(Capitulo VIII: La cultura punky)
Los dos días siguientes a mi experiencia sexual canina, hice mi trabajo
normalmente pero tenía una extraña sensación interna.
Por la tarde hacia la ronda en el furgón como siempre, cuatro o cinco
orgasmos, y luego hice mi vigilancia canina, pero con diferentes perros a los
que me poseyeron.
Fue según Miguel por cuestión de seguridad, ya que podían
tratar de poseerme otra vez y esta vez en plan salvaje.
El jueves, tras mi ronda canina y que me jodiera Miguel, le dije que aquello
se había terminado, que si quería seguir follandome seria los
dos a solas, en su casa o en mi apartamento, pero que se acabaron los servicios
del furgón y la vigilancia canina, pues no me sentía a gusto,
y el placer cuando se convierte en obligación deja de ser placer y aventura.
Lo entendió y quedamos en que me llamaría. Esa misma noche, Javier
me dijo que tenía que volver a su vida normal.
Quedaban un par de semanas para que volviera mi marido, y Pedro si se quedaría,
pues estaba al final contratado como mayordomo. Por tanto las cosas empezaban
a cambiar, no sé sí para bien o para mal.
Al día siguiente por la mañana, yo no me encontraba muy a gusto,
cuando al llegar a la oficina me llamo don José a su despacho.
"Mire señorita, necesito una respuesta sobre la propuesta que le
hice, y no puedo esperar mas pues don Manuel quiere organizar el equipo de ejecutivos
y no quiere esperar mas tiempo."
La verdad es que con todo lo ocurrido días atrás no había
tenido mucho tiempo de pensar en el cargo, pero decidí aceptar.
"De acuerdo don José", le dije, "acepto".
"Bien", dijo con una sonrisa de satisfacción, "vaya pues
a ver a don Manuel y a ponerse a su servicio".
En otro momento le hubiera sacado jugo a aquella frase, pero decididamente
no era mi día.
Don Manuel me recibió sonriente en su despacho y me dijo la cantidad
de cosas que podríamos hacer juntos. Yo no me pare a pensar en la implicación
de aquellas palabras, y tras un intercambio de ideas, quedamos en reunirnos
el lunes para preparar la estrategia de equipo.
A eso de las tres de la tarde, decidí que ya había trabajado
bastante y que quería salir a respirar aire puro y a dar una vuelta.
Me fui a comer unas hamburguesas y luego me metí en un cine de la gran
vía a ver una película de esas americanas que te hacen pensar,
lo cual me deprimió aun más si cabe.
Cuando salí del cine, decidí dejarme caer por la terraza de la
plaza mayor a ver si aquel camarero me levantaba la moral.
Eran pasadas las 9 cuando llegue al bar, mire y efectivamente estaba el camarero,
así que me fije cual era su zona de mesas y me senté en una.
Por si no lo había dicho, llevaba puesta una camiseta ajustada de botones
de arriba abajo, y un pantalón blanco muy ajustado. No llevaba bragas,
pero si un mínimo sujetador de tiras y con una copa de seda muy suave
que daba la impresión de que no llevaba.
Me desabroche un par de botones, y espere.
Cuando llego se me quedo mirando...
"Po, favo,", le dije con acento extranjero, "pogdria taeme,
una racio de jamón sierrana y una aceitunos, con una jarra de sangraia..."
Me miro al escote, mientras decía, "por supuesto señorita,
algo mas?".
"No de momento, no, moitas, gracas..."
"Para gracias las que tu tienes, rubia...", dijo mientras se marchaba.
La verdad es que yo estaba muy poco sugerente y el no parecía haber
tenido un buen día.
Ya a punto de terminar le hice una seña.
"Por favor decirme donde poder yo bailar, y beber, sitio con chicos guapos,
espayolos guapos y bueno vino..."
"Quieres marcha eh muñeca...", Dijo mientras se recreaba sin
pudor en mi escote," pues veras, hay una discoteca..."
"no...", Le interrumpí, "yo querer algo mas fuete, un
night club, o algo así, íntima...", Y le mire con picardía...
"Ah, "dijo con los ojos muy abiertos, mientras me miraba desde fuera
de la mesa, y por lo bajo antes de contestarme murmuraba," esta quiere
follar, esta claro...","veras guapa, tu quieres algo íntimo...
bien, hay un sitio aquí cerca... pero espera, vuelvo enseguida...",
Y se marcho.
Al rato vino con una tarjeta de un night club de alterne, y me la enseño,"
este es un sitio muy bonito y además conozco al dueño, si dices
que vas de parte de Paco, te tratara bien... aunque quizá no haga falta,
pues seguro que te la intenta meter, "añadió por lo bajo,
"yo luego pasaré por ahí, y si no te has marchado podemos
darnos unos bailes... y algún revolconcete, "sonrió, "cierra
muy tarde".
El sitio estaba por el Madrid antiguo, así que tras pagar me fui dando
una vuelta, dispuesta a ver si el jefe era de los que merecían la pena,
o en su defecto por si encontraba algún tipo que me pusiera las pilas,
sino incluso le podría, esperar, a Paco, a ver si era capaz de hacerme
todo lo que decía...
Como aun era pronto, decidí dar una vuelta despacio, por las calles
de la zona, buscando la tranquilidad, una tranquilidad que en Madrid y en pleno
Agosto, no era difícil de encontrar a aquellas horas de la noche, cerca
ya de las once y pico.
Me metí por unas callejuelas y al poco note que tres chavales de unos
18 o 20 años, tres punkys, me seguían a una distancia prudencial.
No llevaba casi dinero, unas cinco mil pesetas, y la verdad es que estaba tan
ensimismada en mis pensamientos, que no había reparado antes en ellos.
Acelere un poco el paso, sin exagerarlo, y luego pense que si les daba chance
lo mismo no solo no me hacían nada sino que podía conocer algo
diferente.
Reduje el paso y note como se acercaban, hablando entre ellos...
"Hostias tipo, te digo que no lleva bragas..."decía uno.
"que si joder, que son de esas que no se notan..."
"pero esta de buten, colega..."
"seguro que es guiri..."
De pronto uno de ellos levanto la voz, "eh tía... espera un momento!..
"
Yo seguí a mi paso, y el que me había gritado se adelanto y se
puso delante de mí. "Oye tía, no entiendes o que..."me
dijo mirándome de arriba abajo.
Yo pensé que si me hacia la extranjera a lo mejor cambiaban el rollo..."perdón...
mi no entender..."
"Lo que os dije tíos, es una guiri, da buten!.."
En un momento los tuve alrededor, arrinconándome contra una pared, pero
de momento no en plan violento...
"Dónde va una titi tan buena, sólita por aquí?...
" Me dijo uno mirándome con descaro las tetas... "vaya par
de domingas... no sabes que puede pasarte algo?"...
Yo seguía insistiendo, "mi no entender...", Entonces me acorde
del club, "uno momento...", dije sacando la tarjeta" poder decirme
donde estar esto..."
Uno de los chicos cogió la tarjeta, la miro..."joder tíos,
ya tenemos plan, esta iba al night del folleteo, así que quizá
le dé lo mismo hacérselo con nosotros y encima le sacamos la pasta...",
Y volviéndose a mí me dijo, "ven, nosotros te llevaremos..."
Y me hizo un ademán de que les siguiera.
"Joder tipo como esta, vaya tetas, menudo culo, y habrá que ver
el chocho que tiene..." Comentaban mientras me sonreían.
"esta me la va a mamar como que me llamo Mark..."
"le vamos a dar una marcha, que se va a enterar..."
"Un momento tíos, pero sin broncas... si buenamente quiere joder,
la joderemos, pero en cuanto se ponga borde nos abrimos, no quiero complicaciones
con la pasma... de acuerdo..."
"De acuerdo", dijeron los otros.
"Vosotros ser muy afables..." Les seguía yo el juego.
"si, y más que vamos a ser, pequeña..."
Dimos la vuelta a una esquina y me encontré frente a un callejón
sin salida, al final se veía una puerta de garaje.
"Ahí detrás, estar el club... ser privado... secret..."me
dijo el que llevaba la tarjeta, enseñándomela.
Llegamos a la puerta y uno de ellos saco una llave, abrió y pasamos
a obscuras a una especie de nave.
Cuando encendió la luz, era una especie de habitación para un
par de coches, había unos camastros, ropa, un par de motos...
Hice ademán de salir, "pero yo...".
"No tía", me dijo el que parecía el jefe, sacando una
navaja. "tu no vas a ningún sitio, al menos de momento, hasta que
nos des la pasta que llevas... el money... y nos hagas algún favorcito..."
"Por favor... no hacerme daño...", Les dije resistiéndome
un poco. Después de todo aunque empezaba a apetecerme que me follaran
aquellos tres gachos, quería, sin pasarme, hacerme la estrecha a ver
como iba el tema.
Me sujetaron entre los otros dos, y este con la punta de la navaja, con una
maestría envidiable me fue desabrochando los botones de la blusa...
"esto es canela pura... tíos... mirar que par de melones... y que
portatetas más sugerente..."
"ese me lo quedo yo", dijo uno de los otros...
"Estas agilipollao, para que nos pille la poli... anda tío".
Me cachearon en busca de la cartera o el dinero aprovechando para sobarme bien
el culo y el coño.
No llevaba mas que el dinero, pues la documentación, me la había
dejado en el coche en el parquing.
"Bueno tíos, solo cinco mil... nos va a pagar cinco mil pelas por
hacérselo los tres, le va a salir barato a la guarra esta, pero no se
olvidara de nosotros.
Me llevaron medio a rastras, yo seguía resistiéndome un poco
para darle morbo, mientras les chapurraba que no me hicieran daño...
"no, si precisamente daño no te haremos..."
Entramos en otro cuarto, con una cama grande desvencijada, sobre la que me
tiraron tras quitarme la blusa.
Yo los miraba y pensaba que si pasaba el limite de resistencia tendría
problemas, pero si en cuanto me intentara follar el primero, me dejaba llevar,
lo iba a pasar en grande...
"mirarla colegas... no os apetece metérsela..."
"Por supuesto!...quien va primero..."
"un momento tíos, que se nos desnude ella sólita..."
"Eh tía ponte de pie...", Como hice que no le entendía,
vino y me levanto de un tirón de la cama..."fuera ropa... !",
Me dijo desabrochándome el pantalón... yo me lo quite lentamente...
"Acerté colegas... no lleva bragas... !" Dijo uno de ellos.
"Ahora el sujetador... !"dijo el jefe señalándome el
pecho.
Me lo quite y lo deje caer al suelo.
Me sentí excitada, asustada, temerosa... fueron muchas sensaciones allí
de pie frente a aquellos tres punkys, que en unos momentos me iban a poseer
con la fuerza de sus 20 años y alguna mas debido a la excitación.
Me los quede mirando mientras hacia que escondía mis vergüenzas...
"quieta guiri... que te veamos bien..."
Y acercándose comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, mientras se quitaban
las camisas, dejando ver a pesar de su apariencia unos torsos bien proporcionados
y fuertes.
Se alejaron de mí y comenzaron a desabrocharse los pantalones, los tres
al tiempo, se los bajaron de un tirón, solo uno llevaba calzoncillos,
que cayeron junto con los pantalones, y entonces me quede estupefacta.
Ante mis tres herramientas de las que hacen época...
"no te asustes, pequeña, no te haremos daño...", Me
dijo el jefe acercándose, y cogiéndome por la cabeza, tras darme
un morreo en la boca, me obligo a arrodillarme..."de rodillas...",
No acababa de decirmelo cuando note su enorme verga que me llego hasta la garganta..."mámamela"...
y vosotros ya sabéis..." Dijo volviéndose a sus amigos...
Yo trate de sacarme aquel instrumento de la boca, mas que nada por que la embestida
fue tal que casi me asfixio...
"que no tía... que me la vas a chupar..."
Y volví a metérmela en la boca.
Los otros dos protestaban, pues en esa posición ellos solo podían
mirar, ante lo cual el jefe se volví a ellos, liberándome momentáneamente
de aquella mordaza carnosa..."esta bien... vamos a la cama..."dijo
haciéndome levantar.
Me tiro sobre la cama y mientras uno se colocaba detrás de mí,
pronto sentí atravesando mi culo una polla de grueso calibre, mientras
el jefe seguía insistiendo en que se la chupara y el tercero metiéndose
debajo de mí me sobaba los pechos mientras me tocaba el coño...
Pensé que ocurriría, ahora que estábamos todos en pelotas,
si trataba de resistirme un poco mas...
Me zafe como pude de ellos... que se vieron sorprendidos y trate de salir corriendo...
"Pillarla colegas... !", Dijo el jefe.
Los otros dos corrieron tras de mí y me sujetaron.
El jefe vino despacio hacia mí...
"Mira tía no sé si me entiendes o no, pero me da lo mismo,
aquí te vamos a follar los tres todas las veces que queramos y punto...",
Y me enseñaba su dura polla mientras hablaba..."atàrla a
la cama!..."
Entre los otros dos me llevaron sobre la cama y me ataron por las muñecas
y los tobillos a las cuatro patas de la cama.
El jefe se puso de pie sobre la cama blandiendo su polla, y lanzándose
encima de mí, me la metió toda de un golpe...
" Te voy a reventar el coño... zorra extranjera!..."decía
mientras me envestía con un coraje que parecía que de verdad me
fuera a reventar el coño...
Empecé a gemir y hacer como que gritaba, un poco para enfurecerle mas
y otro poco, porque empezaba también a disfrutar de lo lindo...
"cállate puta.... "me dijo largándome un bofetón
que me hizo ver las estrellas..."meterla algo en la boca a esta zorra,
tíos..."
Y no podía ser otra cosa, dicho y echo, uno de los otros dos, él
más rápido, se sentó sobre mi cabeza y me endoso su duro
miembro entre los labios, de la boca claro. Porque los otros estaban entretenidos
absorbiendo la polla del jefe...
Decidí disfrutar mientras fuera posible, así que mientras gemía
medio asfixiada por aquella polla, me corrí como tres o cuatro veces
seguidas, hasta que ambas mangueras dejaron salir su cálido contenido
que inundo mi vientre y se deslizo a través de mi garganta...
Cuando hubieron vertido hasta la ultima gota ambos se dejaron deslizar hasta
el suelo, mientras el tercero que había estado pelándosela junto
a la cama para preparar su momento, viendo la oportunidad me la metió
por el coño, ya super dilatado y casi de inmediato se corrió salvajemente.
Me quede extenuada.
El que me la había metido en la boca se acerco a mí...
"vamos tía, chúpamela un poco para que pueda follarte..."y
mientras me lo decía me metió su pequeñín miembro
un poco flácido tras la anterior descarga en la boca...
Comencé a chupársela y enseguida conseguí ponérsela
denuevo en marcha...
"leche tíos como la mama la guarra esta, para mí que es
experta..."
Tras decir esto la saco de mi boca para colocándose encima metérmela
otra vez por el coño, hasta correrse otra vez.
De forma metódica, me jodieron, se la mamé y me dieron por culo
los tres, dándose cuenta que yo ya estaba entregada y disfrutaba como
una loca.
Cerca de las cinco de la mañana, se me acercó el jefe...
"tía no sé si nos entiendes, pero eres una puta de altura,
lo hemos pasado de vicio y espero que no des el soplo, pues lo pasarías
muy mal..."
Dicho esto me desato y levantándome de la cama me llevo al retrete,
un cuchitril no muy sucio donde me lave un poco y me vestí.
Al ir a salir, me miraron los tres y se miraron entre sí.
Entonces el jefe me coloco una funda de almohada en la cabeza... sentí
miedo pues pensé que me iban a asfixiar, pero no.
Me ataron las muñecas a la espalda y saliendo al garaje, me metieron
en el maletero de uno de los coches que había visto al legar.
Lo oí ponerse en marcha y como salíamos.
No sé el tiempo que duro la excursión, solo sé que al
cabo de un rato el coche se paró, me sacaron del maletero y me quitaron
la capucha.
Solo iba el jefe. Estaba ya amanecido y estábamos en la casa de campo.
No había ni un alma, se acerco a mí y me dio un morreo en la
boca...
"Espero que te lleves un buen recuerdo de esta noche, lo hemos pasado
de puta madre, y tu después del primer polvo, no pareciste arrepentirte...
chao guiri!", Y diciendo esto subió al coche y se fue.
Yo recordaba perfectamente el lugar, sabia como llegar, y algún día
seguro que me dejaba caer por allí, a ver si me volvían a follar
aquellos punkys.
Salí andando de la casa de campo y tras para un taxi, el taxista me
miró con una cara de sorpresa tremenda, fui hasta el parking, recogí
mi coche y pague al taxista, al que le dije que había estado bebiendo
con unos amigos y me había perdido, y regrese a casa.
Eran ya las siete cuando entre en el parque del chalet.
Vi una enorme moto negra y metalizada aparcada cerca de la entrada y por un
momento, me pregunte de quien seria, pero estaba deseando darme un baño
y dormir toda la mañana de aquel sábado.
Nada mas lejos de la realidad que me aguardaba!
Aparque en el sendero y llegue a la puerta, no pensaba llamar para no despertar
a Pedro, y estaba buscando las llaves, cuando se abrió la puerta y una
mujer rubia, muy alta y vestida con un mono de motorista de cuero rojo, casi
me arrastro por los pelos dentro de la casa y me largo dos sonoras bofetadas.
"Te crees que son horas de llegar... donde has estado?", Me increpo.
Me quede alucinada mientras vi a Pedro al fondo del hall ataviado de forma
extraña, también con ropa de cuero.
Una nueva historia acababa de empezar.