Capitulo 10: mujer contra mujer..
Me pareció imposible cuando me desperté en mi cama, eso si tremendamente
dolorida, sobre todo en mis partes, y cuando entro Pedro a decirme que el baño
me esperaba, me di cuenta de que era lunes y debía volver a trabajar.
Desayune tras un reparador baño templado y Pedro me había seleccionado
una camiseta de punto ajustada y unos pantalones aun mas ajustados, sin ropa
interior, con unos zapatos abiertos de tacón, blancos.
Y denuevo a la lucha.
Cuando llegue a la oficina me esperaba mi jefe, mi nuevo jefe, para presentarme
a mi grupo de acólitos, dos chicos y tres jóvenes chavalas que
estaban muy bien y que miraron con envidia mi escultural body, aunque como digo
ellas estaban también para llevárselas a la cama sin pensarlo.
Tras una reunión relajada en la que me fije en que uno de mis súbditos
no paraba de mirar mis pechos, los deje planeando las nuevas estrategias y me
dispuse a afrontar mi primer reto como subdirectora adjunta.
La entrevista era con una señora de unos 50 años propietaria
de una cadena de boutiques y tiendas de cosméticos, que quería
que le hiciéramos la campaña durante el próximo año.
Su nombre Ana Alicia, y la verdad es que cuando la vi entrar me impresiono:
alta bien formada, con un algo especial, cabello largo y castaño y sobre
todo unos ojos verdes que trataban de atravesarte cuando te miraba fijamente.
Nos saludamos y tras hacerla sentarse, momento en el que me di cuenta al cruzar
las piernas que posiblemente tampoco llevara bragas, hablamos de la moda, de
la publicidad, etc.
Le conté algunas de las ideas que tenia pensadas y al hablarle de mi
equipo insistió en conocerlos, así que los llame y se los presente.
Eduardo, el chico que admiraba mis pechos, no dejo de observar tanto mis apéndices
pectorales como los de ella, y pensé que el chico quizá se mereciera,
al menos con los míos, contemplarlos sin ropa.
Una vez que saludo a mi equipo insistió en comer conmigo, así
que quedamos para mas tarde en un restaurante céntrico.
Volviendo tras despedirla a mi oficina, me encontré con el botones al
que había visto por el vídeo interior metiendo mano a las mensajeras
y secretarias jóvenes de la oficina y decidí ver como estaban
mis poderes de seducción tras el duro fin de semana.
Me acerque a el como distraída
"oye muchacho, tu eres nuevo aquí?"
"no...señora...digo señorita", pareció muy turbado
al contestarme sin dejar de observar todas mis curvas.
"bueno...no te había visto nunca,...cual es tu misión?",
Le pregunte distraída mientras dejaba caer la tarjeta que Analicia me
había dado, y agachándome ante sus sorprendidos ojos para que
pudiera ver mis pechos a través de mi escote..
"ejem...esto...ah si mi trabajo...pues es repartir el correo hacer recados...ya
sabe"
"tienes un momento libre? "le pregunte mientras me dirigía
con paso sugerente al ascensor...
"bien...esto...en este momento...si...creo que si, porque?"
'"Para que me acompañes a mi despacho a recoger unos paquetes"
"encantado...", Dijo recuperando ya un poco de aplomo.
Al llegar el ascensor me cedió el paso y una vez dentro del ascensor
hice ademán de marcar yo el piso, con lo cual coincidí con su
mano en el botón, y uno de mis pechos le rozo el brazo...
"...perdone..." Se disculpo tartamudeando.
Volvió a cederme el paso yo creo que mas por jerarquía o educación,
por poder observar tranquilamente mi atractivo trasero que a propósito
yo bamboleaba suavemente al andar.
Al llegar al despacho entre así mismo primero, y tras hacerlo el le
indique que cerrara la puerta.
"donde están los paquetes?", Dijo mirando ansiosamente alrededor.
"en el otro cuarto", respondí yo mientras me semisentaba en
el borde de la mesa,
"pero no tengas prisa, charlemos un poco. Sabes, me han nombrado subdirectora
adjunta...",vi como una especia de brillo de seductor pasaba por sus ojos,
sin duda pensando que si se tiraba a una subdirectora, ganaría ante sus
compinches y sus amoríos de secretarias, " y la verdad es que voy
a necesitar alguien como tu que me haga algunos trabajos..." Y puse un
cierto énfasis en la frase, que creo que el no entendió pero que
le dio que pensar en que le gustaría trabajarme...
"lo que Ud. Mande..."
"cuantos años tienes?"
"diecisiete..."
"y te llamas..."
"Guillermo..."
"muy bien Guillermo...", Dije dándome la vuelta e inclinándome
sobre la mesa para recoger un rotulador con el único fin de que pudiera
contemplar con tranquilidad mi grupa...
"bien Guillermo..." Dije volviéndome al tiempo de sorprender
otro lascivo brillo en sus ojos.
" a partir de ahora todas las mañanas a lasa nueve te presentaras
en este despacho para despachar conmigo lo que haga falta..."
Me miro como queriendo saltar sobre mi, si lo hace pensé, le rechazaré
y amenazaré, sino seguro que mañana o incluso dentro de un rato,
podré escarcear con el.
"lo que Ud. Me mande..." Respondió..." Me puedo marchar?..."
Seguro que estaba deseando contárselo, por supuesto inflado a sus compañeros,
así que no quise entretenerle mucho mas...
"no, nada mas, puedes marcharte...", He hice ademán de volverme
hacia mi mesa denuevo, comprobando que seguía allí de pie con
sus ojos clavados en mi culo...
"Guillermo...puedes retirarte...ah, pero pase lo que pase nunca dejaras
de tratarme de Ud. ...", Esta ultima advertencia le sorprendió y
le dejo intrigado.
antes de salir, aun algo asustado, preguntó: "Y esos paquetes…?"
"Ah… " respondí yo distraída…" en
otro momento… no son importantes…"
Salió del despacho y yo decidí volver al trabajo.
Paso la mañana y a las dos y media decidí dar por terminada la
jornada puesto que había quedado con Analicia en que me recogería
a las tres en el trabajo.
Cuando baje me esperaba dentro de un flamante Mercedes, al volante del cual
me sorprendió ver a una mujer joven, de unos veintitantos años,
pocos, haciendo funciones de chofer.
"he pensado que podemos acercarnos a comer al pardo y luego tomar una
copa en mi casa...te parece?", Me dijo al subir al coche.
"como Ud. Quiera..."
"no por favor llámame de tu...no te importa que te tutee también?"
Yo conteste que no y me sonrió mientras se inclinaba hacia delante para
decirle a la chica que podíamos irnos
"cuando quieras Corrine..."dijo acariciándole suavemente la
cabeza, lo cual me sorprendió y dándose cuenta volvió a
sonreír
"Corrine es mi secretaria y chofer, tiene 22 años y es como una
hija, mas que una hija para mi, yo estoy separada, pues mi marido no me satisfacía
totalmente..."y mientras decía esto me miraba directamente a los
ojos esperando mi reacción...
"muy interesante...", Solo pude decir ante aquella confesión
de improviso, pero casi como queriendo demostrar algo.
De pronto me pregunto:
"oye quien era el joven de tu equipo que me miraba tan intensamente?.."
Osea que se había dado cuenta...
"Eduardo..."conteste, "es un gran chico y un enorme admirador
de las mujeres, es muy creativo..."
"quiero que si lo crees oportuno le nombres segundo ayudante tuyo 'para
mi campaña, me gustaría trabajar muy estrechamente con ambos...",
Y al decir esto volvió a mirarme a los ojos.
No podía creer lo que escuchaban mis oídos, sin duda aquella
potentada de la jet me estaba tirando los tejos y a Eduardo, sin saberlo el,
también, decididamente mi cuerpo, toda yo estaba embrujado por el espíritu
de Afrodita y/o de Eros.
Hablando de otros temas mas relajantes llegamos al restaurante donde al bajarnos
del coche, comprobé la esbelta figura de Corrine, de piernas largas que
apenas cubría una ajustada minifalda negra y un mas que abultado pecho,
aunque bien proporcionado que se insinuaba provocativo bajo una fina blusa de
seda blanca con un generoso escote.
Tras abrirnos la puerta se dirigió al restaurante donde tras hablar
con el metre nos llevo hacia una especia de terraza donde tan solo una mesa
adornada con flores, se situaba en el centro de la misma y desde donde se podía
divisar Madrid a lo lejos.
"un sitio ideal..."comente.
"tu no te merecías menos...", Respondió Analicia con
una de sus penetrantes miradas.
Durante la comida hablamos de la campaña y de lo que podía suponer,
de cifras de estrategias, de todo aquello que parecía necesario.
Ya a punto de terminar, tomando una copa de champan, Analicia se acerco un
poco mas a mi, y cogiéndome suavemente la mano me dijo:
"Jana, creo que tu y yo haremos grandes cosas juntas...de momento tienes
mi total confianza y plena libertad en la campaña...con una sola condición..."y
volvió a mirarme fijamente, "que me dejes seguir de cerca la evolución
del proyecto y que montes tu estudio de trabajo en mi chalet de Torrelodones,
mientras dure la preparación de la campaña..."
"bueno...", Le dije un poco cortada," debo consultarlo con mis
jefes y mi equipo..."
"bien...por supuesto!..."respondió, "aunque por tus jefes
no hay problema pues dirán que si...por tu equipo espero que les convenzas
de lo bien que lo pueden pasar en mi chalet, con piscina, sauna,. Gimnasio,
todo lo que queráis..."
"de acuerdo, mañana te lo diré.."
Casi de inmediato apareció Corrine, que me retiro la silla para que
pudiera levantarme y salimos.
Volvimos al coche.
"ahora vayamos a mi casa a tomar una copa para celebrar nuestra unión..."
Dijo mientras volvía a cogerme la mano.
Cuando llegamos a su chalet, cerca de Torrelodones, me quede asombrada.
Un bello edificio de tres plantas, con un enorme campo de golf, oculto por
una valla de piedra desde la carretera y un inmenso jardín con árboles
algunos antiquísimos...
"te gusta", me pregunto, "pues esta es mi casa que desde ahora
es tuya...espero que la disfrutes"
Bajamos del coche y atravesando un amplio porche entramos en la casa.
Un magnifico hall con una hermosa escalera en el mas puro estilo aristocrático,
y a ambos lados el salón y la biblioteca.
Pasamos al salón donde me sirvió un jerez.
"espero que este brindis sea el primero de muchos otros..."dijo saboreando
suavemente, con lujurioso detenimiento la copa tras brindar conmigo.
Yo inicie el ademán de beber, pero había algo en aquella casa,
en aquella mujer, que curiosamente me empujaba hacia ella.
Nunca había estado en plan de disfrutar placenteramente del sexo con
una mujer, salvo con la triste y nefasta dueña que me había dejado
molido el cuerpo durante el fin de semana.
Pero aquella mujer era distinta, parecía irradiar tranquilidad, ternura,
parecía estar pidiéndote que te entregaras ciegamente.
Sacudí la cabeza como si quisiera despertar de un sueño, agradable
pero al tiempo, estremecedor...
"te ocurre algo?...", Me pregunto sujetándome una mano...
"no...nada...fue una especia de vahído...", Conteste...
"quieres echarte un rato?..."
"no gracias, aun debo hacer cosas..."dije tratando de huir de aquella
dulce sensación que me atraía hacia aquella mujer...
Entonces volviéndose, agito una campanilla...unos segundos después
llego Corrine que lucia un uniforme de doncella enormemente escotado y con una
mini que hacia pensar que era lo único que llevaba encima...
"Corrine, acompaña a la señorita a mi habitación
y que descanse un rato...", Dijo muy segura de que yo obedecería...
Trate de protestar, pero de mi boca solo salió un,"...gracias...",cuya
ternura de pronunciación me sorprendió a mi misma.
Corrine me cogido por un brazo con ternura pero con firmeza y me llevo por
la amplia escalinata al segundo piso, donde al final de un corredor y tras una
hermosa puerta de madera de roble, me introdujo en un dormitorio de autentico
lujo, con terciopelos, sedas, y donde la profusión de luces y espejos
le daban aun mayor sensación de amplitud.
Ante mi sorprendente pasividad, Corrine comenzó a desnudarme hasta que
estuve totalmente en cueros y entonces me condujo a la cama, donde abriendo
unas suaves sábanas de raso azul, me introdujo dentro de la cama.
Al tumbarme comprobé que un espejo en el techo me devolvía mi
figura arrebujada en las sábanas, y quise saber como se me vería
desnuda sobre aquel regio lecho, por lo cual retire las sábanas.
No me di cuenta, absorta en mi contemplación en el espejo, que Corrine
también me observaba detenidamente y que acercándose a mi, me
pregunto que si quería que me diera un masaje.
Yo absorta en aquel espejo que me devolvía desnuda sobre un lecho sin
duda preparado para el placer, le conteste que si.
Y a los pocos segundos aquella hermosa hembra de 22 años se había
despojado de su minúsculo uniforme de doncella y empezaba a masajear
cada rincón de mi maltrecho cuerpo.
Se coloco a caballo sobre mi y mientras sus manos acariciaban mis pechos y
mi vientre su peludo coño trataba de establecer una unión infinita
con el mío, que empezaba a sentirse tremendamente húmedo.
No se el tiempo que estuve así, hasta que me despertó la voz
de Analicia junto a mi oído...
"te gusta...pues aun podemos darte mas..."
Y comenzó a besarme en la oreja mientras mi pasividad se iba convirtiendo
en pasión.
En un momento determinado Corrine se retiro y fue Analicia quien ocupo su lugar
sobre mi, acariciándome y besándome los pechos con firmeza pero
con una suave dulzura.
Cuando quise darme cuenta nuestras bocas estaban buscándose mutuamente
y nuestras lenguas luchaban por ganar terreno en la boca contraria...entonces
fue cuando explote y toda mi sensibilidad femenina fue brotando ante aquella
hembra que sabia como nadie donde encontrar cada reacción de mi piel.
Fueron por lo menos seis orgasmos seguidos, antes de que Corrine apareciera
denuevo con unas nuevas copas de jerez.
Nos separamos y nos sentamos en el lecho...
"es tu primera vez con una mujer...verdad?", Me pregunto Analicia
con esa mirada que subyugaba.
"si..."conteste turbada.
"pues ha sido fantástico y tienes mucha pasión que dar a
las de tu sexo...no te limites, los hombres están bien, pero solo entre
las mujeres podemos darnos plena satisfacción, porque sabemos lo que
queremos"
La mire sorprendida, detrás de aquella mujer de mundo había una
lesbiana convencida y eso para mi era toda una revelación, un agradable
pero al tiempo peligroso reto.
"si decides trasladarte aquí, podemos pasar muchas tardes y noches
difíciles de olvidar...pruébalo...no te arrepentirás",
y dándome un beso fugaz en los labios salió de la habitación.
Se acerco entonces Corrine a la que pude contemplar mejor en su hermosa desnudez
"necesita algo la señora?", Pregunto," si no ordena nada
la dejaré descansar, a que hora quiere que la llame?"
Fueron muchas cosas seguidas, cuando quise reaccionar estaban tendiéndole
la mano a aquella joven y pidiéndola que se metiera en la cama conmigo,
a lo que accedió gustosa.
Fueron otra serie de orgasmos, no tan intensos pero que me hicieron pensar
que el sexo es lo mas gratificante del mundo.
Debí quedarme dormida, pues cuando desperté eran cerca de las
ocho de la tarde.
Estaba sola en la cama, pero casi como si estuviera esperando mi despertar
apareció Corrine.
"quiere un baño la señora?...le he preparado uno y he lavado
y planchado su ropa...", Me dijo acompañándome a un relajante
y espumoso baño templado.
Vaya joya de chica, te la puedes tirar y además plancha, lava, conduce,
seguro que cocina y hasta habla idiomas...
Después de frotarme solicita la espalda y darme algún masaje
en los pechos quizá buscando mas el placer que la relajación,
me ayudo a vestirme y me acompaño abajo, donde Ana Alicia, con un ceñido
suéter azul celeste y un minishort, gris perla me esperaba.
"que tal querida?...", Y me tendió una taza de te,"...lógicamente
Corrine te llevara de vuelta a tu casa, cuando tu lo indiques..."
Devuelta en el coche me vino a ala mente nuestra primera conversación
sobre que su marido no la satisfacía...y comprendí todo.
Volví a casa donde tuve tranquilidad, don Jaime había dejado
nota de que se ausentaba por una temporada y mi marido un mensaje en el contestador
anunciando su pronto regreso.
Tras degustar una sencilla pero agradable cena con Pedro, en la que le conté
mi aventura con Analicia, decidí darme a la meditación en el jardín
junto a la piscina.
Después de recoger la cocina Pedro se acerco a acompañarme.
"Pedro esta noche no quiero fiesta...", Le dije, cuando empezó
a ponerse cariñoso..."tengo que pensar un poco en el camino que
esta tomando mi vida...lo entiendes?"
"por supuesto...", Contesto el y dándome un beso en la frente
se retiro, "no te acuestes tarde...hasta mañana".
Me quede pensando en los últimos días.