Despu?s de varios a?os me anim? a hacerlo con el ?Chino?... un ex vigilante de mi oficina que con su gruesa verga me parti? el culo en dos
Como ya lo había comentado en alguna historia anterior, para prestar el servicio de vigilancia de mi oficina, los socios decidimos contratar a un grupo especializado en ese aspecto, quien nos proporcionó tres elementos que trabajaban 24 x 48... Dentro de estos elementos estaba “el chino” quien era un hombre moreno de razgos toscos, musculoso, de aspecto militar... Tendría aproximadamente 25 años, moreno, alto (1.80) y fornido... Trabajó en nuestra oficina por espacio de unos tres años, hasta finales del 2002... No puedo negar que el tipo de atraía y que era extremadamente amable y educado conmigo... Además de sus labores como vigilante tenía un grupo que tocaba música norteña en fiestas... En alguna ocasión me pidió prestado “una lana” para poder financiar la compra de un instrumento y debido a ello era que yo sentía una especial atención hacia mi persona... Algunos días que salía tarde de la oficina nos quedábamos platicando unos momentos y en cada ocasión la plática se tornaba mas susy... Él era casado y tenía dos hijos... Yo le hacía burla preguntándole sobre “la cantidad de viejas que agarraba en las fiestas en las que tocaba”... Él solo reía y me platicaba alguna que otra aventura que había tenido... Poco a poco comenzaron las bromas un poco mas llevadas... El me decía que “seguramente a mí me gustaba la reata”... Yo reía pero no lo podía negar... “el Chino” me parecía un hombre de tipo chacalón pero muy atractivo ... Las semanas pasaban y “el Chino” me hacía mas insinuaciones diciendo “que caliente ando”... “apoco no se le antoja una verga negra y cabezona”... Yo reía solamente... Algunas veces se tomaba la verga por entre sus pantalones de policía y se la apretaba enseñando lo parada que estaba... A pesar de todas aquellas insinuaciones yo nunca me sentí agredido ni tampoco acosado... Para mí era un juego muy cachondo que me gustaba jugar... Al final de cuentas quien manejaba la situación era yo...
Recuerdo que en la comida de navidad del 2001, me tuve que quedar en la oficina hasta que la fiesta terminó... Aquel día “el Chino” se me insinuó mas de lo acostumbrado e inclusive me pidió que le diera “Chance”, al momento en que me apretó mi nalga derecha... Yo me reí y el “chino” replicó... “yo se que soy un simple vigilante pero se me antoja un chingo darle por el culo a un güerito como usted”... Yo sonreí nuevamente y le dije, entonces soy como un “Trofeo”... él rió y nos pusimos a platicar al respecto... El “Chino” me atraía.... Su aspecto chacalón me era excitante, pero no en aquel momento... Hay tres lemas que siempre he seguido en mi vida y aquel día no los iba romper... El primero dice “no mezclar el sexo con el trabajo” y precisamente ese tipo trabajaba para mí y en mi oficina... Que necesidad tenía yo de meterme con él... No sabía que tan discreto podía ser... No quería tener un conflicto con mis socios por una situación de ese tipo... El segundo lema es “siempre sexo protegido y planeado”... En ese momento no tenía nada planeado ni tampoco protección alguna... El tercero y último dice “es preferible calidad que cantidad”... Prefiero pocos palos pero todos ellos de calidad... Decidí seguir platicando con “el Chino” pero sin dar entrada a nada de lo que él quería... Me platicó que nunca había estado con un hombre pero que se le antojaba hacerlo conmigo... Yo solo sonreí... Le di largas... El “Chino” en su calentura se sacó la verga y me la enseñó diciendo “a poco no se le antoja”... Era un pene muy moreno y cabezón... No muy largo (aproximadamente 15 centímetros) pero muy grueso... No voy a exagerar diciendo que del tamaño de una lata de refresco por que eso no es cierto, pero si puedo asegurar que era del grueso de un plátano macho... No tenía la circuncisión hecha y asomaba una cabeza morada con un poco de semen escurrido... El “Chino” se la tomó entre las manos diciendo “apoco no le gusta”... Yo me alejé de él diciéndole que se tranquilizara... El “Chino” tomó su verga entre las manos y la metió de nuevo en sus pantalones y me dijo “cuando la quiera es tuya güerito”...
Para abreviar la introducción sobre “El Chino”, a fines del 2002 se fue a otro centro de trabajo por el rumbo de Satélite pero a pesar de ello no me perdió la pista... en ocasiones me hablaba para platicarme alguna de sus aventurillas insistiendo siempre sobre su propuesta... Yo por mi parte me excitaba mucho hablar con él e imaginarme lo que contaba en sus conversaciones...
Desde hace un mes, una amiga mía se fue de Vacaciones dejándome la llave de un departamento que renta para efecto de que, en caso de que fuera necesario o algún cliente lo pidiera, pudiera yo entrar y enseñárselo... la corredora de bienes raíces me hablaba y yo la acompañaba para abrirlo y enseñarlo...
El Viernes pasado regresé de un viaje de trabajo a Tijuana y con ganas de descansar, después de comer, me tiré en mi cama para tomar una buena siesta... mi mente volaba... tenía ganas de que me dieran una buena cogida... ¿Quién?... pensé en hablarle a O (Aquel de la Historia de “Diez años de Espera), e inclusive le marque pero su celular me mandaba al Buzón... pensé en ir al Autolavado a ver si encontraba a Pablo (aquel de la Historia de “El Lavacoches”)... pensé en bajar a ver si en el Restaurante de la esquina estaba el chico de quien les conté en la historia de “Valet Parking”... mi mente volaba... de repente como una iluminación divina me acordé de “El Chino”... caray... ¿Y si por fín, después de varios años podía hacer realidad su propuesta y fantasía?... Me lo imaginé con su moreno y grueso pito en mano... Busqué dentro de mi Palm su teléfono celular... ahí estaba... respiré hondo y le marqué... tenía ya mas de tres meses de que no me hablaba... al contestar mi corazón palpitaba... Se sorprendió mucho al oír mi voz... ¿Cómo has estado? ¿Qué novedades me platicas? ¿Cómo te has portado?, fueron las preguntas iniciales de rigor... después de que me platicó su ultima conquista volvió a insistir en su propuesta hacía mí... ¿Qué... se me va a hacer llevarme ese trofeo?... Yo reí ante la ocurrencia... No... No compadre, te hablo para pedirte un favor... necesito que me ayudes a cargar unas cajas del departamento de una amiga... ¿Me puedes ayudar?... “El Chino” que siempre ha sido muy dispuesto me dijo que él podía ayudarme hasta que saliera a las 6:00 de la tarde ¿Dónde nos vemos?... Te parece bien que pase por ti al Metro Polanco a eso de las 6:30... no tardamos mas que una hora... Mi corazón latía fuertemente... saqué de mi cajón secreto mi tubo de lubricante y una caja de condones... de la calentura me comencé a dedear y a prepararme para tal distinguido huésped...
A las seis de la tarde salí de mi departamento en busca de “El Chino”... el tráfico hacia Polanco hizo que llegara justo a las 6:30 y ahí estaba el “Chino” paradito esperándome... me ruboricé al verlo... traía unos Jeans bastante ajustados, botas vaqueras puntiagudas, cinturón grande con una hevilla de piel en forma redonda... playera gris y encima de ella una camisa a cuadros rojos y azules desfajada... nada mas le faltaba el sobrero norteño... se había cortado el pelo a rape de los lados y encima un pequeño pelo chino... Tenía un tipo chacalón y machote que me excitaba... al verme soltó una sonrisa... Se veía que estaba haciendo ejercicio ya que lo noté mas fuerte que hacía algunos años... Di la vuelta a la manzana para recogerlo y se subió al coche... Yo enseguida le dije que a donde iba a ir después ya que lo veía muy arreglado... el me confesó que ya desde hace una semana había quedado de ir con una prima suya y que tenía unas ganas tremendas de tirársela... en mis adentros pensé “este chacal le va a quedar mal a su primita”...
“El Chino”, me preguntó que a donde íbamos y yo le dije que al departamento de una amiga para que me ayudara a mover unas cajas que estaban bastante pesadas... fuimos a la Colonia Anzures y entramos al departamento de mi amiga... todo vacío salvo un sillón en el cuarto de la Televisión y una cama en el cuarto de visitas...afortunadamente todo el departamento tenía cortinas o persianas... encendí la luz y le señalé a “El Chino” las cajas que estaban en la pasillo (realmente eran pura basura y adornos dignos de un Garage Sale)... me ayudó a moverlas al Patio y cuando terminó abrí mi cartera para darle una propina por su ayuda... “El Chino” no la quería aceptar pero después de insistir se metió a la bolsa un billete de Cien Pesos que le regalé... ¿Quieres un aventón? Le propuse... ¿a dónde vas?, me preguntó... Pues la verdad me gustaría quedarme en el departamento contigo para que me cojas a mí y no a tu prima... “El Chino” soltó una carcajada... ¿Se te juntó la chamba?, le dije... El me miró como sacado de onda... Solo dijo “Pinche guerito... con lo caliente que ando”... ¿Quieres hablarle a tu prima que te atropelló un camión y que no vas a ir?... Sonrió y aceptó la propuesta... llamó a su prima para decirle que había tenido que quedarse en la chamba y que llegaría mas tarde... Mientras el llamaba por teléfono de su celular yo comencé a tocarle la verga por encima de su pantalón y a desabotonar su camisa... Se quitó la camisa y su playera gris dejándome ver un bien torneado cuerpo lampiño y moreno... comencé a lamerle los pezones... pronto se pusieron duros... "ahhh... ohhhh... que rico”, gemía “El Chino”...
El “Chino” se sentó en el sillón me indicó que me desnudara frente a él... él tenía puestos sus jeans y se tocaba el paquete por encima de sus pantalones... se quitó las botas vaqueras... Yo me desnudé frente a él hasta quedarme en boxers... le dí la espalda y lentamente me bajé los boxers para que viera mi culo en todo su esplendor... me pidió que me sentara encima de su verga y como teibolera barata comencé a moverme rítmicamente encima de su pene, pantalón de por medio... “El Chino” me abrazó y me decía al oído... “Pinche guerito... esta cogida la he esperado tantos años que no vas a poder ni caminar”... esas palabras susys y a la vez groseras me excitan de sobremanera... “El Chino” comenzó a tratar de meter su dedo en mi culo al ritmo de mis movimientos encima de su pene... su dedo se introdujo en mi ser y me dijo “Muévete... clávatelo tu solito”... mientras yo mas me movía mas me clavaba su dedo... le pedí que me dejara mamarle la verga y entonces lentamente el “Chino” se paró sin sacarme el dedo del culo... siguió por unos momentos metiendo y sacando su dedo de mi culo diciéndome “Que apretadito estás... al rato te voy a borrar tus arrugitas”... sacó su dedo de mi culo y me lo dio a oler... “Estás bien limpiecito cabrón...”, alcanzó a decir... comencé a lamer su pecho lampiño y sus pezones... chupé sus pezones hasta que se pusieron duros. Los apreté con mis dientes y los chupé con más fuerza, haciéndolo lanzar gemidos. Lo besé luego, apasionadamente y bajé lamiendo su pecho... descendiendo por su abdomen, me arrodillé en el suelo, desabroché su cinturón y el zipper de su pantalón... saqué una verga morena y gorda... la tenía bien parada y su cabeza contenía unas gotas de rico semen... me abalancé sobre su pene como una loca pero el “Chino” me retiró para quitarse sus pantalones y quedarse completamente desnudo... se sentó de nuevo en el sillón... tenia enfrente de mí a aquel corpulento moreno... le quité los calcetines y me puse a lamer los dedos de un pie... esto era algo que nunca antes había hecho, pero descubrí en ese momento que era una experiencia muy erótica... pasé la lengua por el espacio interdigital y después uno a uno metí los dedos en mi boca, succionando Suavemente... Había encontrado otro juguete para entretener mi boca golosa... Subí lamiendo luego por su pierna, rodilla, muslo... Hasta llegar al premio mayor... El “Chino” tenía las bolas grandes y peludas... las lamí como desesperado y luego lamí su pene recorriendo desde la raíz a la punta con mi lengua, hasta finalmente introducirlo en mi boca. Chupé con calma, saboreando ese gran trozo de carne y dejándolo bien mojado con mi saliva.
El “Chino” estaba sentado en el sillón y me pidió que se acercara a él para que mientras yo mamaba su verga él pudiera tocar mis nalgas... rápidamente metió dos dedos en mi ano para dilatarlo... en sentir su índice y su medio entrando y saliendo de mi culo me hacía gritar de placer... Yo mientras seguía chupando aquel grueso cabezón... Mi culo no aguantaba ni un minuto mas sin ser penetrado así que le puse lubricante en la verga y uno de los condones para luego acomodarme a horcajadas sobre él... me senté intentando enterrármelo, tarea nada fácil dado el grosor de su verga... Sentí como lentamente entraba en mi recto, llenándome de un intenso placer. Acaricié sus tetas y pellizqué con fuerza sus pezones. Me agarré de sus hombros y comencé a subir y bajar enterrándome su verga hasta lo mas profundo. Mi pene raspaba contra su abdomen. "culeame...", le dije. "¡ahora verás...!", dijo “El Chino”. Yo me quedé quieto viéndolo mientras él embistió con fuerza y con sus manos separó mis nalgas y con movimientos violentos y profundos, enterró aún más su grueso ariete en mi culito... Efectivamente borró todas mis arrugas... El “Chino” agarró mis Tetillas con fuerza, torciendo mis pezones... agarrándome por las caderas se puso de pie sin sacar su pito de mi interior... Giramos y me depositó de espaldas en el sofá... separó mis piernas al máximo y me empezó a culear con violencia... Yo gritaba pidiendo mas verga... Ohhhh.... Ahhhh.... cógemmmmme..... cogemmmmme.... dámela.... daamela..... dáaammmmmellllaaa... “El Chino” gemía también y nuestros quejidos se fusionaron en un grito de placer... “Te estás tragando toda mi reata”, dijo... Me lo metía violentamente diciendo “Toma... recibe tu castigo por ponerme Caliente"... Me deshacía por dentro... la fuerza de sus arremetidas hacían que se le brotaran las venas de sus brazos... cerraba sus ojos y se mordía los labios.... “Que culo tan apretado tienes”... “Pinche guerito.... “... El “Chino” me culeaba con fuerza y sabía perfectamente controlarse... de repente bajaba el velocímetro a “O” para evitar venirse y luego comenzaba de nuevo poco a poco a meter y sacar... me la enterraba hasta el fondo y cuando de mi boca salía un grito fuerte decía... “Grita... me calienta que grites... te voy a deshacer”.... Su cuerpo sudaba y sentía su respiración al ritmo de sus arremetidas... “Dámela.... daamela.... dáaammmmmela....”...Nunca antes había tenido algo tan grueso dentro de mí y realmente me dolía pero también me producía una enorme excitación... El estar a merced de ese ejemplar masculino me estaba proporcionando un intenso placer. El “Chino” empujó aún mas haciendo que su abdomen y sus pezones quedaran justo en mi cara. ¡Qué ganas de chuparlos!... Pero sus brazos me impedían todo movimiento.... "Que culo más rico tienes guerito putito”... “Hacía tiempo que no gozaba tanto como ahora, ni había estado con alguien que recibiera entero y de una vez mi grueso pito”... Yo solamente me limitaba a gemir y no podía decir cuanto estaba gozando... experimentaba en ese momento una extraña mezcla de dolor y placer... dolor por el daño que su grueso pene me provocaba y placer obviamente por estar bien clavado hasta lo mas profundo de mi ser...
Después de un largo rato de mete y saca, y de gritos de mi parte y gemidos de la suya, el “Chino” me tapó la boca y me dijo "Me gusta lo apretado de tu culo"... "Güerito...te voy a partir el culo"... El “Chino” me culeaba descontrolado... enterraba profundo su pene en mi culo mientras me decía obscenidades... Su cuerpo caliente contra mi pecho... golpeaba con sus manos mis nalgas, haciendo contraer mi ano y estrujar su pene dentro de mí... “Aprieta el culo... Ese rico culo que es solo mío.
Me has tenido caliente y no he acabado aún... Me duelen las bolas, quiero vaciarlas dentro de tu culo”... No.... No... grité.... dámelos en la cara... en la cara por favor... mi voz entrecortada por el placer le pedía una mascarilla... dámelos.... dáamelos.... El “Chino” arreciaba sus movimientos y me decía “espera.... espera”.... cuando no pudo mas en un acto digo de David Copperfield y en un par de segundos, sacó su verga de mi adolorido culo, se quitó el condón y acercó su verga a mi cara vaciándose en ella... llenó mi cara con torrentes de leche caliente. "¡ahhh que rico!... ¡Mierda... que rico!... ¡ahhh!" "¡goza... ¡goza!"... El “Chino” decía, mientras yo abría mi boca y sacaba mi lengua esperando encontrar algún lechazo para saborearlo... Mi pelo y frente quedó llena de ricos y calientes mecos... comenzaron a escurrir por mi nariz hacia mi boca... El “Chino” me pidió limpiar su pene, así que me lo metí a la boca sintiendo como lentamente perdía erección... Yo estaba todavía muy caliente así que, con toda la cara llena de rica lecha, le pedí al “Chino” que me dedeara para que me la jalara con sus dedos dentro hasta que me vacié en el brazo del sillón... por especio de tres minutos tuve tres de sus dedos en mi culo... Un soplido de cansancio salió de mi boca, intentando recuperar el aliento... "Vístete", me dijo el “Chino” fuertemente y añadió... "Cuando se te apriete el culo de nuevo, ya sabes donde encontrar quien te abra en dos".