Lo que les voy a contar me pas? un viernes que me qued? a dormir en casa de un amigo, Fernando. Fernando tiene una hermana 4 a?os mayor que ?l (o sea, 23) que tiene un esquisito cuerpo. Es como de mi estatura, delgada, piel trigue?a (un poco m?s oscura que la mia), cabello casta?o y ojos caf? claros. Sus piernas son largas y con excelente forma, tiene un trasero que pone a so?ar y buenos senos; en fin, tiene un cuerpazo!
Comenzaré mi historia en el grano. Estaba yo acostado en la cama del cuarto
para invitados, solo y con las luces apagadas. Obviamente ya era de noche y toda
la casa estaba en silencio. Me levanto para ir al baño, pero estaba ocupado
así que esperé. La puerta se abre y para mi sorpresa era Mónica,
la hermana de Fer. Me miró con unos ojos cautivadores y se acercó
lentamente hacia mi mostrando toda su pechonalidad. La blusa que traía
era levantada por esos senos; oh, cuanto deseaba quitarle esa blusa, verle esos
senos y hacerlos mios. Me arrinconó contra la pared y acercó su
cara a la mia y me beso en la mejilla y luego brevemente en la boca; sus senos
rozaban mi pecho, y sus piernas las mias. Luego de haber jugado un poco, así
por así, dio media vuelta y se fue a su habitación. Vaya que me
dejo exitado. Fui al baño y orine. Luego tenia que terminar aquella exitacion,
y no iba a ser con una simple masturbación, sino con una revista que había
traído. Fui al cuarto de mi Fer a buscar mi mochila (se me olvido pasarla
al cuarto de visitas) y me impacte por lo que vi.
Con la poca luz que entraba por la ventana (un faro, supongo) vi a Fer que
estaba en su cama con los ojos cerrados y tocandose suavemente todo el cuerpo.
Supongo que algún pensamiento lo exitó. Me quedé en la
entrada del cuarto viendo aquello, no sé porqué simplemente no
me fui con mi revista y ya, sino que me quedé viéndolo. Se quitó
el sueter y siguió acariciándose su cuerpo. Luego metió
sus manos por debajo de sus pantalones y supongo que se acariciaba su pene.
Se quitó los pantalones quedando sólo en calzoncillos. No se porqué,
pero de alguna manera me exitaba algo verlo. Seguí inmóvil. Se
notó como su pene se agrandaba y se le hacía más fácil
sujetarlo con sus manos y masturbarse. Se bajo los calzoncillos quedando sin
nada puesto. Y con ambas manos continuó masturbándose. Hacía
expresiones faciales de placer. Movía su cuerpo lentamente, y la cadera
arriba y abajo como si le introdujera su pene a una mujer. Pasó como
un minuto más y Fer seguía masturbándose, se veía
que iba a explotar. Se me ocurrió jugarle una broma; bueno, más
bien para ver como reaccionaría.
- Hola Fer -le dije- que haces.
Fer quedo inmóvil en la cama con una cara como entre impresionado y disfrutando
su momento de placer.
- Qué rayos haces aquí Luis! -me dijo-
- Vine a buscar mi mochila
- Pues llévatela y sal
Siempre me preguntaba si el tamaño de mi pene estaba entre lo normal,
si mi tamaño era bueno. Vi el pene erecto de Fer y se notaba su buen
tamaño, tanto de largo como de grosor. Se parecía al mio, pero
quería comprobar que realmente yo tenia un buen tamaño.
- Cálmate Fer. Acaso te volviste gay y te da pena mi presencia?
- Claro que no -me dijo-
- Ya que estamos en esta situación, que tal si comparamos el tamaño
de nuestros penes erectos a ver quien lo tiene más grande
- ............... -no dijo nada-
- Qué dices?
- Dale pues, pero dudo que ganes.
- Dame tiempo para exitarme -le dije-
- A mi también -me dijo- tu presencia me lo está achicando.
- Esto tomará mucho tiempo, que tal si tú me masturbas y yo a
ti. Y así competimos también a ver quien aguanta más antes
de correrse en semen.
- De acuerdo, perderás doblemente.
Entonces me baje mis pantalones y calzoncillo y nos empezamos a masturbar mutuamente.
Por alguna razón nos exitaba esto algo y nuestros penes se pararon. Tenía
razón, nuestros penes eran casi iguales. Nos masturbamos por unos dos
minutos. Su pene se sentía caliente y duro. Comparamos nuestros penes
y resultó que el mio era un poquito más grande que el suyo, aunque
el lo negó y dijo que tenían el mismo tamaño, que el desempate
sería a ver quien se corre primero. Así que continuamos masturbándonos.
Sujeté su pene con ambas manos y lo masturbé intensamente, el
hizo lo mismo. Vaya, que placer que nos produciamos ambos. Al acabo de otro
minuto yo ya sentía que me explotaba, y el se veía igual. Cambié
mi modo de masturbarlo y eso causo un efecto de intenso placer en él,
lo que hizo que disminuyera su fuerza con que me masturbaba hasta que dejo de
masturbarme y se tendio en la cama moviendose suavemente por el placer que mis
manos le producían. Se notaba que iba a correrse. Le sujeté bien
ese pene con ambas manos y seguí masturbándolo todo, estaba que
se explotaba, ya se le salían los primeros rastros de semen que embarraban
un poco mis manos. Lo masturbé un poco más y ya no pudo más.
Su pene expulso grandes cantidades de chorros de semen, se corrió todo,
impregnando el lugar a olor de semen. Mis manos, su pecho y la cama quedaron
embarradas con su semen.
- Te gane Fer -le dije- Me retiro, tengo un asunto que terminar.
- ........... -No dijo nada, sólo se quedo como descansando en la cama-
Cogi mi mochila y me fui. Entre a mi habitacion (la de invitados, pues) y la
tranqué. Saqué la revista porno y me arrecosté en la cama,
saqué mi pene nuevamente de su refugio y lo comencé a manosear
suavemente. En la revista miré más que nada a Jennifer Connelly,
Jennifer Aniston y una argentina que estaba de lo más esquisita. Uy,
que placer que sentia. Al acabo de unos tres o cuatro minutos de masturbación
con ayuda de esas tres muñecas, llegue al punto de querrer correrme,
pero me contuve porque se me prendio el foco: "Estoy en casa ajena y no
voy a tener como limpiar mi corrida de semen". Guarde mi erecto pene en
mis pantalones y sali para buscar papel higienico. Mire por el pasillo y vi
la puerta del cuarto de Mónica entre-abierta. Me dio por asomarme y vi
a aquella hermosa criatura dormida, exponiendo esas hermosas piernas y pechonalidad.
Usaba unas pequeñas bragitas como pijama. No soporte la tentación,
entré y cerré la puerta. Wow! Estaba solo con Mónica. Me
exite mucho mucho.
Me acerqué para contemplarle mejor aquellas perfectas piernas y buena
pechonalidad. Acerqué mi nariz a sus piernas; su piel tenía un
agradable aroma, igual sus pies, los cuales sin pensarlos los besé, acaricié
y jugé un poco. La seguí contemplando, olí sus cabellos,
aprecié su bello rostro y senos de muy cerca. Practicamente la violé
con la mirada. Cuando no me pude contener le acaricié las piernas, ya
no me importaba si se despertaba. El tocar esas piernas fue algo super exitante.
Las manoseaba, tan suaves y a la vez firmes. Las lami y toque todas. Luego subí
a sus carnudos muslos. Que agradable fue tocarselos y apretárselos. Al
terminar de jugar con sus piernas, le subí su camisita dejando su barrigita
y ombligo al descubierto. Empece a lamerle ese ombligito tan tierno, a masajear
la piel de su barrigita tan firme y delgada. Entonces comenzó a despertarse;
y me asusté. Lo único que se me ocurrió fue sacar mi pene
y dejárselo a la vista. Para exitarla le toqué sus senos, los
cuales se pusieron algito más grandes y duros. Ella se despertó
y se desconcertó al ver un enorme pene frente a ella. Sin decir una palabra
tomó mi pene y comenzó a lamerlo intensamente. Ese fue un gran
sexo oral que duró no más de dos minutos porque cuando ya no pude
más, eyaculé grandes chorros de caliente semen en su boca. Trató
de tragárselo todo pero una parte se le salió afuera de la boca
hasta el cuello. Ahora era mi turno de hacerla mia. La tendí en la cama
y le removí toda su ropa, excepto el panty porque me dijo que si lo hacia
gritaría a sus padres. Igual la hice mia y comence a masturbarle su concha
por encima de su panty. Gemia de placer. Luego de 15 minutos de aplicarle diferentes
tecnicas de masturbación, logré que llegara al borde del orgasmo.
Sentía sus jugos en mis manos.
- Aaaahhhhhh!! ayyyy! -gemía como loca, pero no tan alto para que sus
padres no la escucharan- Uuuuuuyyy! Me ve! Me ve! veeenngooooo!! Uuuuuyyyyy!!
Moviéndose toda como si estuviera electrocutándose, tuvo un intenso
orgasmo. Sentí como litros de líquidos vaginales mojaban mis manos,
su cama y su panty completamente. Se notaba exitadísima.
- Haze tuya -me dijo- Méteme tu monstruo
Sin pensarlo dos veces, le quite su panty y le inyecté mi pene. Ambos
disfrutamos de unos 10 minutos de un constante ritmo mete y saca. Y fue muy
placentero, ya que estaba sintiendo lo mismo que yo:
- Uuuuyyy! Siento que tendré otro ograsmo -me dijo-
- También yo
- Vengámonos juntos -dijo mi dulce Mónica-
Y como lo dijo, tuvimos un intenso orgasmo juntos. Nuestros líquidos
se combinaron y mojaron completamente su cama.
Luego la ayudé a limpiar todo ese desorden de líquidos. Nos dimos
un intenso beso y me fui a la cama. Nadie se dio cuenta de aquella noche tan
exótica....!!!