Amor Filial: DESVIRGUE A MI HERMANITA
Enviado el Domingo, 02 marzo a las 20:41:27 por JuPo
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Introduje mi miembro hasta que revente su himen, era una delicia de mujer, como se movia, la cogi hasta mas no poder, fueron dos orgasmos mios pero ella ya no podia mas.
¿Crees qué te debemos felicitar por haberte tirado el semestre de estudios?, con lo caro que está, no sabes siquiera de dónde estamos sacando el dinero para colocarte a estudiar y tú vienes a despilfarrarlo así, ni sueñes que vendrás en estas vacaciones a San Andrés, te quedarás en casa de Sheyla, ya me he puesto de acuerdo con ella en que podría cuidarte y tu madre también ha asentido a esa decisión, mañana te dejamos allá antes de abordar nuestro avión, volveremos en una semana.
Esas eran las palabras de papá, luego de haber yo perdido mi semestre de derecho. Sheyla era una mujer con la que mi padre tenía una hija fuera de casa, por esa razón debió consultar con mamá la decisión de dejarme en compañía de ella y Giselle, mi hermanastra de 18 años, con quien no sostenía buenas relaciones por considerar ella que yo era pedante y creído. El primer día transcurrió en total tranquilidad, al llegar me pareció que el gesto Giselle no fue el más convincente y armonioso para con mi presencia en su casa.
Nunca estuve interesado en entablar mayor conversación con mi hermana, por ser eso, mi hermana, sin embargo aquel día debí reconocer que era mucho más bella de lo que la recordaba y que estaba lo más de buena con un buen formado cuerpo. Al día siguiente al bajar a desayunar me encontré con Giselle en la mesa esperando a servir mi desayuno y acompañarme, pues Sheyla ya había salido a trabajar; una vez servido el desayuno comimos en el mayor de los silencios, hasta que ella rompió el silencio manifestando que no la pasaría en casa por tener que visitar a una amiga, si quería podía acompañarla, pero me opuse, pues yo también iba a salir.
Ella se marchó y quedé un rato en casa en compañía de Pecas, un cachorro normal de raza Labrador, luego de jugar con él un rato a fin de que me reconociera de los próximos días, marché a visitar un amigo, lugar donde pasé todo el día, hasta que en horas de la noche llegué a casa cené y nuevamente a dormir, en la conversación manifesté que había salido de casa porque no tenía con quien pasarla, entonces Sheyla intentó amonestar a Giselle, sin embargo la detuve manifestándole que ello no tenía importancia, muy a parte de ello Giselle prometió pasar el siguiente día en casa haciéndome compañía.
El despertar el día siguiente el desayuno tuvo las mismas características, y al terminar ello subí hasta mi alcoba, allí llegó Giselle donde nos conocimos algo mejor, conversamos amenamente y supe de su relación con algún chico, que tenía alguna poca experiencia y muy a pesar de que había quedado con muchas incógnitas que me gustaría saber no quise seguir adelante con la conversación caliente por no molestarle, así transcurrió aquel día, no sin antes manifestarle un par de veces que me parecía bella y acariciarla otras tantas mientras observábamos televisión, cada roce parecía consecuente pero todo estaba planeado en mi pensamiento.
Al llegar Sheyla le contamos que la pasamos muy bien y que no se preocupara por mí, estaba buen acompañado; en igual sentido transcurrió el tercer día, aunque vale manifestar que salimos a unos centros comerciales donde fui el invitado de honor, incluso en compañía de algunas hermosas chicas compañeras de Giselle, quienes me cayeron muy bien y en especial quedando en tratar más con una.
Muy a pesar de lo acaecido en esos días, y de haber planeado el día anterior en pasarla en casa con Giselle observando unas películas que había alquilado, preferí salir de casa ante el llamado de mi amigo, al manifestarle ello a Giselle me preguntó por mi regreso, sin embargo le dije que sería en horas de la noche, no le pareció muy buena mi decisión pero no podía hacer nada, estaba tomada, más ella me manifestó que quizá ella también visitaría a sus amigas quedando en llevar mis recados a María del Pilar. Al llegar a casa de mi amigo, no acababa de saludar cuando lo llama su novia para ejercer un plan en el cual, obvio, no estaba yo incluido, en vista a ello hube de asistir al trabajo de Sheyla para buscar las llaves de la casa y poder irme a ella, pues lo más probable es que no encontraría allí a Giselle.
Llegué a casa e ingresé a ella sin hacer el más mínimo sonido, todo estaba en un silencio tal que parecía no haber nadie, me dirigí a mi cuarto, subí hasta su cuarto, lo encontré con llave y le solicité que me abriera pero no quería, entonces la coaccioné, recordándole que le vi cuando estaba con su novio magreándola, y que con mi cámara digital les saqué varias fotos, apenas pronuncié ello abrió la puerta, entré y comenzamos a hablar, me dijo que estaba algo cansada, entonces le pedí se acostara de espaldas y comencé a darle un suave masaje relajante, cosa que le estaba gustando.
Entonces le decía que su culo también le debería doler por el “magreo”, ya antes la estaba excitando sobando alrededor de sus tetas desde atrás, y su cuello, ella ya respiraba algo profundo y no contestaba a mis cuestionamientos, así que comencé a acariciar sus nalgas, mi pene se levantaba rápidamente así que me tendí sobre ella y entonces dejé que mi verga se colocara entre su culo, mientras la besaba por la espalda y cuello, de un solo la volteé y comencé a chuparle las tetas bajando poco a poco, hasta llegar a su coño, allí me intentó detener pero con algo de fuerza le quité su mano hasta que logré comenzar a chupar su conchita, pues al abrir su puerta solamente estaba en toalla.
Chupaba su chocha con gran dedicación, mientras ella gemía, de repente me erguí y le pasé la punta de mi verga por sobre su rajita que estaba rosadita, pero me detuvo manifestando que era virgen, sin embargo yo no estaba presto a detenerme, quería tener su virginidad y así lo hice saber, así que le recordé lo del “magreo”, entonces fue cuando empezó a degustar el momento, poco a poco fui introduciendo mi miembro hasta que reventé su himen, era una delicia de mujer, como se movía, eres mi perra, la cogí hasta más no poder, fueron dos orgasmos míos pero ella ya no podía más, así que hube de detenerme, el último ella no aguantaba más, así que le dije que no podía dejarme levantado, entonces la puse a chuparme nuevamente la verga hasta que me vine en su boca.
En ese instante se despegó maldiciéndome mientras yo me reía, -Chúpala es rica, chúpala; -Esta me las pagas hermanito, -¿Acaso me piensas acusar? - No, no es eso, sino que me quitaste la virginidad y me haces pasar esta pena dejándome acabada, ten por seguro que la próxima vez no será al mismo precio. -¿Qué quieres decir? Todavía faltan tres días, seguro que tendremos oportunidad de volver a encontrarnos sin tu “novio” - Te has aprovechado por que es mi primera vez y “Él” estuvo antes que tú” -Tranquila que también sueño con cogerte por tu culo y chupártelo hasta que no tenga más sabor, por cierto, ¿te ha gustado? – Claro, quiero que lo repitamos, pero sólo si me das las fotos” -¿Cuáles fotos? todo era para que me abrieras tonta. -Idiota, no me hables.-Seguro.
Terminando esa conversación le estampé un sonoro beso que fue bienvenido por ella, me retiré a mi alcoba riendo, mientras que ella quedaba allí, a la media hora la vi cambiada, saldría ese día con su novio, si supiera el pobre que ella salía ese día para no tener que salir nuevamente en los próximos tres días, con miras a hacer qué… aún no lo recuerdo… o si… pero es otra materia… el chuparle su delicioso culo es otra historia.
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