Gays: UNA PUERTA AL PLACER
Enviado el Lunes, 06 octubre a las 15:28:54 por nachox
|
|
Comienzo a penetrarlo mientras me acaricio la cola, al poco de hacerlo acabo dentro de el, sintiendo que el placer me quemaba, mi leche salio como un manantial hirviendo que me hizo gritar de placer.
Un día de verano, comienzo un trabajo en una casa particular, tenía que instalar una red de computación en unas oficinas y colocar la computadora central en la casa contigua que era del mismo dueño, un trabajo rutinario para mí, pero se iba a convertir en una experiencia que cambiaría mi vida para siempre.
Como las oficinas estaban aún vacías podía trabajar con comodidad, el primer día de trabajo entro a la casa principal para comenzar el tendido de cable, una anciana me recibe, la misma vivía allí y era la encargada de abrirme, comienzo a ver donde y como poner los cables, y voy a una habitación por la cual tenía que pasar obligatoriamente para ingresar a las oficinas, como era un dormitorio pido permiso he ingreso, allí saludo a un chico rubio de unos 18 años, nieto de la señora, como era época de vacaciones no me extrañó que siendo cerca del mediodía estuviera aún de piyama, apenas entro mientras estaba mirando la habitación, me extrañó la forma en que me miraba, pero de principio no le presté mucha atención.
A la tarde vuelvo a pasar por la habitación haciendo unas perforaciones en una de las paredes a la altura del zócalo, él seguía tirado en la cama con un piyama tipo de seda color gris plateado, pero al poco de estar trabajando me distrajo lo que escuché en el televisor, unos jadeos provocativos llamaron mi atención, al mirar veo una película porno que el joven estaba pasando por la video, traté de que no me distraiga, el joven estaba dándome la espalda recostado de lado en la cama, estando yo de una lado de la habitación y el televisor del otro, quedando la cama en el medio, pero no pude dejar de observar al joven con su mano acariciando suavemente su miembro por debajo de su piyama observando la película.
La situación me puso incómodo y noté que me estaba excitando, mientras en la película una mujer morena estaba siendo penetrada y gemía con la boca abierta y sus pechos se bamboleaban, veo como el joven desliza su mano por debajo de su piyama y desde la parte delantera la pasa a sus glúteos, mi mirada se quedó observando como el joven se acariciaba con suavidad, al acariciarse veo parte de su cola suave, firme y blanca, su mano iba de su cola a su pierna y volvía su miembro como si yo no estuviera allí, mi pene estaba totalmente erecto, a tal punto que me vi obligado a acomodarlo de manera vertical dentro del pantalón.
Me doy vuelta y sigo trabajando, pero fue inútil, mi mirada vuelve hacia el joven, el cual se tiende boca arriba sobre la cama y acaricia fuertemente su cola con las dos manos, dejando ver su pequeño pene erecto debajo de su piyama, luego y con suavidad me mira a los ojos con la boca entreabierta para inmediatamente mirar mi entrepierna donde se notaba mi bulto erecto, su imagen me estaba excitando cada vez más, al punto de perderme, el joven mira la TV donde la mujer morena estaba mamando un pene con dedicación, yo estaba de rodillas en la alfombra con algunas herramientas tiradas de costado, mi excitación me dio fuertes ganas de masturbarme pero lo reprimí.
El joven comenzó a agitarse mientras miraba la película, con una mano se acariciaba fuertemente sus glúteos mientras con la otra apretaba fuertemente uno de sus pechos, luego mira hacia arriba y entrecerrando los ojos levanta un poco su cola de la cama, se apoya con una mano al costado hacia el televisor y con la otra comienza a bajarse el piyama, su cola quedó libre, y delante mío su mano masajeó fuertemente su glúteo y el dedo mayor empezó a presionar en su ano, yo de manera casi instintiva desabrocho mi pantalón y comienzo a masturbarme lentamente.
Su mano ejercía cada vez más presión hasta que se notó que el dedo comenzaba a entrar, lo cual hacía gemir de placer al joven, mi respiración se agitó, el joven me mira y su vista se detiene en mi pene, mientras lo observaba presionaba con fuerza haciendo entrar más y más sus dedos, hasta manifestar cierto dolor, de repente se detiene y me mira, su mirada manifestaba su excitación, su placer y su dolor, saca su mano suavemente de su cola y pues el placer me sacudía, pero no quería acabar para que no se termine, el joven toma con fuerza mi pene y se deleita saboreándolo, pasa su mano por debajo y me toma por la cola, siento un placer inmenso y presiono su mano sobre mi cola indicándole que me gustaba, él interpreta inmediatamente mi ademán y comienza a presionar con su dedo en mi ano.
Yo perdido en mi excitación me doy vuelta y el joven poniendo saliva en mi ano lo masajea con fuerza, mete uno de sus dedos, cuando lo hace siento que voy a acabar, pero logro retenerlo, para lo cual me relajé, lo cual aprovechó el joven para meter tres de sus dedos a la vez, luego puso sus dedos en forma de cono y presionó todo lo que pudo, mi cuerpo se estremeció de placer y un impulso muy fuerte se apoderó de mí, me incorporo, el joven que me estaba causando cierto dolor muy placentero saca sus dedos de dentro de mi, yo lo tomo suavemente y lo giro, él entiende y se pone en cuatro patas sobre la cama.
Yo me saco el pantalón del todo y comienzo a penetrarlo mientras me acaricio la cola, al poco de hacerlo acabo dentro de él, sintiendo que el placer me quemaba, mi leche salió como un manantial hirviendo que me hizo gritar de placer mientras me penetraba con uno de mis dedos, mientras me estaba relajando entre gemidos siento como acababa el joven retorciéndose hacia abajo mientras se masturbaba y tiraba su leche sobre la cama.
Los dos tardamos un rato en relajarnos ya que la sensación fue muy fuerte, al hacerlo comienzo a sentir los gemidos que seguían en la TV, luego sentándome en la cama quedamos los dos enfrentados y riéndonos de lo que nos había pasado.
Por razones del trabajo no se dio que nos volviéramos a juntar, pero ese joven me mostró cosas que desconocía de mí, puertas a placeres que antes estaban cerradas, no me considero un tipo gay, pues puedo gozar plenamente con una mujer y mi relación de pareja es normal, pero él me enseñó que también lo puedo hacer con determinada clase de hombres.
|
| |
|
Votos del relato |
Puntuación Promedio: 0 votos: 0
|
|
|