Gays: MI EXPERIENCIA CON UN TAXISTA
Enviado el Jueves, 23 octubre a las 13:49:19 por nachox
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Me la metio de un solo empujon, empezo a embestirme, fue demasiado, a pesar de que se hubiera corrido hacia poco, se corrio dentro de mi a borbotones, me lleno el culo de leche caliente.
Hola todos, mi nombre real es Fabián, soy de Colombia, tengo 32 años, esta experiencia fue verdadera e increíblemente placentera, ya que siempre había fantaseado con tener experiencias con lo taxistas ya que me parecen personas muy sexis y lo que hay en mi ciudad son bastantes masculinos y viriles, hasta este punto creo que ya se habrán dado cuenta que soy gay.
Estábamos en la floristería de un amigo, con su hermana, los nombres que voy a dar son ficticios, mi amigo se llama Hernán, su hermana Sandra, cuando de repente llega un taxi, pensé que alguien había pedido un taxi para desplazarse algún lugar, pero resultó que era el novio de la hermana de Hernán, no conocía muy bien a su hermana así que no sabía que tenía un novio taxista, desde que lo vi me gustó, y Hernán se dio cuenta de eso al instante y me frenó en seco, indicándome que era el novio de su hermana y que no fuera hacer nada raro porque Miguel, que era el nombre del taxista, era muy macho, que le gustaban las mujeres, y que de pronto me salía pegando o algo por el estilo, también me lo decía porque sabía que yo era muy insistente cuando me gustaba alguien.
Hernán, me presentó al novio de Sandra, estuvimos hablando de cosas, cosas sin importancia, yo lo miraba discretamente mucho a él, pero yo veía que no había la misma reciprocidad hacia mi, así que desistí de cualquier intención que tuviera con él, y me sentí triste porque era muy atractivo y muy lindo.
Era de piel trigueña, era bajito, pero de proporciones espectaculares, llevaba una camisa que dejaba ver su pecho bien definido y lo que más me gustó fue que llevaba unos jeans que querían explotar, le quedaba apretadito y se le veía un culo y un paquete bien marcado, cada vez que se sentaba se le veía esa cosa monstruosa en su paquete que no podía dejar de mirar.
En todo esto estábamos, y no nos dimos cuenta de que se había hecho de noche, y era viernes por la noche, Sandra salió diciendo porque no íbamos a rumbear (ir a bailar)Y todos nos miramos aprobando eso, debo advertir que Miguel sabía que Hernán era gay, así que supondría que yo lo fuera, aunque siempre he sido una persona muy seria y reservada sin nada de plumas.
Decidimos ir a un bar que quedaba cerca, fuimos en su taxi, estacionamos y entramos, estábamos muy contentos, copa venía, copa iba, y entre copa y copa todos nos íbamos soltando y más yo que llevaba la calentura desde la tarde con este tipo que me tenía loco, estábamos al lado los dos y no desaprovechaba oportunidad para tocarlo de vez en cuando, eso si que pareciera como un accidente o algo así, en todas estas ya estábamos todos tomados, bastante ebrios, cuando decidieron ir a la pista de baile Sandra y Hernán.
Yo aproveché para hablar más cerca de miguel, dijo que quería ir al baño, y se fue, acto seguido me levanto, y voy tras de él, estábamos los dos, él acababa de orinar, y yo iba a empezar, cuando veo que se cierra la cremallera y se dirige hacia mi, y me coge el culo con una morbosidad que me dieron escalofríos en ese momento, yo solo atiné a mirarlo y él me regaló un guiño de ojos y una sonrisa.
Mi corazón parecía que fuera a estallar, estaba emocionado y consternado porque horas antes este tipo no me daba ni la hora, cuando volví él estaba en la mesa con su novia, y seguimos hablando como si nada. Hernán ya estaba bastante tomado y decidió que ya era hora de irnos, yo estaba emocionado por lo que iba a pasar, cuando miguel comentó que nos iba a llevar a todos a nuestras casas, yo era el que vivía más cerca por ende debía llevarme a mi primero.
Pero oh sorpresa, cuando dijo que me llevaría a mi de último, Sandra no le dio importancia solo quería irse a dormir, pero Hernán si se las pilló, y me advirtió que tuviera mucho cuidado que no le fuera hacer eso a su hermana, la verdad yo estaba cegado por el deseo y no me importaba nada, nos subimos al taxi, Sandra adelante y Hernán y yo atrás, nos mirábamos por el retrovisor, peo él tenía una mirada tan pícara que sabía que íbamos hacer.
Dejamos a Sandra primero , luego a Hernán, y me siguió indicando que debía hacer, yo lo tomé que él estaba celoso y por eso me decía todas esas cosas, cuando dejamos a Hernán, inmediatamente me dijo que me subiera adelante con él, cosa que hice rápido, arrancó y no pude esperar, y le mandé la mano al paquetote que tenía, estaba totalmente empalmado y no dejaba de decir que lo tocara más ahí, que él nunca había hecho con otro hombre , que él era un macho que le gustaban demasiado las mujeres, pero que no sabía porque situación él alcanzó a ver las miradas que yo le echaba cuando estaba en la floristería, que eso lo había puesto a mil y que no entendía la razón, por eso no me correspondía, pero que estaba muy caliente y deseaba que algo pasara, aunque dentro de su mente algo le decía que estaba mal.
Yo lo tranquilicé tocándole la cara con mucha suavidad, y que lo dejara todo en mis manos, la verdad no tuvimos tiempo de ir a ningún lugar era tanto la calentura que buscamos un paraje abandonado, le desabroché el pantalón y que cosa tan hermosa la que vi en ese momento, era una verga no muy larga, pero inmensamente gorda y en el tope una cabeza que parecía un fresón encarnado, totalmente rojo y todos su largo llena de venas hermosas y dilatadas, cuando tuve verga en su mano lanzó un gemido agudo y delicioso y me pidió que por favor se lo chupara.
Yo con guste lo hice pero la verdad era que su grosor no me alcanzaba para retener toda la virilidad de ese hombre, la chupaba la succionaba y él no paraba de decir que se la chupaba muy rico, que siguiera, que era un puto cabrón pero que le gustaba como lo hacía, le dije que se desnudara, y él me pidió lo mismo, nos fuimos a la parte trasera del taxi, le dije que se sentara y levantara las piernas lo más que pudiera, él dijo que no, que a él esas cosas no le gustaban y que no lo iba hacer , yo le dije que confiara en mi que le iba a gustar, lo hizo al final a regañadientes, pero no fue hasta que puse la lengua en su ano que soltó un suspiro, ese culo y esa vergota de este tipo olían a macho, a sudor, era una cosa maravillosa…
Alternaba la chupada del culo con la de los huevos y la verga, así estuvimos un rato hasta que empecé chupar su verga y metí un dedo, me respondió con un ¡dale puto! ¡Cabrón de mierda métemelo más duro! ¡Chupámela, sácame la leche! ¡Dale por favor no par! Yo seguía penetrando ese culo hermoso y no fue mucho el tiempo cuando se corrió dentro de mi boca ¡uffff! Fue delicioso me tomé toda su leche de macho calentita, fue hermoso.
Estaba él reponiéndose de su corrida cuando venía un taxi, él me dijo que nos agacháramos bien que el taxi pasara y no pasaba nada, él decía que tenía esa clave porque así conocían que estaban con alguien culeando, el taxi pasó diciendo algo así como que disfrutáramos, salimos del auto, en la oscuridad de la calle nos abrazamos, restregábamos nuestras pollas el uno con el otro nos besamos y él sintió el sabor de su semen, me decía que no había tenido un orgasmo como el que había tenido, que era magnifico y que Sandra su novia nunca lo había hecho venir de esa forma, que ella era más bien monótona en el sexo y no proponía nada raro para enriquecer el sexo.
Me dijo oye, quiero darte algo más, quiero meterte mi verga bien adentro, sin contemplaciones, sin reparos de una manera salvaje, yo le dije que era suyo y que me hiciera lo que quisiera y que estaba dispuesto a alojar esa verga gorda y dura dentro de mi culo, que aceptaba el reto de que me penetrara, sabía que el dolor iba a ser inmenso pero mi calentura era más que el dolor, no teníamos ningún tipo de lubricante, él me abrazó, se lamió los dedos y empezó a rozarme el ano, no se imaginan el placer que me produjo, fue maravilloso, me hizo levantar la pierna derecha sobre la parte delantera del auto, volteé y se untó los dedos de saliva, estuvo metiéndolo un buen rato, mientras me decía ¡cabron ya verás lo que te espera! ¡Te va a doler! ¿Pero quien te manda a seducirme de esta manera? ¡Eres un puto y vas a recibir lo que te mereces! ¿Que rica verga? ¡Pues aquí la tienes!
Y me la metió de un solo empujón, me dejó mudo parecía como si me hubiera partido en dos, fue un dolor terrible, yo le dije que se estuviera quieto un momento mientras se adaptaba su verga a mi culo, así lo hizo y empezó a embestirme, hacía adelante y hacia atrás, el dolor cedió, me sobrevino la sensación de placer más deliciosa, que hubiera tenido, yo ahí con el culo al aire poseído por un hetero curioso, uffff fue demasiado, fue tanta la calentura que a pesar de que se hubiera corrido hacía poco, se corrió dentro de mi a borbotones, me llenó el culo de leche caliente, fue increíble yo a su vez me corrí un poco después, fue la experiencia más placentera que he tenido hasta ahora, después de recuperarnos, nos vestimos, me llevó a mi casa, quería entrar pero no podía, vivía con mi abuela.
Estuvimos llamándonos un tiempo, le conté a Hernán lo que había sucedido, le dio mucha ira, le contó a su hermana, me dijo mil cosas, pero a mi, me importó poco, porque lo viví supera cualquier cosa.
No lo he vuelto a ver desde hace mucho tiempo, se que para en España, ahora que me subo a un taxi, siempre llevo en la mente la mejor experiencia sexual que un hermoso taxista me ha dado.
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