA SORPRESA
· POR DESOBEDIENTE
Domingo, 28 diciembre
· ENTRE RISA Y RISA
· NOCHE DE AMOR ENTRE HERMANAS
· MIS HERMANAS Y YO, YANIRA
Viernes, 26 diciembre
· VI COMO VIOLARON A MI NOVIA, Y LO DISFRUTE
· TU SEMEN EN MI VAGINA
· ENCULADO SIN SABER
Jueves, 25 diciembre
· MORBO EN EL VIAJE DE ESTUDIOS
· MI FIESTA MORBOSA
· DESVELO
Martes, 23 diciembre
· SI ESTOY A TU PLENA DISPOSICION
· MI MEJOR AMIGO
· MI PRIMER POLVO POR WEB CAM
· No pensé que sucedería con mi alumna

Artículos Viejos

Hetero: General: VIAJE CANDENTE
Enviado el Viernes, 21 noviembre a las 16:35:04 por nachox

 Le chupe su clitoris y tocaba su culo. Parecio gustarle porque se abrio mas. Baje mi lengua hasta su culo y lo lami por unos segundos. Regrese a su clitoris hasta que exploto en un orgasmo.

Tomé el autobús en la estación cinco minutos antes de la hora citada. Tenía mi número de asiento en la penúltima fila, del lado derecho pegado a la ventana. Este viaje a Petén, departamento de Guatemala donde está Tikal, en horario nocturno me llevaría como mínimo 6 horas de viaje, pero este autobús moderno tenía comodidades como televisión, sillones reclinables, suficiente espacio entre las filas de asientos y un baño con lo elemental. Mi equipaje consistía en un maletín mediano con un par de pantalones, unas 5 camisas, calzoncillos, calcetines y un par de zapatos extra. Y en mi "equipaje de mano" tenía un reproductor MP3, un libro de un autor guatemalteco y otras pendejadas que ya no recuerdo.

Me senté y esperamos unos 5 minutos en lo que terminaban de subir pasajeros, que en su mayoría eran adultos de más de 35 años, unas señoras ya grandecitas, dos hippies mochileras gringas y yo. La azafata era una muchacha alta, esbelta, con falda negra y blusa blanca, zapatos altos. El piloto, un señor bajito de bigote con su uniforme de pantalón, corbata y saco negros, con camisa blanca. El asiento de mi lado quedó vacío, así como los que estaban detrás de mí.

Comenzamos a avanzar en la ruta. A la hora de camino la azafata encendió la luz para darnos el refrigerio del viaje que consistía en un pan, café y galletas. Al menos para calmar mi hambre. Una de las mochileras se levantó al baño. Adiviné que debajo de su ropa se levantaba una melena que cubría su vagina.

Un hombre gordo de sombrero hizo cola y detrás de él, un niñito como de 11 años que no había visto. Luego que se desocupara el baño fui a lavarme las manos. Tuve que contener la respiración por los vapores tóxicos emanados anteriormente. Si en ese momento hubiera estado fumando, el día de hoy no podría contar este relato. Me fui a sentar justo cuando la azafata me dejó mi refacción. Esbozó una sonrisa y me preguntó si iba de viaje por trabajo o por placer.

- Por placer nada más, para desconectarme del mundo. - Qué bien. Disfruta tu viaje

"Disfruta... dice. ¿Y cuándo dormimos juntos para tratarme de tú?", pensé. No me importó dada la belleza de la mujer que me dio de comer. Comí tranquilo, a la media hora se apagaron las luces nuevamente y cerré los ojos con mi música favorita resonando en mis oídos. No tenía ni cinco minutos cuando percibí una presencia a mi lado: "¿será, la hippie shuca? ¿Será el niño que quiere chingar?" pensé. ¡No! era la azafata bonita que se sentó a mi lado. Abrí los ojos y me quité los audífonos. Ella pensó que era inoportuna por haber llegado cuando yo me disponía a dormir, así que se levantó y me dijo que si estaba dormido que no me interrumpía.

- No te preocupes, sentate para que se haga más agradable el viaje. - Y porqué andas viajando, ¿qué se te metió? - Vagar nada más. Terminé la universidad, necesito un poco de relax.- Conocer un poco más

Me contó que tenía 19 años y que recién se había graduado del colegio. Que este era su primer trabajo y que le gustaba todo lo relacionado al turismo. Nuestra charla iba con la misma tónica, pero por la noche el sueño apremia y luego de manifestar ambos mucho cansancio, decidimos dormir. A todo esto, llevábamos un par de horas de viaje. Sin más, ella se recostó en mi hombro y poco a poco por efecto del movimiento fue bajando hasta quedar recostada en mis piernas.

Mi sueño me jugó una buena/mala pasada, ya que al poco tiempo tenía una erección que se notaba a través de mi pantalón. Mi pene había quedado en una mala ubicación y me molestaba. Como pude, metí una mano en mi pantalón para acomodarlo, cuando ella me dijo.

- ¿Te molesta? Veo que esta situación se te subió a la cabeza

Sin saber que responder, tuve que ser más descarado aún y no mostrar timidez

- Si, y te das cuenta de la reacción que me haces.

Saqué mi pene y una vez fuera, ella lo palpó para comprobar su dureza

- Me gustan los circuncidados. Son más fáciles de chupar.

Se agachó y comenzó a darme una mamada de película. Sabía perfectamente lo que hacía. Por lo pronto, yo metía mis manos por su falda y comprobé que su tanga ya estaba mojada. La corrí y lo primero con lo que me topé fue con su culito. Jugué unos segundos con él y luego dirigí mi ataque a su vagina sin un solo pelo. Entré por sus labios y me di cuenta que su vagina estaba estrecha.

- Cuidado, que esa zona es prohibida.

Así que una virgen mamona. Toqué sus pechos, un poco pequeños y con pezones duros. Metía lo más que podía mi pene en su boca, lamía mis testículos y bajaba sus manos por la línea de mis nalgas. Le desabroché la blusa y salieron sus pechos al aire. Me permitió tocarlos sin pudor. Siguió ella con su faena hasta que le anuncié mi orgasmo. Metió aún más mi verga en su boca y le descargué todo mi semen. Todavía chupó unos segundos mis testículos y se sentó en su lugar.

Era mi turno. Me aseguré de no pasar por ningún pueblo que pudiera iluminar nuestro secreto erótico. Me hinqué al suelo, levanté su falda y quité su tanga. Se percibía un olor a sexo que me hizo chuparla de inmediato. Separé sus labios, metí suavemente mi dedo en su virginal vagina.

- Solo tu dedo o tu lengua. Nada de penes

Con más fuerza comencé a chuparle su clítoris y jugar con su vagina. Estaba bastante mojada así que aproveché para tocar nuevamente su culo. Metí un poco de mi índice en él. Pareció gustarle porque se abrió más y elevó sus nalgas. Bajé mi lengua hasta su culo y lo lamí por unos segundos. Regresé a su clítoris hasta que explotó en un orgasmo que tuvo que callar. Se arregló la ropa y se recostó nuevamente sobre mi. Justo en ese momento vi que una de las hippies regresaba del baño.

Estaba tan concentrado en mis actos que no me percaté de su presencia. Ella me dirigió una mirada y con una sonrisa me apachó el ojo. Luego me ocuparía de ella. Nos dormimos un par de horas con mi azafata hasta que le tocó irse a su asiento, al frente del autobús y estar pendiente para cuando arribáramos a la Isla de Flores. Antes de despedirnos, me dio un beso inolvidable y prometió estar pendiente de mí para cuando me regresara a la Capital. Por cierto, mi nombre es Paulina, dijo antes de tomar rumbo distinto.

 


 

    Enlaces Relacionados

· Más Acerca de
· Relatos de nachox


Relato mas leido sobre :
Jovencitas

    Votos del relato

Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo

    Opciones


"Login" | Entrar/Crear Cuenta | 0 Cometarios
Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.
 

 

 

 

Fullrelatos.com relatos eroticos gratis a full © 2008

Resolución 800 x 600 pixeles