Los chicos crecen
-?C?mo crecieron los chicos! ? dec?a Alcira, la madre de Dar?o, recostada en su reposera una tarde a fines de Febrero.....
(RELato largo)
-?C?mo
crecieron los chicos! ? dec?a Alcira, la madre de Dar?o, recostada en su
reposera una tarde a fines de Febrero.
- Imag?nate, Germ?n ya se recibi? de subteniente, parece mentira ? Alejandra le
respondi? con algo de tristeza en la voz
- ?En serio? ? dijo mi madre - ?Y adonde lo destinan?
- Tiene que presentarse en Curuz?-Cuati? el lunes ? la pena de Alejandra era
razonable, su hijo se alejaba de su lado -?Me voy a quedar tan sola! El verano
iba llegando a su fin. Alejandra, la madre de Germ?n, sol?a invitarnos a pasar
las tardes en la piscina de su lujoso pent-house. All? ?bamos Dar?o, Freddy y yo
con nuestras respectivas madres, Alcira, Elena(la madre de Freddy) y Marcela (mi
mam?).
Yo escuchaba la conversaci?n de las tres mujeres mientras mis amigos jugaban un
partido de ping-pong. Ten?amos los tres 16 a?os, y ese verano tanto Freddy como
yo hab?amos pegado el ?ltimo estir?n. Yo ya med?a 1,80m y Freddy era algo m?s
bajo, pero no mucho. Dary hab?a salido a su madre, de menor estatura, pero su
cuerpo era bastante m?s robusto que los nuestros.
Germ?n, el hijo de Alejandra, era dos a?os mayor que nosotros y acababa de
terminar el Colegio Militar, siguiendo los pasos de su padre, Francisco. Ese d?a
hab?a ido a retirar los papeles de su nombramiento.
Ellos eran la familia de mejor posici?n econ?mica en el edificio donde viv?amos.
Francisco era Coronel retirado, y trabajaba para una empresa proveedora de
insumos militares, por lo que sus contactos con los ej?rcitos de Latinoam?rica
le permit?an realizar suculentos negocios. Viv?an en el departamento m?s lujoso
del edificio, con piscina propia, gimnasio y todos los detalles de confort que
se puedan imaginar. Alejandra hab?a entablado una entra?able amistad con
nuestras madres, que eran de clase media y deb?an trabajar para ayudar a
nuestros padres a mantener nuestro nivel de vida. Desde peque?os nos hab?amos
acostumbrado a ir a merendar y a jugar a su casa, con Germ?n. Ella nos atend?a
como a su hijo, nos ayudaba con nuestras tareas, en fin, era una mam? m?s para
nosotros.
-Charly (por m?) y Freddy estiraron de golpe ? dijo Elena ? Mir? lo desgarbados
y flacos que son...
- Si, van a tener que hacer gimnasia para armonizar los cuerpos...- dijo mi
madre.
- Cierto, con algo de pesas se van a poner a punto ?Alejandra sab?a bastante, se
pasaba horas en su gimnasio particular.
- ?No s? de donde va a sacar tiempo mi hijo! ? dijo Elena ? Este a?o tiene
Franc?s en el colegio y no sabe nada. Va a tener que estudiar como loco...
- A Charly le pasa lo mismo ? coincidi? mam? ? El con el ingl?s no tiene
problemas, yo le ense?? de chiquito, pero de Franc?s ni jota....
- ?Pero haberlo dicho antes! ? terci? Alejandra ? Yo hablo Franc?s, les puedo
ense?ar...
Alejandra proven?a de una tradicional familia salte?a, gente muy adinerada que
le hab?a costeado una educaci?n de lujo. Durante mucho tiempo mi madre se hab?a
preguntado c?mo pod?a estar casada con un tipo como Francisco, bastante grosero
y autoritario. La respuesta le lleg? una tarde, no hac?a mucho tiempo, en que
Alejandra, deprimida tras una discusi?n conyugal, hab?a venido a casa por la
noche buscando consuelo. Mi madre escuch? con paciencia la historia del capit?n
destinado a la guarnici?n de Salta que hab?a seducido a la hija de una familia
patricia del lugar, de 16 a?os, dej?ndola embarazada. Para salvar el esc?ndalo,
los padres de la ni?a arreglaron con el jefe del destacamento la boda, a pesar
de los 8 a?os de edad que los separaban. Francisco no tuvo otro remedio que
acceder pues de lo contrario perder?a su carrera. As? pues, se casaron y el
traslado solicitado por el comandante los trajo a vivir a Buenos Aires.
- Ser?a estupendo ? dijo Elena, que no pod?a costear una profesora particular de
Franc?s para Freddy - ?No ser? demasiado trabajo?
- ?Por favor! ? casi suplic? Alejandra ? Para m? ser?a una ocupaci?n...Vos sab?s
que no hago nada en todo el d?a.... me aburro...?Me encantar?a romper la
monoton?a!
- M?s ahora que Germancito se va...- intervino
mam?
- ?Claro! ? se entusiasmaba Alejandra - ?Para m? ser?an una compa??a los chicos!
? continu? ? As? no estar?a tan sola...
- Bueno, vamos a dec?rselo a ellos... ? cort? Elena - ?A ver , Freddy, Charly!
Nos aproximamos. Dar?o no ten?a mucho que ver en la cuesti?n, aparte ?ltimamente
s?lo pensaba en Laurita, una chica con la que estaba saliendo hac?a seis meses.
- Ale les puede ayudar con Franc?s este a?o...- dijo Elena
- Ser?a b?rbaro ? acept? r?pidamente para volver a jugar al ping- pong.
- ?Vos est?s de acuerdo? ? Elena presion? a su hijo.
- Si nos da caf? con torta...- dijo Freddy con cara de pillo.
- ?Pero mir? vos..! ? se escandaliz? su madre y todos re?mos.
En los d?as siguientes nuestras madres retomaron sus labores, Germ?n se fue a
Curuz? y nosotros comenzamos el colegio.
Pas? marzo, y en abril empezaron nuestras clases de Franc?s. Como nuestros
padres y madres trabajaban, Freddy y yo almorz?bamos algo al volver del colegio
y luego de descansar un poco sub?amos a la casa de Alejandra para que nos
ayudara. Pens? que esta rutina iba a resultar pesada, aburrida, pero ella supo
transformarla en algo agradable. A medida que pasaban los d?as fuimos
aprendiendo a maravillarnos con la cultura de esta mujer; nos ense?? a leer los
cl?sicos, alquilaba famosas pel?culas francesas para que acostumbr?ramos el o?do
a la pronunciaci?n, nos hac?a escuchar a Edith Piaf, Ives Montand, en fin, nos
ten?a fascinados. Beb?amos sus palabras, su voz era cautivante, la ve?amos ir y
venir por la casa con su andar elegante, inquietante. Su cabello casta?o estaba
siempre recogido con un gracioso mo?o, su ropa era distinguida, sus ojos grises
se destacaban en el rostro perfecto, que hab?a ido perdiendo el bronceado del
verano pero no por eso era menos bello. Y su perfume...
En mayo cumpl? los diecisiete y Freddy los cumpli? en Junio. Para esta ?poca,
esper?bamos la hora de ir a la casa de Alejandra cada vez con m?s ansiedad. Ella
parec?a compartir el gusto que sent?amos por estar en su compa??a, siempre nos
esperaba con una sonrisa sus ojos nos acariciaban con ternura, nos recib?a con
un beso a cada uno, nos mimaba...
- P?rense derechos...- sol?a decirnos - ?Qu? altos est?n! ? y par?ndose a
nuestro lado comprobaba que hab?amos superado su metro setenta y tantos de
estatura ? Ya son dos hombres...
- Ya te pasamos...- bromeaba con ella
- Bueno, con tacos estamos parejos..- y al decirlo se paraba en puntillas ?
Deber?an hacer gimnasia para desarrollar el t?rax... ?Porqu? no vienen todos los
d?as un poco m?s temprano y vamos al gimnasio?
- Sii..ser?a b?rbaro ? dijo Freddy. Cualquier excusa nos parec?a buena con tal
de estar m?s tiempo a su lado.
- Bueno, vamos a hacer as? ? propuso Alejandra ? A partir de ma?ana vienen
directo de sus colegios, hacemos una hora de gimnasia, despu?s nos duchamos,
almorzamos y estudiamos Franc?s.?Est? bien?
- Fen?meno ? acept?. Cada vez nos un?an m?s cosas.
A pesar de todo, siempre notaba alguna melancol?a en su mirada, como una
tristeza interior que la acompa?aba permanentemente. Esos maravillosos ojos
grises no brillaban. ?Por qu??...
Al d?a siguiente, ni bien llegu? del colegio me puse un conjunto de gimnasia, y
sub? a su casa. Me abri? la puerta enfundada en una malla de Lycra que se
adher?a a su cuerpo, que para mi sorpresa era espectacular. Aunque la hab?a
visto muchas veces en traje de ba?o en la piscina, no recordaba haber reparado
en aquellas caderas rotundas, las piernas largas, los pechos voluptuosos. Debo
haber puesto una cara de est?pido total, ya que ella solt? una carcajada.
- ?Charly! ? re?a - ?Te quedaste embobado!
- ?Es que esa malla te queda espectacular! ? la piropeaba
- Daale....que puedo ser tu madre...- no se enoj?, m?s bien parec?a complacida.
- Ya s?....pero igual sos un bomb?n ? le dije, bes?ndola en la mejilla.
Alejandra baj? la vista y sus mejillas se ti?eron con un ligero rubor.
- Gracias....- balbuce? Me iba a guiar hacia el gimnasio cuando tocaron a la
puerta y apareci? Freddy. La mir? de arriba abajo con picard?a:
- Perd?n...?No est? Alejandra? ? solt? ?
Vos deb?s ser la hermana menor...
- ?And? , pavo! ? ella se re?a, halagada. Por primera vez vi brillar aquellos
hermosos ojos.
- Ale, est?s de pel?cula ? segu?a Freddy, que siempre hab?a sido muy desenfadado
? no me voy a poder concentrar en la gimnasia...
- Bueno, si quieren me cambio y me pongo algo m?s holgado...- dijo Alejandra,
siguiendo la broma
- Nooo, est? bien as? ? me apresur?, causando su hilaridad .
- Si hubiera sabido que me iban a lisonjear de esta forma, me lo hubiera puesto
mucho antes...- coment? mientras nos acerc?bamos a las m?quinas.
- Nunca us?s ropa ajustada ? le dije.
- A Francisco no le gusta...- su mirada perdi? el brillo ? Es m?s, si sabe que
me puse esta malla delante de ustedes, creo que me mata...
- ?Si es por m?, no se va a enterar! ? dijo Freddy, y ella volvi? a re?r.
Nos explico la rutina que hab?a elaborado para nosotros y nos abocamos a la
gimnasia, sin dejar de admirar a nuestra profesora con el rabillo del ojo.
Cuando terminamos los ejercicios est?bamos los tres sudados, contentos
?excitados?...La malla se hab?a adherido totalmente al cuerpo de Alejandra.
Pod?a adivinar los gl?teos firmes, se marcaban ligeramente sus pezones, el
cuello estaba tentador con aquellas gotitas resbalando hacia sus
senos...Mientras sent?a mi pene agitarse debajo de mi buzo de algod?n, desvi? la
mirada para no delatarme.
- Bueno, vamos a ducharnos y luego a almorzar ? nos se?alaba el camino del ba?o.
- Ah, nos ?bamos a duchar ac?...- dijo Freddy ? Yo no traje nada...
- Yo tampoco, pens? que me iba a duchar en casa y despu?s volv?a...- me
disculp?.
- Como quieran...- dijo Alejandra ? pero vamos a perder un mont?n de tiempo. Si
quieren les presto toallas y alguna ropa de Germ?n...y ma?ana se vienen
preparados.
- Bueno, dale ? acept?
- Vamos a ver...- abriendo el armario sac? dos toallas y rebusc? entre la ropa
de su hijo ? Los shorts de Germ?n les van a quedar un poco cortos...pero no
importa, total no los ve nadie...
- ?Qui?n se ba?a ...? ? pregunt?, pensando que tal vez ella se iba a desnudar al
entrar a la ducha. Eso me pon?a muy ansioso a estas alturas de los
acontecimientos.
- Ustedes arr?glense en este ba?o, yo me ducho en el de mi dormitorio ? me
desilusion?.
Nos ba?amos y nos pusimos la ropa de Germ?n, que por cierto nos quedaba bastante
peque?a. Salimos a la terraza, hac?a un fr?o b?rbaro, era julio, y colgamos las
toallas a secar. Volvimos hacia la cocina, donde Alejandra, envuelta en una bata
de toalla dispon?a el almuerzo sobre la mesa. Su cabello ca?a mojado sobre los
hombros de la bata Sin querer, me imagin? que debajo pod?a estar desnuda, y el
short se me abult?. No s? si ella se dio cuenta, pero me sent? deprisa para
disimular. Comimos entre las bromas de Alejandra sobre la ropa que nos iba chica
y nuestros cuerpos desgarbados.
- Van a ver como en tres meses van a ser dos bombones- nos prometi? ? las chicas
se van a morir por ustedes Por la tarde mi concentraci?n en el Franc?s dej?
mucho que desear, preocupado como estaba por descubrir si Alejandra estaba
desnuda debajo de la bata. Se hicieron las cinco de la tarde y nos despidi? con
un beso a cada uno y las recomendaciones para el otro d?a.
Los d?as siguientes fueron desesperantes. No pod?a dejar de mirar el cuerpo de
Alejandra, me atra?a totalmente. Me pasaba las tardes espi?ndola, a ver si en
alg?n descuido suyo pod?a admirar algo m?s de aquel tesoro que estaba
descubriendo. Pero la traidora malla de Lycra no se abr?a nunca, lo ?nico que
hac?a era pegarse al objeto de mis desvelos, marcando aquellas formas que me
obsesionaban. Por las noches, Ale era la due?a de mis fantas?as de adolescente,
la musa inspiradora de mis pajas.
Para colmo, la intimidad era cada d?a mayor y la confianza entre los tres
aumentaba, permiti?ndonos di?logos m?s atrevidos, que siempre eran liderados por
el atrevimiento juvenil de Freddy
- ?Cu?l m?quina te gusta m?s? ? le pregunt? una tarde Alejandra.
- Vos...- respondi? Freddy. Yo me qued? esperando el reto.
- Noo...es mucho para vos, todav?a no est?s preparado...- para mi sorpresa ella
segu?a la broma sin escandalizarse. - ?No, Charly? ? me incluy?, con un brillo
c?mplice en
la mirada .
- Bueno, quiz?s si yo le ayudo...- aventur?, muerto de miedo.?Si mi madre
llegaba a escuchar me echaba del planeta, no s?lo de casa!
- ?Epa!... de a dos no vale...es mucha ventaja ? dijo ella riendo ? Me voy a
duchar.
Me qued? hecho un nudo mir?ndola alejarse hacia su dormitorio.
- ?Me tiene loco! ? me dijo Freddy por lo bajo - ?Viste qu? lomo tiene?
- ?Pero es la mam? de Germ?n! ? le contest?, tratando de ocultar mi propia
excitaci?n y lavar mi culpa.
- Daale...a ver si no le mir?s las tetas...- me dio un empell?n camino al ba?o.
Nos duchamos y fuimos a la cocina. Alejandra tard? algo en volver y cuando
apareci? casi me da un ataque. El cabello casta?o ca?a h?medo sobre los hombros,
el cuerpo cubierto por un su?ter de lana que le llegaba hasta el nacimiento de
los muslos, dej?ndolos casi totalmente desnudos. En los pies, unas sandalias de
taco chino.
El movimiento de sus pechos al caminar denunciaba la ausencia de sujetador,
resultaba terriblemente sensual.
Durante el almuerzo nuestro azoramiento era total, se nos ca?an los cubiertos al
piso, circunstancia que aprovech?bamos para tratar de ver sus piernas...y algo
m?s...
Pasamos al living y nos acomodamos en los sillones donde sol?an transcurrir
nuestras clases de Franc?s. De casualidad Freddy y yo no tropezamos al tratar de
sentarnos en el sill?n frente a ella. Alejandra se recost? en el sof? recogiendo
sus hermosas piernas mientras abr?a el libro. Yo fing? leer el m?o mientras de
reojo espiaba sus movimientos. La clase fue discurriendo por espacio de una hora
hasta que hicimos un descanso.
- El Franc?s es el idioma del amor, de los rom?nticos ? nos explicaba mientras
serv?a caf?. Al inclinarse hacia la mesita enfrente nuestro, el escote en V del
su?ter nos ofreci? un generoso panorama de sus pechos. ? Si alg?n d?a quieren
conquistar a una mujer de verdad, h?blenle algo de Franc?s..- al volverse para
acomodar el almohad?n del sof?, el su?ter se levant? dejando al descubierto sus
hermosas nalgas, cubiertas por una tanga blanca con encajes. Temblando, dej? mi
tacita de caf? sobre la mesita mientras me acomodaba para disimular la erecci?n
que el espect?culo estaba provocando en mis pantalones de algod?n.
- Francisco te hablaba Franc?s cuando eran novios...- Freddy tambi?n se removi?
nervioso en su sill?n.
- Nnooo..- se re?a ella ? Francisco de rom?ntico no tiene nada...
- Pero te gustar?a que te hablaran bajito al o?do en Franc?s...- no s? de donde
saqu? valor para insinuarle.
- ?Por supuesto! ? brillaron sus ojos grises ? Si alg?n d?a tengo un amante, va
a tener que hacerlo ? dijo con picard?a.
- ?Te gustar?a tener un amante? ? pregunt? en tono indiferente
- Es un decir...- me pareci? que jugaba conmigo al gato y al rat?n.
Transcurri? agosto y en septiembre comenz? la primavera. Los d?as templados
agregaban m?s ansiedad a nuestras tardes con Alejandra. La odiada malla de Lycra
resultaba calurosa y fue reemplazada por un ajustado short de algod?n y un top
de la misma tela. Nuestros pantalones largos desaparecieron y comenzamos a usar
otros cortos, sin camisetas. Con Freddy nos pasamos unas cuantas horas
debatiendo si debajo de la ropa de nuestra adorada profesora hab?a ropa
interior, hasta que llegamos a la conclusi?n de que no. Nuestra excitaci?n
llegaba a l?mites incre?bles cuando el short h?medo por el sudor se colaba entre
los labios de su vagina, delineando aquel pubis delicioso. Con el esfuerzo, los
pezones de Alejandra se marcaban bajo el top, erectos casi como nuestros penes,
que a duras penas logr?bamos disimular. Nuestros cuerpos ya mostraban los
resultados de la gimnasia, que ella se encargaba de alabar.
- Ya tienen unos lomos espectaculares ? nos adulaba ? Este verano no s? como van
a hacer para escaparse de las atorrantas de sus amigas...
- No, si no queremos escaparnos..- le respondi? Freddy ? M?s bien queremos que
nos agarren...- se re?a.
Una tarde, a principios de octubre, Ale nos dijo que deb?amos suspender la clase
de Franc?s pues deb?a ir a la Alianza Francesa a devolver unas pel?culas que
hab?a alquilado para pasarnos. Nos ofrecimos a acompa?arla. Nos vestimos y
viajamos en el Metro hasta el centro, donde devolvimos las pel?culas. Ella
estaba con una falda de lino y una blus
a de seda con cuello de solapas. Sus pechos redondos se delineaban
discretamente, sin estridencia. Calzaba fin?simos zapatos de tac?n, que
equiparaban su altura casi con la nuestra. Enlazamos su brazos uno de cada lado
y entramos en el Metro para volver a casa.
Para nuestra sorpresa el and?n estaba repleto, era la hora pico en que la
mayor?a de los empleados retornan a sus hogares.
Cuando el tren abri? sus puertas, la marea humana nos lanz? dentro del vag?n.
Freddy y yo manoteamos un pasamanos cada uno y Alejandra quedo entre nosotros,
enfrent?ndome, sin otro apoyo que nuestros cuerpos. Sigui? entrando gente y
apretuj?ndonos. Un tipo con un bolso se par? detr?s de m?, el bolso daba justo
en mi cintura, empujando mi pelvis hacia delante, de manera que qued? apretada
contra la de Alejandra. Ella ten?a las piernas separadas, para lograr un mejor
equilibrio, a la par que se aferraba a m?. Freddy, empujado por la gente por
detr?s de ella tambi?n la apretaba.
Sent? los muslos de Ale rozando contra los m?os. Mi pene se agrandaba rozando su
pelvis, su cara junto a la m?a, su respiraci?n se agitaba. Freddy la apoyaba por
detr?s, y sus ojos parec?an salirse de las ?rbitas.
Mi erecci?n ya era tremenda, mi pija se apretaba contra la conchita de Ale, sus
tetas sobre mi pecho sin que yo pudiera hacer nada. Baj? mi mirada y vi el rubor
en sus mejillas. Freddy respiraba acalorado. Durante tres largas estaciones
estuvimos en esa embarazosa situaci?n de s?ndwich, la cabeza de ella se recost?
contra m?, como entregada. Era una sensaci?n de placer y verg?enza que ninguno
de los tres hab?a provocado y no nos atrev?amos a mirarnos a los ojos. Por fin
el vag?n se vaci? algo y nos separamos un poco.
- Uff...hace calor aqu? ? coment? Alejandra.
- Si, esto est? repleto..- dije por decir algo
- Menos mal que ya llegamos ? terci? Freddy.
Procur? pensar en otra cosa hasta que pude dominar mis hormonas y cuando
descendimos del tren hablamos sobre bueyes perdidos sin hacer alusi?n al viaje.
Esa noche, evocando la tibieza de aquel cuerpo me masturb? hasta quedar
relajado...
La primavera nos ten?a con los sentidos a flor de piel. Freddy y yo ?ramos
v?rgenes a?n, pero quer?amos superar esa situaci?n. Fuimos a un cabaret en la
zona norte pero la experiencia fue un fracaso, volvimos bastante frustrados.
A mediados de noviembre se realizaba anualmente el baile de Rotary Club, a
beneficio del Hospital de ni?os. Todos concurr?an con sus mejores galas, era el
evento social de la zona.
Mi madre me encar? unos d?as antes:
- Charly, vas a venir la baile...- me sugiri?. Ella sab?a que no me hac?a
ninguna gracia, era un acontecimiento que me resultaba aburrido, eran todos
mayores, la m?sica era antigua, Frank Sinatra, Glenn Miller.
- Uuy, mami, es un plomo de pesado..- comenc? a negarme.
- Ten?s que hacerme ese favor ? me dijo ? necesito que vengas...
- ?Por..? ? me extra??
- Mir?, no comentes nada ? comenz? ? Resulta que Francisco se va a Colombia y
Alejandra me dijo que no quer?a ir sola, que todos iban acompa?ados. Realmente
me dio pena, el marido la tiene bastante descuidada. Con Elena tratamos de
convencerla, nos dec?a que no ten?a ropa, puso mil excusas. Al final la
convencimos dici?ndole que Freddy y vos iban y que le podr?an hacer compa??a...-
mi madre casi suplicaba.
- Ah, bueno, siendo as?...- trat? de disimular mi s?bita alegr?a. Ser la pareja
de Alejandra en un baile de gala....no era una proposici?n para desde?ar.
Esa semana fuimos a comprar nuestros smoking con Freddy. Est?bamos
entusiasmad?simos.
El d?a de la fiesta esper?bamos a Alejandra en la recepci?n de nuestro edificio
mientras nuestros padres sacaban lo autos de las cocheras, vestidos y
perfumados. Ella apareci? al abrirse la puerta del ascensor, su figura iluminada
por la luz del vest?bulo nos hizo callar.
Su cabello casta?o brillaba cayendo sobre sus hombros, la boca roja
entreabierta, los ojos grises con destellos maravillosos. Un vestido negro largo
hasta los tobillos, de una tela parecida a la seda lavada, con detalle de
piedras en la cadera, audazmente escotado, que se ce??a a su cuerpo acelerando
los latidos de nuestros corazones. Los pechos se mov?an acompasadamente con su
andar al acercarse a nosotros...
- Est?s muy bella esta noche...- susurr&eac
ute; en mi rudimentario Franc?s al inclinarme para saludarla con un beso en la
mejilla.
- M?s que bella... est?s maravillosa ? apoy? Freddy en el mismo idioma.
- Ah...si me van a seducir en Franc?s no me voy a poder resistir..-su mirada
traviesa nos acariciaba ? Ustedes est?n fant?sticos...- y tom?ndonos a cada uno
por el brazo nos dirigimos a los coches.
Ya en la fiesta, sentados a la mesa con nuestras familias se ufanaba jocosa
- Miren los galanes que me acompa?an ? bromeaba ? Debe haber varias que me est?n
envidiando ? nos halagaba mientras nuestros padres, orgullosos festejaban la
broma.
- Vamos a bailar ? dijo mi madre a mi padre al escuchar una melod?a. Los padres
de Freddy tambi?n salieron a bailar. Yo mir? a mi amigo para ver qui?n sacaba a
Alejandra. Me hizo se?as para que lo hiciera yo, que ten?a m?s pr?ctica en ese
tipo de m?sica, ?l era m?s de salsa y Rock?n roll.
- ?Baila, madame? ? me inclin? ceremonioso para invitarla
- Ay Charly, hace tanto que no bailo...- me dijo levant?ndose de su silla.
- No te preocupes, a lo sumo te voy a pisar un poco ? re?amos mientras nos
dirig?amos a la pista de baile. Con mi mano derecha rode? su cintura, casi
temblando por el azoramiento. Ella pas? su brazo izquierdo alrededor de mi
cuello, tomando mi mano libre con la suya y para mi sorpresa se apret? contra mi
cuerpo, su mejilla se junt? con la m?a, sus tetas maravillosas presionaban mi
pecho...Pod?a percibir su perfume mientras gir?bamos al comp?s de la m?sica.
Bailaba maravillosamente, sent?a su pelvis rozar mi entrepierna, el contacto me
hizo estremecer. Cerr? los ojos embelesado por su aroma, rogando mentalmente que
nadie se percatara de mi excitaci?n. As? bailamos cuatro piezas. En las dos
?ltimas yo retiraba un poco mi cintura para evitar que ella pudiera notar mi
erecci?n.
- ?Quer?s bailar con Freddy? ? murmur? entrecortadamente, muy a pesar m?o.
- Si, pobre, se debe estar aburriendo...- asinti? al tiempo que tom?ndome de la
mano nos aproximamos a nuestra mesa.- ?Qu? bien que bail?s Charly! ? sus
palabras me sonaron a gloria y agradec? mentalmente que no se hubiera dado
cuenta del estado de mi pene.
Tom? a Freddy del brazo y me qued? observ?ndolos evolucionar por la pista, la
cara de mi amigo roja por la emoci?n, los ojos de ella entrecerrados, su mejilla
pegada a la de ?l, sus cuerpos fundidos al comp?s de la m?sica. Al cabo de otras
cuatro piezas comenz? a sonar un tango por los parlantes y tras un breve di?logo
se tomaron de la mano y volvieron a la mesa. Freddy caminaba medio de costado,
con su mano libre por delante, como queriendo ocultar algo...
Quedamos los tres sentados.
- Realmente bailan muy bien los dos ? dijo Alejandra ? me gust? mucho...
- S?, lastima que no s? bailar tango ? coment?
- Si les gusta, yo les puedo ense?ar...- ella nos miraba alternativamente a los
ojos mientras hablaba.
- Ser?a buen?simo, ahora est? poni?ndose de moda ? dijo Freddy.
A nuestras espaldas son? una voz masculina muy educada.
- Se?ora, ?Aceptar?a bailar este tango conmigo? ? pregunt? un hombre de unos
cuarenta y tantos, muy bien parecido. Reconoc? en ?l a un acaudalado empresario
de la zona, muy respetable, el soltero m?s codiciado al decir de las charlas de
mi madre con sus amigas. Nos ignoraba a Freddy y a m? ol?mpicamente.
- Si mis galanes me dejan...- amablemente Alejandra respondi? mientras nos
miraba con picard?a.
- ?Por supuesto! ? me apresur? a contestar educadamente, muy a mi pesar - ?Qui?n
mand? a este plomo! ? pens? para mis adentros.
El hombre la tom? galantemente del brazo y cuando llegaron a la pista comenzaron
a bailar. Pude observar que Ale se manten?a a respetable distancia de ?l, sus
movimientos eran cautelosos y respond?a a su conversaci?n inclinando la cabeza.
Cuando finaliz? la danza, tras un corto di?logo retornaron en nuestra direcci?n.
- Muchas gracias ? dijo ella como despidi?ndolo, para mi secreta satisfacci?n.
- Ha sido un placer ? contest? el hombre ? Chau chicos...- se dirigi? a nosotros
con un tono que se me antoj? despectivo.
- ?Qui?n es? ? quiso saber Freddy, m?s indiscreto y espont?neo que yo.
- Un pesado...- contest? Ale acarici?ndole la mano sobre la mesa ? Me invit? a
salir...
- Bueno, el tipo tiene buen gusto...- me quer?a hacer el hombre de mundo ? Yo en
su lugar...- insinu?. Freddy se removi? disfrutando mi audacia.
- Ah, con ustedes s? ? la sonrisa ilumin? el rostro de Alejandra. ? Pero ?ste no
habla Franc?s...
Nos re?mos los tres. Nuestros padres regresaron a la mesa y las mujeres se
fueron al toilette mientras los hombres iban a conversar con unos conocidos.
- Me apret? todo cuando bail?bamos ? se atolondr? Freddy al quedarnos solos -
?Se me par? la pija y no sab?a qu? hacer!
- Si, a m? tambi?n ? me sincer? - ?Qu? fuerte est?!
- ?Viste, dijo que saldr?a con nosotros! ? se entusiasmaba mi amigo.
- No creo, debe haber sido en chiste ? trat? de serenarlo y al mismo tiempo no
quer?a ilusionarme en vano ? Est? casada...
- S?, pero de eso no dijo nada...- Freddy se daba ?nimos.
Me qued? callado una fracci?n de segundo, imaginando lo hermoso que ser?a tener
un encuentro con Ale, besar sus labios, acariciarla. Mi mente de virgen
adolescente no registraba ni remotamente la posibilidad de cojerla, eso quedaba
reservado para las chicas del cabaret. Creo que ni en nuestras m?s atrevidas
fantas?as con las chicas de nuestra edad contempl?bamos la posibilidad de llegar
realmente al sexo, mucho menos con una mujer como Alejandra, una diosa et?rea,
casi irreal.
- Larg? el vino...- dije ? te est? haciendo mal...
- Vos siempre tan optimista ? se burl? mi amigo.
El resto de la noche bailamos con ella hasta cansarnos, estaba como encendida.
Acariciaba nuestras nucas, nos hablaba bajito al o?do, nos volv?a locos. Cuando
nos retir?bamos no se cansaba de decir ?lo bien que la hab?an tratado sus
galanes?, provocando la hilaridad orgullosa de nuestros padres. Me acost?
disfrutando su perfume que se hab?a quedado impregnado en mis manos...
El final del ciclo lectivo se acercaba. Tanto Freddy como yo hab?amos aprobado
Franc?s con holgura, pero continu?bamos nuestras clases con Alejandra. Nuestro
trato con ella hab?a cambiado despu?s de la fiesta, las conversaciones eran m?s
picantes, nos permit?amos bromas con doble sentido todo el tiempo, las miradas
se cruzaban entre los tres con complicidad. Un par de veces sorprend? la vista
de ella deteni?ndose sobre nuestros pantaloncitos que no lograban ocultar la
excitaci?n que su cuerpo nos produc?a. Aprovech?bamos cualquier excusa para
tocarnos, y la mayor?a de las veces esos contactos se prolongaban m?s de lo
necesario.
El d?a anterior a la finalizaci?n de las clases me dirig?a a su departamento
como todas las tardes y encontr? a Freddy a punto de llamar a la puerta. Cuando
nos abri?, mi amigo se inclin? para besarla en la mejilla y pas? hacia el
gimnasio. Cuando me toc? el turno de saludo, me inclin? y la bes? lo m?s cerca
de la boca posible, en la comisura de los labios. Al mismo tiempo, mis manos que
normalmente apoyaba en su cintura cuando la saludaba, se qued? detenida a la
altura de sus pechos, de manera que al acercarme le rozaba el costado de las
tetas, por debajo de los brazos. Hab?a estudiado este movimiento para que
pareciera casual. Ella no acus? recibo de la caricia y seguimos a Freddy. De
reojo mir? su busto y vi sus pezones marcarse violentamente debajo del top de
algod?n.?Le habr?a gustado?. Me propuse repetir la operaci?n a partir de ese
momento todas las veces que fuera posible.
Al d?a siguiente terminaron las clases y con ellas la raz?n para nuestros
encuentros con Alejandra. Subimos a su casa por la tarde y yo no hac?a m?s que
buscar alguna excusa para seguir visit?ndola.
- No s? que vamos a hacer por las tardes sin las clases de Franc?s ? me lament?
mientras tom?bamos caf? despu?s de la sesi?n de gimnasia
- Bueno, ahora tienen todo el d?a libre...-dijo ella
- Yo, lo primero que voy a hacer es tomar sol ? dijo Freddy ? Estoy blanco
teta...
- S?, yo tambi?n me quiero broncear ? dije por seguir la conversaci?n
- Yo ya empec? hace algunos d?as ? acot? Alejandra. Repar? que su piel ten?a un
lindo colorcito - ?Ad?nde van a tomar sol?
- No s?, iremos al r?o ? dijo Freddy ? Las piletas est?n muy caras.
- Si quieren pueden venir ac? ? ofreci? ella. Mi entusiasmo me desbord?, era la
excusa perfecta para continuar nuestra intimidad.
- Uyy...ser?a b?rbaro ? me apur? a aceptar ? Total por la tarde no vas a tener
mucho que hacer....
- Claro, pero mejor vienen por la ma?ana, a esa hora el sol es m?s sano, broncea
mejor ? mientras hablaba nos mostraba los brazos. Yo recorr? todo su cuerpo con
la mirada. Los brazos estaban bien bronceados, lo mismo que las piernas,
perfectas. Lo extra?o era que su vientre, que normalmente deb?a estar a salvo
del sol por el traje de ba?o enterizo que le hab?a visto usar el verano pasado
cuando nos invitaba con nuestras madres a la piscina, ten?a el mismo tono del
resto del cuerpo. Tampoco se notaban las marcas de lo breteles en sus
hombros....?Estar?a usando bikini Alejandra? El solo hecho de imaginarla me
agit? los sentidos.
- Vos est?s bronceada parejo...- insinu? ? no se te notan las marcas de la
malla...
- Sos muy observador vos...- me mir? recto, los ojos grises ten?an aquellos
destellos inquietantes.
- M?s bien se babea mir?ndote, Ale ? solt? Freddy, burl?n.
- Lo que pasa es que por la ma?ana estoy sola...- su mirada insinuante me
acarici? otra vez ? y como nadie me ve aprovecho y tomo sol ...desnuda ? dijo
como saboreando el efecto que sus palabras causaban en nosotros. Que dicho sea
de paso fue devastador...
- ?Ah, entonces venimos de ma?ana! ? Freddy se repuso antes que yo del golpe y
sigui? el picante juego. Ella solt? una carcajada, halagada.
- Daale...ustedes no se levantan temprano ni para verme en bolas...- el peque?o
rubor de sus mejillas delataba la excitaci?n que el di?logo intencionado le
produc?a.
Al d?a siguiente, mis padres se fueron a trabajar como de costumbre bien
temprano pero yo, en lugar de seguir durmiendo me levant?. No me animaba a ir
muy temprano a la casa de Ale, no sab?a a qu? hora se marchaba Francisco. A eso
de las diez ya no pude aguantar m?s y decid? llamar a Freddy.
- ?Vamos a tomar sol? ? le pregunt?, sorprendido porque se encontrara despierto.
- A la casa de Alejandra...- me insinu?
- S?, dale vamos ya ? lo apur?. Me entusiasmaba la fantas?a de que tal vez
podr?amos sorprenderla tomando sol desnuda...
Subimos y tocamos a la puerta. Tard? en responder, lo que aceler? mi pulso. Me
la imaginaba buscando algo con que cubrir su desnudez para recibirnos.
- ?Hola! ?Qu? milagro tan temprano! ? nos salud? al abrir la puerta. Para mi
desilusi?n vest?a la misma malla enteriza del verano pasado ? Disculpen que
demorara pero me estaba poniendo la malla.
- ?Vas a tomar sol? ? pregunt? Freddy ? Te venimos a hacer compa??a.
Observ? que saludaba a Freddy con un piquito en los labios. Cuando me toc? el
turno la abrac? por el costado de las tetas como ya era habitual y le estamp?
tambi?n un pico. No se inquiet?. Todo era natural, para gran deleite de mis
fantas?as.
- Yo ya empec?, Francisco se va temprano y yo aprovecho el sol m?s suave ?
explicaba mientras ?bamos hacia la piscina ? despu?s sub? a vestirme, a esta
hora se pone muy fuerte y tengo miedo que me irrite los pechos ? su mirada
aparec?a insinuante mientras hablaba.
- ?Te dije Charly, ten?amos que venir m?s temprano! ? Freddy ten?a esa facilidad
para insinuarse de la forma m?s natural.
- ?S?, y seguro me quieren pasar crema por la espalda! ? en lugar de
escandalizarse, Alejandra segu?a la broma con una sonrisa p?cara y los ojazos
grises encendidos.
Mientras re?amos nos recostamos en las reposeras al borde de la piscina. Nos
untamos de crema protectora y ella retom? el juego.
- Bueno, si quieren ir practicando me pueden pasar bronceador ? nos miraba
bajando los breteles de la malla para dejar descubiertos los hombros. Se volvi?
y nos dedicamos a acariciar aquella maravilla. Tembl?bamos por la excitaci?n,
nuestras cuatro manos recorrieron su espalda y sus hombros varias veces de
arriba abajo. Estuve tentado de introducir mi mano por dentro del traje de ba?o,
debajo de los brazos, a ver si consegu?a tocar algo de esas tetas que me
obsesionaban, pero no me anim?. Cuando ya no hab?a m?s excusas para seguir
acarici?ndola, nos tumbamos a tomar sol. Pas? un tiempo en que con los ojos
cerrados me entregu? a mis fantas?as hasta que escuch? la voz de Ale :
- Me voy a dar un chapuz?n ? dijo. Abr? los ojos justo para ver que a la pasada
observaba la carpa que formaba mi short. Mir? a Freddy y vi que ?l tambi?n se
encontraba en situaci?n embarazosa - ?Vienen? ? Alejandra no hizo alusi?n a
nuestros estados.
No ten?a forma de disimular mi erecci?n, de modo que me levant? con naturalidad
y me zambull? r?pidamente, esperando que el fr?o del agua me calmara. Freddy
hizo lo mismo y nos encontramos los tres en el centro de la piscina. Ella
comenz? a hundirnos y nosotros la agarr?bamos por todos lados, jugando con
aparente inocencia con la mam? de nuestro amigo ausente. En realidad mis
movimientos eran totalmente intencionados. La abrac? por detr?s, colocando como
al pasar mis manos sobre su busto. Ella rodeaba con sus brazos el cuello de
Freddy y al moverse apoy? mi verga, nuevamente parada, contra sus nalgas.
Ninguna resistencia, s?lo grititos de excitaci?n. Nos separamos y ella se
dirigi? a la parte menos profunda. La segu? y mientras la sujetaba con un brazo
por los hombros met? la otra mano entre sus piernas y la levant?, arroj?ndola
hacia Freddy. Pude sentir el bulto blando de su vulva. Ella re?a y se retorc?a.
Se par? ordenando su cabello hacia atr?s.
- Se quedan a almorzar conmigo? ? nos invit?
- Bueno ? dijo Freddy, y su voz son? ronca
- B?rbaro, me voy a cambiar y a preparar la comida ? saliendo de la piscina nos
dedic? un besito a la distancia y se fue sec?ndose con la toalla.
Nos quedamos en la piscina comentando en voz baja nuestras calenturas. Al rato
reapareci? Alejandra con su traje de ba?o en la mano y lo colg? para que se
secara.
- Vengan a comer ? no dijo, inclin?ndose desde el borde. Levaba una t?nica
artesanal que le llegaba al comienzo de las piernas, por debajo de lo gl?teos.
Por debajo se dejaba ver la tanguita blanca. Se ataba en la cintura con un lazo
de la misma tela, que la sosten?a evitando que se abriera . El movimiento de sus
pechos denunciaba la ausencia de sujetador, las puntas se marcaban
deliciosamente. La sedosa piel de los brazos desnudos incitaba a la caricia...
- Ya vamos...- dije saliendo del agua, mientras tomaba mi toalla y comenzaba a
secarme.
- Pongan las mallas a secar ? dijo ella ?as? no mojan adentro. Me qued?
paralizado, no ten?a pantaloncito de repuesto...
- Uy, no traje nada para cambiarme..- me disculp?.
- No importa, pon?te la toalla alrededor de la cintura, es s?lo para comer ? me
contest? con naturalidad ? Total, no te va a espiar nadie...- se re?a.
Me di vuelta y colocando la toalla alrededor de mi cintura me quit? el short.
?por favor, que no se me pare! Pensaba, azorado. No tendr?a c?mo disimularlo.
Los nervios me jugaron una mala pasada y un torpe movimiento hizo que la toalla
se deslizara. Ella pasaba a mis espaldas hacia la cocina.
- ?Qu? buen culito! ? me larg?, dando una palmada sobre mis nalgas blancas. Me
qued? clavado al piso mientras Alejandra se alejaba muerta de risa.
Freddy sali? del agua tambi?n ri?ndose de mi culo, desenfadado se desnud? y
colg? su short junto al m?o y luego se arroll? la toalla en la cintura. Tiesos
por la excitaci?n, entramos a la cocina.
Alejandra sirvi? el almuerzo y los tres nos sentamos a comer, comentando lo bien
que hab?amos terminado el a?o lectivo, los planes para las vacaciones, cualquier
cosa que evitara alg?n tema escabroso que pudiera excitarme, no fuera a ser que
la toalla delatara mi bulto...
Para mi desgracia no pude dejar de notar que el lazo que sosten?a la t?nica de
ella se iba aflojando, ?sta se iba abriendo con sus movimientos y el escote se
iba agrandando. Para cuando se levant? a retirar los platos el bendito lazo
estaba totalmente flojo, los dos bordes de la t?nica corr?an paralelos por el
centro de su pecho junt?ndose por debajo del inicio de su tanguita, de sus
pechos s?lo tapaban los pezones y los costados. El valle de sus senos se nos
ofrec?a en todo su esplendor, con sus estupendas redondeces, la diferencia de
color en su piel nos indicaba las zonas que generalmente estaban tapadas por el
traje de ba?o. No pod?a apartar mi mirada de all?. De mi pija, ya ni me
acordaba.
Alejandra se inclin? para tomar mis cubiertos y el borde de la prenda se abri?
a?n m?s, mostr?ndome un pez?n obscuro, con una aureola grande, que me atra?a
como un faro. Ella se dio cuenta de la direcci?n de mi mirada y cerr? apenas la
brecha.
- Se me van a escapar ? coment? al pasar, mir?ndome burlona. Y sin trancisi?n -
?Tomamos caf??
- Si, dale ? contest? Freddy. Yo estaba todo confundido, no pod?a articular
palabra.
- Bueno, mientras se calienta nos ponemos las mallas y lo tomamos en la pileta ?
nos invit?. Cuando se dio vuelta sal? r?pidamente y me puse el short, sent?ndome
con Freddy en sendas sillas junto a la mesita de afuera.
Ale trajo la bandeja con los caf?s, se inclin? para dejarla sobre la mesita.
Otra vez la abertura. Otra vez las tetas, ahora se ve?an sus dos pezones. Se
enderez? y tom? su traje de ba?o
- S?rvanse el az?car mientras yo me cambio ? indic?. Por un momento pens? que lo
iba a hacer delante nuestro, pero gir? en direcci?n al ba?o, regresando unos
instantes m?s tarde con el ba?ador puesto.
- Hace calor ? dije mientras abr?a la sombrilla por encima nuestro.
- S?, esta hora es mala ? me miraba fijamente, con una sonrisa en los labios,
como si disfrutara de mi azoramiento ? mejor nos quedamos a la sombra ? dijo
mientras se sentaba en la tercer silla junto a nosotros.
- La verdad, Ale, la paso fant?stico con vos ? Freddy lo dec?a sinceramente. Yo
sent?a lo mismo. - ?Vos , Charly?
- Yo tambi?n...- dije t?midamente, a?n sin salir de mi estado de shock.
- Bueno, gracias ? nos dedic? una sonrisa - Pero seguramente la pasar?n mejor
con sus amigos ? y con picard?a - ...con las chicas de su edad, en lugar de una
vieja como yo...
- ?Qu? va! ? Freddy se agit? - ?Vos no sos vieja! La pasamos mejor con vos que
con cualquiera ?Verdad Charly?
- ?Por supuesto! ? sal? de mi letargo ? Vos sos especial...- trat? de adularla.
El rostro de Ale pareci? enternecerse al bajar sus ojos. Sus mejillas se
ruborizaron levemente.
- Les cuento un secreto...- comenz? a hablar bajito ? Ustedes tambi?n son algo
especial para m?. Realmente este a?o que estuvimos tan juntos me parece un
sue?o. Me mimaron, me acompa?aron, me siento querida, admirada...- su voz era un
susurro encendido
- Bueno, pretendientes no te deben faltar ? dije, tomando atrevimiento
nuevamente ? en la fiesta del Rotary el tipo ?se se mat? con vos ? mi lenguaje
desenfadado caus? su hilaridad
- Sii...- re?a ? Ese lo ?nico que quer?a era cojerme...- ahora sus palabras
causaron nuestra sorpresa. Por primera vez pens? que yo tambi?n quer?a
cojerla...
- Bueno...nosotros...- Freddy ten?a un tono p?caro en la voz
- ?Con ustedes es distinto! ? cort? ella ? Yo siempre tuve la fantas?a de
sentirme querida, valorada. Ustedes me piropean, me hacen sentir una mujer
deseada, aunque no se den cuenta ? Pareci? ignorar la insinuaci?n de Freddy ?
Con ustedes realic? la mayor de mis fantas?as, no saben lo lindo que es eso,
dec?a entusiasmada ? ?Ustedes tienen alguna fantas?a que les gustar?a realizar?
- Bueno, yo quiero verte tomando sol en bikini...- dije, tratando de que
pareciera una broma. En realidad pens? en decir ?desnuda? pero no me atrev? a
tanto.
- Ay, sol, no tengo una bikini ? me dijo con fingida pena, siguiendo el juego ?
Francisco no me deja...
- ?Y un conjuntito de ropa interior que pase por bikini? ? mi amigo con su
habitual desparpajo se meti? en el juego.
- Mmm...eso puede ser ? Alejandra parec?a divertid?sima ? Pero me da
verg?enza...
- Dale...si no se va a enterar nadie...- mi morbo se agigantaba.
- No s?...- dudaba ? Tendr?a que buscar...?Pero no se lo van a contar a nadie! ?
pareci? decidirse. Las mejillas ten?an un rubor subido. Se humedec?a los labios
con la lengua y nos acariciaba con su mirada c?mplice...
- ?Es nuestro secreto! ? remach? Freddy.
Alejandra se fue hacia su dormitorio moviendo sensualmente las caderas al
caminar mientras nosotros nos quedamos comentando en voz baja.
- ?La vamos a ver casi en bolas! ? murmur? Freddy excitad?simo
- ?Ni yo mismo me lo creo! ? le contest?, acomod?ndome en la silla inquieto por
lo que ven?a.
Despu?s de unos minutos que me parecieron interminables, Ale reapareci? envuelta
en una toalla. Las fin?simas tiritas negras del sujetador presagiaban un
espect?culo inolvidable. El cabello sobre los hombros, la boca jugosa
entreabierta, los ojos grises que brillaban en el rostro hermoso, bronceado.
- ?Listos? ? pregunt? divertida -?No se lo van a contar a nadie, Eh! ? nos
amenazaba con el ?ndice levantado
- ?A ver? ? trat? de no sonar muy ansioso. Ella dej? que la toalla se deslizara.
El sujetador era m?nimo, los pechos se ergu?an gloriosos, tentadores. La
tanguita muy cavada de encajes era transparente y s?lo el pubis desaparec?a tras
una parte m?s obscura. Mov?a sus caderas cadenciosamente, lo que agitaba a?n m?s
nuestros sentidos.
- ?Qu? tal? ? jugaba con nosotros, volvi?ndose para mostrarnos las nalgas que la
prenda desnudaba al meterse en el valle de su cola hermosa.
- Ale, voy a so?ar con vos toda la noche ? mi voz se entrecortaba.
- Nada de pajas...- se inclin? provocativa sobre m?, estamp?ndome un piquito en
los labios. De repente aquella mujer distinguida, recatada, fin?sima, se hab?a
convertido en una tigresa sensual, provocativa, adue??ndose de todos mis
instintos animales.
- ?Por lo menos una! ? Freddy era siempre espont?neo.
- Bueno, una sola ? re?a ella ? pero cuidadito con mojar las s?banas. ? Se sent?
sorbiendo el resto de su caf? ? Bueno, ya me vieron desnuda...- susurraba
inclin?ndose hacia nosotros.
- Toda desnuda no...- yo quer?a m?s.
- Ah, m?s de esto no puedo... me da verg?enza... ? se defendi?.
- Dale, no seas mala...- insist?, acarici?ndole el brazo.
- Nooo....- ri? ? Eso ser?a corrupci?n de menores...- y levant?ndose se zambull?
en la piscina.
El resto de la tarde transcurri? entre bromas subidas de tono y caricias
intencionadas, hasta que nos tuvimos que ir a nuestras casas.
-?Vienen ma?ana? ? nos invit? al retirarnos.
- ?Quer?s? ? dijo Freddy.
- ?Por supuesto! ? asinti? ? Voy a estar sola todo el d?a...
- Bueno, hasta ma?ana ? me desped?. Al besarla entreabr? los labios para darle a
mi beso algo de sensualidad, mientras descaradamente le apretaba las tetas por
los costados. Ella pareci? detenerse como gozando de la caricia.
Mi noche fue m?s que agitada y por la ma?ana siguiente llam? a Freddy apenas se
fueron mis padres a trabajar.
- Subamos m?s temprano que ayer ? le dije
- Se va a avivar de que la queremos ver en bolas...- pareci? dudar
- Bueno, aunque sea media hora antes ? insist?
- Bueno, nueve y cuarto ? acept?.
A las nueve y quince est?bamos llamando a la puerta de Alejandra. No demor?
tanto en abrirnos. Estaba envuelta en la toalla del d?a anterior, lo primero que
not? era la ausencia de breteles en sus hombros. Descalza quedaba un poco m?s
baja que nosotros.
- ?Se cayeron de la cama! ? nos miraba burlona
- ?Te despertamos? ? Freddy se hac?a el boludo mientras le daba el consabido
piquito.
- No, estaba tomando sol...- la mirada de ella me indic? que ya adivinaba
nuestras intenciones - ?Desayunaron?
- No...- contest?. Me mor?a por ver lo que ocultaba aquella toalla. Me acerqu?
para besarla, otra vez entreabr? los labios y presion? sus pechos por encima de
la toalla, que se movieron apenas, blandos pero firmes, libres de la tiran?a del
sujetador.
- Les sirvo caf? en la mesita ? invit? Ale ? Acom?dense
- Te ayudamos...- dijimos, sigui?ndola a la cocina. Mientras la ve?a caminar
delante de m? rogaba que la toalla se aflojara, que se enganchara en alg?n
mueble...
Como el d?a anterior, prepar? caf?, puso las tazas en la bandeja y cort? torta
que distribuy? en una fuentecita. Cargando el desayuno nos sentamos en las
sillas alrededor de la mesita, al costado de la piscina. El sol estaba
agradable.
- Les pongo crema...- insinu?. Me pareci? ansiosa por hacerlo, pero descart? la
idea por descabellada. Ale no se iba a calentar con nosotros...
- Dale ? le dije, poni?ndome de pie, de espaldas a ella. Me unt? de crema, sus
manos me recorrieron caus?ndome una sensaci?n por dem?s er?tica. Mi sexo comenz?
a agrandarse debajo del short.
- Date vuelta ? me dijo, su voz result? rara. Llen? sus manos de crema que
comenz? a esparcir por mi rostro, mi cuello, el pecho. Me miraba recto a los
ojos, la boca h?meda y entreabierta. Sus manos descendieron por mi vientre,
parec?a que me acariciaba a placer. ? Listo ? dijo, y volvi?ndose hacia Freddy ?
Ahora vos...
Repiti? la operaci?n con Freddy, que se envar? al contacto de sus manos. Ella
parec?a disfrutar la tarea. Luego nos sentamos a desayunar. Con el movimiento,
efectivamente la toalla se hab?a aflojado algo, desliz?ndose hacia abajo. Ahora
sus pechos aparec?an algo m?s expuestos. Ella lo deb?a percibir, a cada rato
tiraba de la toalla hacia arriba. Mientras beb?amos el caf? y com?amos la torta,
que era deliciosa, habl?bamos del d?a anterior.
- ?Durmieron bien anoche? ? nos pregunt?, provocativa.
- So?? con vos toda la noche ? sin achicarme, tambi?n quer?a ver lo que pod?a
provocar en ella. Me mir? con picard?a.
- ?Y te gust? lo que so?aste? ? La toalla se desliz? m?s abajo por su busto, yo
esperaba que en cualquier momento apareciera el borde de alg?n pez?n.
- Ah, si te cuento te vas a poner colorada...- quer?a descolocarla, excitarla.
- Yo so?? que nos ba??bamos los tres desnudos en la piscina...- Freddy era m?s
directo, atac? sin ning?n miramiento.
- ?Epa!...Habr?s incendiado las s?banas ? su mirada provocativa y su sonrisa nos
estaban poniendo muy nerviosos.- Yo tambi?n tard? en dormirme...
- No me digas que pensabas en nosotros...- segu? provoc?ndola. La toalla se
hab?a aflojado definitivamente. Ella , inclinada hacia delante la sosten?a
cubriendo sus pechos, sin intentar anudarla nuevamente. Por detr?s descubr?a su
espalda casi totalmente. Los hombros brillaban al sol, como pidiendo una
caricia...
- Mmm....me da verg?enza...- bajo la cabeza, el cabello suelto de cubri? el
rostro. Cuando la volvi? a levantar, sus ojos grises ten?an aquel brillo que me
excitaba tanto...
- Dale, deschav?te Ale, nosotros te contamos todo...- Freddy se acerc? a ella
habl?ndole bajito, como en un susurro c?mplice ? Adem?s, sab?s que queda entre
nosotros...- la presionaba. Freddy era un maestro, siempre me llevaba la
delantera.
- Es que es muy fuerte, mi marido estaba durmiendo a mi lado...- se recost?
sobre la mesa apoyando su barbilla sobre una mano, la otra a?n sosten?a la
toalla. Por sobre su cabeza, la espalda desnuda me atra?a sin remedio...
- ?Pero ?Qu? pensabas?! ? a duras penas pod?a contener mi ansiedad.
- Me qued? enganchada con lo que dijiste de verme toda desnuda...- parec?a
entregarse, finalmente ? me d? una m?quina b?rbara...- continu?, humedeci?ndose
los labios con la lengua, las mejillas encendidas ? Pens? que yo nunca los vi
desnudos a ustedes...- Nos miraba fijo, como estudiando nuestras reacciones ?
Estaba segura que hoy iban a venir m?s temprano... ? sus labios se extendieron
con una sonrisa p?cara.
- Te gustar?a vernos desnudos...- Freddy no preguntaba, lo daba por sentado.
- No s? si les dar?a verg?enza...- Su cara estaba totalmente encendida, su
mirada era ardiente.
La conversaci?n se hab?a puesto muy caliente, mucho m?s de lo que nunca hubiera
imaginado. Adem?s, ya no se trataba de bromas, est?bamos hablando de
posibilidades reales, de algo que deb?amos decidir si quer?amos que pasara o
no...Yo record? mi excitaci?n. Si me desnudaba ella ver?a mi pija parada, sabr?a
que me calentaba mir?ndola, no tendr?a ninguna posibilidad de disimular.
- Vos tambi?n te desnudar?as...- me sorprend? al escucharme decir aquello.
- Ser?a lo justo...- concedi? ella. ? Pero tiene que ser nuestro secreto
absoluto ? recomend? ? Si mi marido se entera, me mata ? solt? una risita
nerviosa.
- ?Por supuesto! ? confirm?.? No quer?a imaginar la cara de mi madre si
escuchaba semejante conversaci?n!.
Por un instante nos quedamos los tres callados, como sopesando la decisi?n que
?bamos a tomar. Nos miramos y soltamos los tres una risita que era puro nervio.
- ?Bueno, qui?n empieza el strip-tease! ? Freddy con su desenfado habitual
rompi? la tensi?n.
- ?Ustedes, por supuesto! ? ri? Alejandra, nerviosa.
- ?Ah, no vale! ? me quej?.
- ?Yo quiero ver la mercader?a antes de comprar! ? se re?a ella, descarada.
- Bueno, est? bien ? concedi? Freddy, par?ndose, al tiempo que con la mirada me
instaba a imitarlo. Me levant? mirando a Ale. No val?a la pena ocultar mi
erecci?n, de modo que opt? por hacerla m?s ostensible. Ella retir? su silla de
la mesa como para disfrutar mejor del espect?culo. Sus manos sosten?an sin mucho
entusiasmo la toalla que apenas cubr?a sus pezones y se amontonaba sobre su
pubis, escondi?ndolo de nuestra vista. Su volvi? a humedecer los labios con la
lengua, entrecerrando los ojos.
Rodeamos la mesa, coloc?ndonos casi al borde de la piscina. Tomando los
el?sticos de nuestros trajes de ba?o los fuimos bajando lentamente hasta que
cayeron al piso.
Yo hab?a visto a Freddy desnudo varias veces en las duchas del club, pero nunca
empalmado como ahora. Compar? su poronga con la m?a, era un poco m?s corta, pero
no mucho. Totalmente desinhibido puso sus manos en las caderas mostrando su
miembro. Yo mir? a Alejandra. Parec?a embelesada con el show.
-Mmm ....son dos potros ? otra vez la mirada de la tigresa se adue?o de mis
instintos ? las chicas se deben divertir mucho cuando las cojen...
- Estee...yo todav?a no... ? me puse m?s colorado a?n al tener que admitir mi
virginidad
- Yo tampoco...- admiti? Freddy
- ?Ah, pero qu? desperdicio! ? se burlaba ella, despiadada -?Sus amigas deben
ser tontitas!
- Bueno, ahora te toca a vos...- puntualic?, ansioso por verla desnudarse.
Se levant? de la silla, las manos sosteniendo la toalla que ca?a a lo largo de
su cuerpo, cerr?ndose justo delante de su conchita, postergando nuestra ansiedad
por mirarla.
- No see...me da verg?enza...- dudaba, pero su mirada provocativa nos invitaba a
presionarla. Fingi? escapar, como eludiendo su compromiso. La comenzamos a
perseguir desnudos alrededor de la piscina.
- Ah, no, un trato es un trato ? la acorralamos. Ella miraba nuestros cuerpos
entre risitas nerviosas. Al ver que no ten?a escapatoria, se zambull? y nosotros
la seguimos al agua. La atrapamos en la parte menos profunda. La toalla hab?a
quedado atr?s. Sus pechos mojados brillaban al sol, los pezones erectos eran el
blanco de nuestras miradas libidinosas.
- ?Ahora vas a ver! ? re?amos mientras le hac?amos cosquillas.
- ?Noo...Charly! ? sus grititos eran de pura excitaci?n -?Cosquillas no, por
favor! ? se retorc?a entre nuestros brazos - ?Ay Freddy, me vuelven loca!
- ?Por traidora! ? dije, aprovechando para apoyar mi verga entre sus nalgas
mientras Freddy le apretaba las tetas La liberamos y ella trep? desnuda por la
escalerilla. La seguimos hasta que se tumb? en la reposera m?s ancha, al lado de
la mesa. Busqu? con mi vista su pubis, esperando ver la mata de vello. Para mi
sorpresa estaba totalmente depiladita, las piernas entreabiertas dejaban ver los
labios tentadores de su vagina. Volvimos a torturarla con las cosquillas.
- Ay, Freddy noo..- se retorc?a, abriendo las piernas y aferrando nuestros
brazos ? Charly, por favor, me van a matar ? suplicaba Se puso de costado.
Freddy se recost? por detr?s de ella en la reposera mientras nuestras cosquillas
se iban transformando en caricias...
- Mmm...Charly ? arrodillado junto a ella le acariciaba las tetas sin encontrar
resistencia. Detr?s de ella Freddy aplastaba su pija entre sus nalgas. Ella ech?
la pelvis hacia atr?s para hacer m?s intensa la fricci?n, al tiempo que yo,
apoyando mi boca sobre la suya abr?a los labios y buscaba su lengua con la m?a.
- Mmm....beb?s....despacito ? susurraba con voz ronca mientras mis manos
descend?an por su vientre y encontraban aquella deliciosa conchita. Mi
inexperiencia en este terreno era total. Mirando de reojo comenc? a frotar los
labios con la palma de la mano. Ella abri? las piernas, pasando una de ellas
hacia atr?s, por encima del cuerpo de mi amigo. Su concha qued? totalmente
expuesta, para mi deleite. Mientras con una mano acariciaba mi nuca, la con la
otra gui? sabiamente mis dedos a lo largo de su vulva, por entre los labios
tibiamente h?medos hasta encontrar su cl?toris, erecto. Me miraba fijamente a
los ojos, al tiempo que Freddy desde atr?s acariciaba sus pechos y besaba su
cuello y sus hombros.
- Ale, sos una diosa...- susurr?. Sus jugos empapaban toda mi mano. Ella mov?a
su cadera hacia atr?s y adelante gozando de las caricias. Llev? mi mano que la
acariciaba hasta mi boca y pude sentir el sabor de sus l?quidos, pasando mi
lengua por mis dedos y los suyos. Su cara era de un completo placer.
- As?, suavecito ? susurraba Alejandra ? quiero sentirlos as?...
Con un leve movimiento trajo la pija de Freddy por entre sus piernas y comenz? a
frotar su conchita contra ella. Fascinado me apart? un poco para observar el
vaiv?n de aquella poronga sobre la entrada de la vagina, y ella con su mano
libre acarici? la m?a.
- Ah...quiero sentir esas pijitas...- me la acariciaba arriba y abajo, como
masturb?ndome.
- Ale...- Freddy estaba en la Gloria. Ella, sin dejar de acariciarme, con su
mano libre coloc? la punta de la pija de mi amigo en la entrada de su concha,
abriendo a?n m?s las piernas.
- Despacito, Freddy, met?mela despacito ? susurr? ? quiero que me cojan
despacito, suave...
Pude ver como mi amigo empujaba suavemente y su verga iba penetrando la vagina
de Alejandra.
- ?As?, Ale? ? pregunt? ?l - ?Te gusta?
- Ay, mis soles...me est?n haciendo sentir tantas cosas...- se extasiaba ella.
Tir? de m?, acercando mi pija a su boca y comenz? a pasar la lengua por la
cabeza. Luego se la introdujo toda y succion? suavemente. La poronga de Freddy
ya estaba totalmente dentro de ella, pude ver los test?culos asomando entre la
piernas escandalosamente abiertas.
- Ale...yo tambi?n te quiero coger ? le dije, inclin?ndome sobre ella y
acarici?ndole un pecho
- Ay si, tesoro ? me mir?, sali?ndose de la penetraci?n de Freddy. ? Ven?,
recost?te aqu?...
Nos levantamos los tres, para cambiar de posici?n. Me recost? en la reposera
boca arriba y ella cabalg? sobre m?. Con un h?bil movimiento acomod? mi verga y
comenz? a descender sobre ella. La sent? penetrando su sexo hasta que sus nalgas
rozaban mis test?culos y ella comenz? a moverse encima m?o. Freddy le acariciaba
las tetas desde atr?s, levant?ndolas y yo aprovech? para chupar una vez m?s sus
pezones. Ella se inclin? sobre m?, como ofreci?ndomelos. Al hacerlo, la verga de
Freddy volvi? a frotarse entre sus nalgas, a?n lubricada por los jugos de
Alejandra. Con una mano ella acomod? la punta sobre la entrada de su ano.
- As?, Freddy ? pidi? con voz entrecortada ? pon?mela por el culito....Empuj?,
beb?...- al tiempo que comenzaba a gemir. Sent? la pija de mi amigo penetrar,
presionando la m?a dentro del cuerpo de Ale. Empuj? fuertemente hacia arriba,
clavando mi verga hasta el fondo de su conchita, como si se la quisiera
romper...
- Te la meto toda...- ped?a permiso Freddy, descargando todo el peso de su
cuerpo sobre nosotros.
- Siii...?Hasta el fondo! ? los gemidos de Alejandra ya eran gritos de morboso
placer - ?C?janme toda! ? su voz era tensa, sus manos apretaban nuestros cuerpos
con violencia. Freddy bombeaba instintivamente dentro de su culo y yo en su
concha, nuestras pijas se encontraban violentamente dentro de su vientre. Su
cuerpo se contrajo varias veces, nuestra inexperiencia no nos permit?a
identificar sus orgasmos, pero la sent?amos vibrar entre nosotros.
- ?Te gusta as?? ? casi le gritaba
- ?Por favor! ? se agitaba furiosamente-?No s? cuantas veces acab?!?Por favor! ?
repet?a En medio de tanto sudor y saliva compartidos sent? que iba a estallar
dentro de ella. Sin poder abrir la boca me derram? en su interior. Ella abri?
sus ojos y me mir? con ternura, mientras sus pechos se agitaban al comp?s de los
empujones de Freddy.
- Charly...beb?....me llenaste toda..- se inclin? sobre m? y me bes?, jugando
con su lengua dentro de mi boca.
- Ale...- Freddy amainaba la fuerza de su bombeo, al tiempo que inundaba de
semen su intestino. Pod?a sentir su eyaculaci?n dentro del cuerpo de Alejandra.
- Ay , Freddy, chiquito....acabaste...- se recost? contra ?l.
Nos quedamos abrazados bajo el sol, bes?ndonos tiernamente para despu?s
separarnos. Ella se zambull? en la piscina y nosotros la seguimos, abraz?ndonos
los tres en el agua nuevamente.
- Debutaron...- nos acariciaba y jugaba con nosotros, mir?ndonos con picard?a.
- Nunca me imagin?...- empec? a hablar
- ?Qu? Ale fuera tan puta...? ? me cort? ella, bajito, su cara contra la m?a,
sus brazos alrededor de mi cuello ? Ustedes me hacen puta, me vuelven
loquita....?Yo era una se?ora respetable! ? se re?a
- ?D?nde aprendiste a cojer as?? ? le pregunt? Freddy, morbosamente curioso.
- ?No s?! ? dijo ella riendo ? Es la primera vez que me cojen de esta
forma...nunca hab?a sentido tanto placer...
La aceptaci?n expl?cita del placer que experimentaba me excit? nuevamente. Ella
se volvi? para besar a mi amigo, que con la espalda contra la pared de la
piscina, la levant?. Desde atr?s yo acariciaba sus pechos.
Movi?ndose voluptuosamente ella rode? el cuerpo de Freddy con sus piernas. Yo
acariciaba su conchita debajo del agua, cuando sent? el miembro de mi amigo
colarse entre mis dedos y penetrarla. Retirando mi mano, comenc? a acariciar su
ano, que quedaba expuesto tentadoramente. Me apret? contra ella y la punta de mi
pija se apoy? en la entrada del agujerito. Empuj? y la penetr? con asombrosa
facilidad. Cuando sus nalgas rozaban mi vientre comenc? a bombear. Ella se mov?a
al ritmo de nuestra pasi?n, dando gru?iditos de placer
-Mmm...son insaciables...- susurraba ? ten?an muchas ganas de cojerme...
- Te cojer?a todo el d?a...- murmur? en su o?do
- Tenemos todo el d?a...- concedi? Alejandra.
Ese verano aprendimos de ella todo el placer que una mujer puede brindar a dos
j?venes inexpertos. A mediados de marzo, Ale anunci? orgullosa su embarazo.
- ?Qu? bueno! ? dijo mi madre al conocer la noticia.
- S?, ahora no va a estar tan sola ? se congratul? la mam? de Freddy.
FIN