Gays: CONVERTIDO EN EL POTRO DE MI AMIGO
Enviado el Jueves, 03 abril a las 00:22:45 por JuPo
|
|
El sonido que escuchaba cuando nos juntabamos me excitaba mas, parecia un potro que por nada soltaria a su hembra
Bueno, yo soy Joel, un muchacho de un lugar de Bolivia que se llama Caranavi, según las chicas de acá soy simpático, tengo un cuerpo musculoso por el trabajo del campo y además que me gusta hacer ejercicios con cosas que están a mi alcance,
Envió este relato por que quisiera compartir mi historia de cómo fue mi primera vez teniendo sexo con un hombre, que por cierto fue la mejor de mi vida, ahora tengo novia, con la que me llevo muy bien, pero lo que me pasó jamás lo podré olvidar.
Mi historia comienza cuando fuimos con mis amigos al pueblo para disputar un partido de en el que nos definíamos el título, con los de Agua Rica, ganamos como era de esperar, ese día festejamos mucho, nos invitaron cerveza y nos dieron todo para servirnos. Cuando estábamos ya, tan borrachos, nos llevaron a la casa de mi amigo Jorge, que es un muchacho muy bueno, y es también de un cuerpo musculoso, bastante simpático, los dos éramos los deseados de las chicas del pueblo.
Bueno ese día cuando estuvimos en su casa, recuerdo que ya casi no podía pararme, y Jorge estaba al pendiente mío, estaba algo mareado, bueno más de lo habitual, cuando me levanté para ir al baño, él me acompañó, como es un lugar de campo no hay baños y todo lo tienes que hacer entre la vegetación, nos adentramos, al monte a hacer nuestras necesidades, cuando llegamos a un lugar donde no nos podían ver, quise sacar mi pene para orinar, pero no podía porque uno estaba mareado y otro que no encontraba el cierre de mi pantalón, Jorge me hizo parar junto a él agarrándome y me sacó la verga para que yo puedo orinar, y recuerdo que me dijo: “mierda que grande, te la voy a agarrar para que no te mojes”, luego yo me reí porque no le tomé mucha importancia, pero sentí que me la apretaba mucho, la estaba tocando de todo lado cuando terminé le dije que yo era macho y queme deje de joder, pero empezó a apretarme más y más yo le pregunté - ¿qué haces? e hice que me la soltara.
El se asustó mucho, pero creo que su excitación era más grande, y de pronto me caí, Jorge se apresuró en acercarse, cuando se dio cuenta que estaba bien, empezó a chupármela como nadie lo había hecho, nunca había sentido esa sensación de tener una boca que te la mamara tan lindo y se me endureció tanto que parecía un mástil, él se apresuró a desnudarme, y también se desnudó, en pleno monte y tanto calor, me di cuenta que lo que estaba haciendo estaba mal, y no sabía porque lo estaba haciendo solo me dejé llevar por el momento y la excitación. Cuando escuchamos una voz que decía: ¿Joel, Jorge están ahí?, en ese momento se me pasó la borrachera del susto, era Marco, otro amigo con el que estábamos bebiendo, no nos quedó más remedio que agarrar la ropa e irnos más adentro, encontramos un sendero que bajaba al río y fuimos los dos callados, sin decirnos nada en esa plena oscuridad, cuando me di la vuelta para ver si estaba por ahí Jorge sentí otra vez mi verga dentro de su boca, no podía resistir más y agarré su cabeza y la empujé más y más contra mi verga, ya no pude resistir más la tentación le dije – te prometo que haré todo lo que quieras en el río.
Como lo prometí, cuando llegamos al río, me eché sobre la arena, la luna llena alumbraba un poco ese lugar y dejaba ver mi enorme verga bien parada como un mástil, dura e imposible de romper, Jorge comenzó a lamerme todo, mis pectorales, abdominales y me preguntó si me gustaba, yo le dije que si, me sentí nervioso cuando me dijo: -quiero tener tu verga dentro de mí-, yo acepté, estaba tan excitado que tenía que sacar toda la leche que había en mi pene.
Se dio la vuelta y agarró mi pene poniéndolo en la entrada de su ano, yo empujé un poco y entró la cabeza de mi verga, luego empecé a meter un poco más, pero él se quejaba, gritaba de dolor, yo me asusté y la saqué rápidamente, pensé que mejor era no hacerlo y que alguien nos podía escuchar, le dije que esto era una locura que no debimos haber venido ni hecho nada de esto.
Jorge estaba tan excitado y creo que no dejaría pasar esta oportunidad que tenía así que me pidió que siguiera, pero yo no quería hacerle daño, me dijo que solo sería al principio, me pidió que lo amordazara con su polera y que si se movía lo agarrara fuerte y sin importar nada yo siguiera penetrándolo. Bueno así lo hice, lo amordacé, lo sujeté bien de los brazos por la espalda como abrazándolo, parecíamos dos luchadores disputándose el triunfo, luego se lo empecé a meter poco a poco, ya no sentía su quejido, luego le dije al oído contaré hasta tres y lo meteré todo, él movió su cabeza en afirmación, luego conté: uno, dos y tres y le metí toda mi verga que parecía un tronco, era increíble el dolor que debió sentir, se movió casi como para soltarse, pero yo lo agarré más fuerte, peleamos por un buen rato, hasta que se calmó, y empecé con el mete saca, estaba tan excitado que no podía parar, sentía como se escuchaba el sonido al chocar mis huevos con sus nalgas, parecía que lo estaba haciendo brutalmente, era algo que jamás había hecho, el sonido que escuchaba cuando nos juntábamos me excitaba más, parecía un potro que por nada soltaría a su hembra.
Seguí dándole duro como nunca antes había dado a alguien, a ninguna mujer, el sonido era cada vez más seguido, y más fuerte, y me di cuenta que ya no estábamos en el lugar que nos echamos al principio, habíamos llegado más allá por la fuerza con la que se lo metí, pero la cosa era creo, hacerlo más y más fuerte hasta que terminé en una corrida de abundante semen tanto que salió por su ano estando mi verga dentro. Luego cuando Jorge ya no hacía ningún esfuerzo por soltarse, le quité la mordaza y le pregunté si eso era lo que quería, si era esto lo que le gustaba, él me dijo que si, pero en su voz sentí que estaba llorando. Entonces saqué mi pene y me dijo: no te preocupes, tú sigue, eres el potro que me imaginé que serías, mi sueño se cumplió me desvirgaste, ahora soy tuyo, parecía que toda la vida había soñado con que yo lo penetrara.
No estaba conforme con la brutal penetrada que le di, sabía que nunca más lo íbamos a hacer, entonces me suplicó que lo hiciéramos una vez más, levantó sus pies, los puso sobre mis hombros y empezamos otra vez, me puse en posición de flexiones con los brazos bien estirados y mi verga justo para perforar otra vez ese culo, otra vez empecé con el mete y saca, el ruido cuando golpeaba contra él y él abrazándome como si no quisiera soltarme jamás, esta vez era maás excitante, esta nueva pose me volvía loco, me volvía un animal para hacer el amor, y cuando le vi el rostro Jorge estaba llorando de dolor, pero al mismo tiempo se veía el placer que estaba sintiendo cada vez que lo penetraba, pero ya no me importó solo quería tener sexo, él también se dio cuenta que lo miraba, y me dijo no te preocupes, tú sólo dame duro, como sabes, y llorando de dolor y placer me besó con toda su pasión, no me quedó más remedio que seguirle, ya estábamos tan ardientes que me dejé llevar una vez más.
Después de tanto mete y saca, terminé con otra abundante eyaculación, no tanto como la primera, pero si había mucha leche, luego de eso Jorge dijo: aún no la saques, yo acepté porque ya habíamos terminado todo, pero creo que el sueño me venció y me dormí, cuando desperté quería sacar mi verga no podía, el abundante semen de las dos eyaculaciones se habían secado y unido mi verga y su culo, al principio nos dolió mucho y no supimos que hacer, luego nos arrastramos hasta llegar al río para poder soltarnos, con el agua nos pudimos lavar e hicimos de cuenta que nada había pasado.
Después de esta jamás lo volví a hacer con un hombre, esta fue una de mis mejores experiencias sexuales que tuve en toda mi vida, fue la primera y la última vez que lo hice con un hombre, con Jorge que me convirtió en su potro.
Ahora vivo en La Paz y cuando vuelvo a mi pueblo hacemos de cuenta que jamás pasó nada, él sigue su vida y yo la mía, pero esta experiencia siempre se quedará en mis recuerdos el mejor que tengo de una relación sexual.
|
| |
|
Votos del relato |
Puntuación Promedio: 5 votos: 5

|
|
|