La vida no era la misma desde que Mar?a Jos? y Mercy se marcharon de Los Angeles.
Fer se hab?a convertido en la ?nica reina del instituto, nadie osaba oscurecer su aura.
Adem?s, poco a poco, incrementaba su conocimiento sobre sus poderes.
Cerca del 90% de la gente era f?cilmente influenciable. En su instituto no hab?a nadie al que no se pudiese manipular.
Y esa cuesti?n se hab?a convertido en la m?s importante en la vida de Fer.
Una noche, mientras dorm?a, ella tuvo una pesadilla. Un chico sin rostro se la estaba follando y cuando su himen se romp?a ella perd?a sus poderes y se volv?a tan depravada como Mercy. Se despert? ba?ada en sudor fr?o.
Ella sufri? aquella misma pesadilla un par de noches m?s y empez? a preocuparse ciertamente sobre su virgo.
Y su preocupaci?n se increment? cuando habl? con el m?dium parapsic?logo, la primera persona que descubri? sus poderes.
?l era absolutamente inmune a su poder y le confirm? sus peores pesadillas. ?l hab?a visto una brecha en su aura la primera vez, pero no hab?a querido preocuparla con sus elucubraciones.
Ella se pas? dos d?as sumergida en sus preocupaciones. Sus soluciones: huir de las personas a las que no pudiese controlar y construirse una trinchera ps?quica alrededor. Tambi?n decidi? no meterse nada m?s en su vagina virgen (previamente hab?a usado muchas veces consoladores intentando no romperse el himen). Su mayor preocupaci?n: ser violada por un extra?o al que no pudiera controlar.
Los d?as en su instituto pasaban torridamente.
Cada d?a que pasaba ella preparaba un espect?culo para sus compa?eros. Cada d?a variaba el afortunado que participaba en el show. El primer d?a orden? a Karina (la amiga de Diana y la novia de Rafael) que tuviese un estruendoso orgasmo mientras el profesor explicaba calculo diferencial. Todo el mundo se dio cuenta de lo que estaba pasando pero lo interpretaron como algo de lo m?s habitual. Cuando salieron de clase todos olvidaron el incidente.
Otro d?a ella hizo que uno de los chicos m?s odiosos del instituto (un par de a?os antes hab?a intentado salir con ella) se la chupase a sus compa?eros mientras prosegu?an las clases.
De tanto en tanto organizaba org?as. Disfrutaba de las actuaciones pero nunca como participante activo (ten?a miedo de perder el control y con ?l su virginidad).
Hab?a descubierto que pod?a sentir en su cuerpo los mismos sentimientos de otras personas a voluntad. Esa era la extra?a manera que ten?a de disfrutar su sexualidad.
Mantuvo sus relaciones con Marga (la novia de su hermanastro). Pr?cticamente todos los d?as hac?an el amor.
Aquel d?a no era diferente de los otros.
La desafortunada v?ctima de su maldad fue Gimena, su profesora de historia. Fer hizo que Gimena se metiese un viCarloor realmente largo y que diese clase completamente desnuda. Despu?s de un cuarto de hora las piernas, largas, bien torneadas, de la profesora estaban empapadas en sus propios fluidos y Fer orden? a Nico, el pelota de la clase, que le lamiese y limpiase las piernas.
La explicaci?n de Gimena sobre el renacimiento era continuamente interrumpida por sus gemidos de placer y por el ruido del viCarloor.
Fer no prestaba la m?s m?nima atenci?n a la explicaci?n, no importaba; ella pod?a sacar las notas que le viniese en gana dando ordenes a los profesores.
Fer ard?a en deseos de acoger una polla de verdad en su co?o virgen (lo deseaba demasiado). Cuando ella recuper? el control se sinti? avergonzada de ese deseo. Su propio bienestar estaba en juego; no pod?a apartar de su mente la visi?n del hombre sin rostro foll?ndosela, el profundo placer y las horrorosas consecuencias.
Cuando quedaban diez minutos para terminar la clase de historia Fer orden? a Nico que le lamiese el culo a Gimena mientras Carlo, el peor estudiante con mucho, se follaba el co?o chorreante de la profesora (que continuaba explicando como buenamente pod?a).
Lo que de especial tuvo aquel d?a fue que Alicia (una de las chicas que hab?a participado en un gang bang) estaba pre?ada. Fer no hab?a pensado en aquella posibilidad antes; Alicia era virgen cuando la fiestecita tuvo lugar. Fer se convenci? de que aquel era el problema de Alicia y dej? de pensar en ello, al menos hasta que encontr? una posible soluci?n; cargarle el muerto a un amigo de Alicia. Fer ?nicamente tendr?a que manejar un poco sus mentes, hacerles creer que estaban emparejados y que hab?an hecho el amor alguna que otra vez. A Fer le gust? la soluci?n, ?nicamente ten?a que encontrar al tipo id?neo; la elecci?n recay? en Jacobo. Y como lecci?n para si misma nada m?s de sexo sin preservativo.
A Fer le gust? eso de montar parejas imposibles y bien que lo hizo. El t?mido y no precisamente agraciado f?sicamente empoll?n se enroll? con la m?s popular de las cheer leaders (el ser amiga de Fer la hab?a liCarloo previamente de sufrir sus iras como lo hab?an hecho Mar?a Jos? y Mercy); Pedro, el Casanova de la clase, con una profesora lesbiana reconocida...
Le encantaba tener el control total, jugar con las vidas de los otros como si ella fuese una diosa. Pero continuaba atemorizada de su mente.
Una vez a la semana visitaba al parapsic?logo; ?l y Marga eran los ?nicos que conoc?an sus poderes. ?l intent? confortar a Fer; era un estudioso de todo lo paranormal y estaba aprendiendo una barbaridad de las experiencias de Fer. La relaci?n de Fer con la pelirroja de Marga era bastante diferente. La novia de su hermanastro estaba profundamente enamorada de ella. Fer hab?a dejado de jugar con la mente de Marga hac?a bastante tiempo pero se hab?a convertido en una obsesi?n para Marga.
Marga estaba continuamente ansiosa de comer el co?o dorado de Fer, lamerle el culo, morderle los pezones o ser follada con el consolador de correas. Marga se hab?a puesto un piercing en el ombligo tal y como Patrick (el hermanastro de Fer) le hab?a sugerido; le encantaba ser la esclava de Fer.
Marga era una muchacha tremendamente inteligente. Estaba terminando sus estudios de psicolog?a con notas de relumbr?n. La forma en que hab?a cambiado su comportamiento desde que conoc?a a Fer era inexplicable pero su vida no hab?a cambiado en ning?n otro aspecto.
Tambi?n estaba prest?ndole todo su apoyo a Fer. Marga ten?a la secreta convicci?n de que su adorada diosa se estaba volviendo paranoica. Fer estaba necesitada de monta?as de comprensi?n y aquello era algo que no podr?a obtener viviendo o manejando las vidas de otros.
Cada noche Fer ten?a la misma pesadilla; la estaba volviendo loca y no sab?a como pararla. Solo se sent? completamente segura cuando estaba con Marga o con el m?dium; tal vez si que fuese una paranoica.
Descargaba su rabia contra sus compa?eros y las actuaciones se volv?an m?s duras cada d?a; ya no eran los agradables interludios er?ticos de los primeros d?as sino que se hab?an convertido en sesiones del m?s duro sado masoquismo. Y Fer pod?a ser muy cruel, se lo pod?is preguntar a Mercy.
Y Diana y Teresa, las que hab?an sido sus mejores amigas, se hab?an convertido en sus blancos preferidos; le hab?an dicho que su comportamiento hab?a variado sensiblemente; a Fer no le gust? o?r aquello de sus mejores amigas, las chicas que iban de compras con ella.
Diana era virgen, estaba orgullosa de poder satisfacer a su novio de otras formas (sexo oral).
Teresa no era virgen precisamente, antes de caer en los redentores brazos de Fer era casi una vagabunda con extra?as amistades y una cierta adicci?n a las anfetaminas.
Fer la hab?a convertido en una dama bien, con sus mismas aficiones. Pero todo esto fue antes de descubrir que ten?a poderes.
Y Fer hab?a acabado de tomarla contra Teresa haciendo de su vida un infierno.
En primer lugar hizo de Teresa la estrella del gang bang del d?a. Cada chico de la clase ten?a que follarle el co?o, el culo y la boca. Fer mantuvo a Teresa al l?mite del orgasmo pero sin dejar que se corriera.
Teresa era completamente consciente de lo que estaba ocurriendo (hasta ese momento en las fiestecitas de clase Fer se encargaba de limpiar las mentes de los participantes).
Con un sabor mezcla de semen y de mierda en su boca Teresa lloraba continuamente. Fer hizo que Teresa se vistiese con un modelito de puta barata que le hab?a preparado y la meti? en un autob?s rumbo a los suburbios.
Una vez all?, vestida de aquella forma y totalmente debilitada por el gang bang anterior ella se convirti? en una captura sencilla para cada maleante. Sola en la calle fue violada un mont?n de veces para satisfacci?n de Fer.
Cuando Fer liber? la mente de Teresa ella no pod?a sentir sus propias piernas y qued? dormida en mitad de la calle como si fuese una vagabunda. Una mujer polic?a la golpe? con su porra y le hizo que le comiera el co?o (con un revolver en la sien). Teresa estaba en el aut?ntico infierno y todav?a no hab?a llegado a casa.
Fer prepar? una fiesta especial para la desvirgaci?n de su amiga de color Diana. Fer decidi? que el hombre indicado para desvirgar a Diana era su propio padre. Era el ?nico directivo de color en una compa??a importante. Fer descubri? que sol?a ir a cierto burdel donde la madam le eleg?a a la chica. Fue coser y cantar para Fer meter a Diana en el burdel como puta. Y m?s sencillo todav?a hacer que la madam eligiese a Diana, que llevaba una capucha que le ocultaba la cara. Su padre qued? sorprendido de aquella belleza negra y no le quit? la capucha.
Diana reconoci? a su padre pero no pudo evitar actuar como una puta. Fer se lo estaba pasando de f?bula manejando la destrozada mente de Diana. Diana le baj? la cremallera a los pantalones de su padre y le hizo una mamada memorable. Ella era una experta, se la hab?a mamado a su novio un mont?n de veces (casi una al d?a) y su padre no pudo evitar corr?rsele en la boca.
Diana quer?a llorar y chillar pero no pudo; no era la due?a de sus actos.
El hombre negro la hizo echarse en la cama y la desnudo. Vio en aquellos peque?os pezones adolescentes la cosa m?s er?tica que jam?s hab?a visto. La foll? entre los pechos con su polla aun no del todo erecta. Ella sent?a una tremenda desaz?n en su interior y mucha verg?enza.
?l empez? a morderle los pechos mientras le met?a la polla en su estrecho co?o.
-Eres realmente estrecha, puta-dijo.
La atacaba con todas sus fuerzas y pod?a sentir las paredes de su vagina adapt?ndose a su polla como si fuesen un guante. Cuando sinti? la presi?n de su himen se qued? extra?ado, y su sorpresa se increment? cuando se dio cuenta de que le hab?a roto el himen. Lo excit? aun m?s y acometi? con m?s fuerza y m?s velocidad; tanta como le fue posible.
Diana quer?a morir. No sab?a como parar a su padre o como detener aquella estramb?tica tortura. Su padre se le corri? en el interior.
-Menuda sorpresa, una virgen-pens?. Hab?a disfrutado desvirg?ndola, nunca hab?a tenido anteriormente ese placer ni tan siquiera con su propia esposa.
Con este pensamiento en su mente su erecci?n se recuper? inmediatamente. Algo extra?o ocurri? en su cabeza: "?Por qu? no se la meto por el culo?". Sab?a muy bien que aquello ser?a car?simo pero la experiencia bien val?a la pena. Diana accedi? (era Fer y no Diana quien lo hizo) y cuando ella sinti? aquella polla (no muy larga pero si lo suficientemente) en su esf?nter padeci? un dolor aun mayor.
Su padre se lo estaba pasando como en su vida, el estrecho culito le estaba proporcionado su m?s placentera experiencia.
Fer hizo que ?l no se corriese as? que continu? penetrando el culo durante una eternidad. Cuando Fer liber? la mente del buen hombre ?ste se corri? como si fuese la ?ltima vez de su vida en las entra?as de su hija (?l no sab?a que fuese su hija).
Su padre no fue el ?nico cliente que complaci? aquella noche; hizo todo lo inimaginable.
Al final de la jornada de trabajo la Madam del burdel le dio a Diana todos sus ingresos; era la paga de la verg?enza. Cuando lleg? a casa y vio a su padre con su hip?crita "No sabes cuanto te quiero, mi mujercita. No sabes cuanto te quiero, hijita m?a" sonrisa ella no pudo mirarle a los ojos.
Cuando Fer le confes? sus ?ltimas haza?as a su m?dium este supo que aquello hab?a llegado demasiado lejos. Sab?a que ten?a que pararla y sab?a como hacerlo.
Le ofreci? un refresco (como todas las veces); s?lo que en esta ocasi?n coloc? un somn?fero en el mismo. Cuando Fer estaba roncando la at? desnuda sobre la mesa.
Ella ten?a un cuerpo magn?fico, pens?. Le coloc? una mordaza y empez? a acariciarle los muslos. Cuando Fer se despert? se dio cuenta de que hab?a ca?do en una emboscada.
Se sinti? desconsoladamente indefensa. Ped?a clemencia con sus ojos.
-No mi peque?a oveja descarriada, no puedes convencerme. Ten?a que haberte parado hace mucho tiempo. Has hecho a mucha gente desgraciada y pagar?s por ello.
Se baj? los pantalones mostrando su erecci?n.
Le puso la punta de la polla en la puerta del co?o.
Se la foll? muy despacio, quer?a que ella sintiese todo su miedo, su propia humillaci?n como recompensa.
Cuando su virgo cedi? Fer se convenci? de que su mundo se hab?a desmoronado.
Pero en la parte oscura de su cerebro estaba disfrutando. Tal vez se convirtiese en una esclava del m?dium, pero no en una esclava virgen. ?Y le encantaba la forma en que se la estaban follando!
Y el m?dium disfrutaba de su nuevo poder sobre Fer, menuda esclava m?s adorable y hermosa que se hab?a echado.