Amor Filial: MI MADRE TENIA FRIO
Enviado el Lunes, 09 junio a las 07:33:22 por JuPo
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Dirigi mi miembro a su vagina, empezamos un movimiento acompasado, me estaba corriendo y acelere los movimientos, ella acelero los suyos, lo que provoco que me corriera dentro de ella
Vivo en una ciudad española con mis padres y mi hermana, nuestra familia es una familia normal, mí padre tiene una pequeña empresa de construcción que nos da para vivir, mí madre se dedica a las labores domésticas, yo estudio en un instituto de la misma ciudad y mi hermana estudia en la universidad de la capital por lo que vive en la allá.
Desde que yo era niño cuando no esta mi padre duermo en la cama con mi madre. Nunca pensé en ella como mujer, pero poco a poco mi sexualidad fue despertando y cada día que pasaba la veía más como mujer que como madre.
Mi madre no era una súper modelo como leo en la mayoría de relatos media, no era muy alta le sobraba algún quilito, pero era apetecible tenía unos pechos normales (talla 90) algo caídos por la edad que en ese momento eran 41, pero con unas aureolas y unos pezones preciosos.
Un día mi padre tuvo que ir empezar una obra a una ciudad vecina y se quedarían un par de semanas.
Yo tenía 18 años y pensé que mi madre no me pediría que durmiera con ella, pero cuando terminamos de cenar le dije que me iba a la cama y ella me dijo duerme conmigo si quieres que sino voy a tener frío.
Yo le dije que bueno, me metí en su cama y al cabo de media hora llegó ella, se desvistió en la habitación y se puso el camisón de dormir sin sujetador, pero con unas bragas negras yo no era la primera vez que le veía los pechos, pero esta vez fue distinto al instante tuve una erección.
Ella se acostó y se pegó a mí diciendo que tenía frío.
Al cabo de un rato no dormíamos y ella empezó a jugar conmigo como muchas otras veces, jugábamos a pelearnos en la cama, en una de las vueltas que pegamos yo quedé encima de ella con mi pene que estaba a reventar entre sus piernas.
Ella parecía no molestarle, en un movimiento que ella provocó, mi pene quedó encima de su sexo sólo separado por su braguita, yo podía sentir el vello de su monte de Venus y eso me ponía loco.
Nos empezamos a mover en esa posición lo que provocaba que mi polla se restregara a lo largo de su vagina, pronto empecé a notar su humedad, sin darnos cuenta estábamos con un movimiento acompasado como si estuviéramos follando. Ella dejaba escapar algún gemido que delataba su excitación.
Yo no podía más y le di un beso en la boca que no rechazó. Yo visto eso empecé a tocarle por encima del camisón los pechos que tenían los pezones durísimos, como pude con una mano empecé a subirle el camisón a lo que ella me ayudó quitándolo quedándose solo en bragas.
Ella ya no callaba sus gemidos, me empezó a tocar la polla por encima del bóxer, yo le quité las bragas y pude ver esa vagina peluda que me volvía loco.
Ella me separó y yo pensé que se arrepentiría, pero solo me dijo: De esto ni una palabra a nadie. Yo empecé a tocarle la vagina que estaba lubricadísima busqué su clítoris que pronto encontré, lo tenía muy grande, ella se retorcía de placer mientras ella me estaba haciendo una paja que hizo que me corriera en su mano.
Con la excitación que tenía no me bajó la erección, me pidió que se la metiera yo no me hice de rogar, dirigí mi miembro a su vagina que ella guió con su mano. Cuando estaba dentro empezamos un movimiento acompasado, yo sentía que me estaba corriendo y aceleré los movimientos, ella lo notó y también aceleró los suyos, lo que provocó que me corriera dentro de ella.
Nos quedamos un rato uno encima del otro y nos dormidos. Al día siguiente me desperté abrazado en ella que me dio un beso y me dijo: Lo pasé muy bien anoche.
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