MI HERMANA APRENDIO GRACIAS A LAS TELENOVELAS
Fecha Jueves, 15 mayo a las 13:25:07
Tema


Mi verga penetro su humedo y calido coño, yo podia ver como su coño se tragaba una y otra vez la totalidad de mi verga, con sus gritos y gemidos de placer llegamos a un emocionante climax

Hace poco accidentalmente escuché una conversación que tenía mi hermana mayor, con un par de sus amigas que la estaban visitando, una de las chicas desconsoladamente les describía a mi hermana Isabel y a Diana su otra amiga, al mismo tiempo que lloraba a mares. Como cuando un chico al que a ella le gustaba, la comenzó a besar, pero que apenas sintió los labios de él, presionándolos contra los suyos y la lengua de él tratando de penetrar su boca.

Ella bastante asustada, terminó por morderle el labio superior de él, por lo que aquello de un simple beso pasó a ser un vergonzoso y frustrante incidente, tanto para ella como para él. La chica repetía una y otra vez, es que no se besar, a lo que mi hermana y su otra amiga le respondían casi a coro, si no sabes nada de besar. Isabel mi hermana, por la forma de hablar y de decir las cosas, cualquiera pensaría que era toda una experta besadora, y no se diga nada de Diana la otra chica que las acompañaba, poco le faltó decir que ella, prácticamente había inventado los besos de lengua.

Diana aprovechó para invitar a la llorona de María, para que fueran a su casa, para seguir hablando sobre los besos y de paso enseñarle algo sobre besar. Lo que a mí me extrañó, fue que la tal María aceptó, las dos agarraditas de mano, se marcharon a casa de la supuesta experta en besos. Bueno, y a penas se marcharon las dos amigas de mi hermana, yo salí detrás de la puerta de la cocina y comencé a fastidiar y echarle broma, diciéndole que no sabía que ella era toda una experta besando, tomando en cuenta que ni novio tenía en esos momentos, ya que el que tenía había terminado con ella. Isabel desde luego que se molestó conmigo, no sé si por estar escuchando o por los comentarios que hice de que ella tampoco sabía besar.

Mientras más yo se lo decía, ella más se molestaba y de momento me dijo bien brava, que ella si sabía besar y que había aprendido bastante, viendo las telenovelas. Yo por joder nada más, me puse a reír y a burlarme de lo que había dicho, por lo que Isabel se molestó más aun todavía. Pero cuando le dije, por decir algo, que me demostrase que le habían enseñado las telenovelas. Me dijo que fuéramos a su habitación, y apenas entró prendió su televisor y el video.

Es que mi hermana era tan fanática, de algunas novelas, que mientras ella veía una en el televisor, a esa misma hora daban otra en otro canal y ella no se la quería perder, por lo que la dejaba grabando. La trama para mí, era una porquería, pero Isabel la adelantó hasta que encontró la escena que buscaba, una tipa de muy buen ver, me supongo que la chica de la novela, se encontró con un tipo, el chico. En una solitaria laguna, casi sin conocerse ni decirse casi nada, se comenzaron a besar, terminando los dos acostados en la orilla de la laguna, besándose, abrazándose y acariciándose de manera extrema mutuamente.

Al terminar la escena mi hermana me dijo, en tono de voz triunfante, ¿te das cuenta?. Tenía mis dudas hasta esos momentos, pero con su respuesta me confirmó, que ella era bien morona, como iba a comparar eso con un beso real, y así se lo dije. Fue cuando ella me dijo, si quieres te demuestro lo que sé. Yo no podía creer, lo que Isabel me terminaba de decir. Estaba tan segura de lo que supuestamente había aprendido, que estaba dispuesta a demostrármelo, pero al preguntarle cómo. Se quedó callada, pensando lo que iba a decir. Hasta que se le ocurrió decirme, bueno como va ser pues, dándote un beso para que veas, que si sé besar.

Lo que Isabel ignoraba en ese momento, era que yo a pesar de ser ella, mi hermana mayor, le tenía unas ganas tremendas, de meterle mano. Desde hacía ya cierto tiempo, que me había fijado en Isabel, mejor dicho en su bien formado cuerpo. Ya que cuando estaba en casa caminaba semidesnuda, tongoneando sus paradas nalgas de un lado a otro, únicamente usando unas minúsculas bragas y un pequeño sostén, o se cambiaba de ropa con toda tranquilidad frente a mí, sin preocuparse que yo la viera completamente desnuda en muchísimas ocasiones.

Por lo que cuando ella me dijo eso, de darme un beso para que viera que ella si sabía besar. Vi la oportunidad de mi vida, así que haciéndome el tonto, le dije bueno vamos, enséñame lo que has aprendido, viendo las telenovelas. Sus ojos se abrieron de manera asombrada al escuchar mi respuesta, pero rápidamente, apenas tomé asiento en su cama, justo al lado de ella, Isabel separando ligeramente su cuerpo del mío, apenas y colocó sus labios frente a los míos, para darme un pequeño beso, en la boca apenas un pequeño roce de sus labios contra los míos. El que yo desde luego le critiqué, de inmediato, diciéndole. Puede que las telenovelas Te enseñen mucho, pero a mí me parece que no has aprendido un carajo.

Isabel, sabiendo que lo que yo le había dicho era verdad, volvió a colocar sus labios contra los míos, por un espacio mayor de tiempo, pero de igual forma se lo volví a criticar, y así una tercera y una cuarta vez, hasta que le dije. Deja demostrarte lo que es besar realmente. Isabel aunque algo molesta todavía, aceptó. Fue cuando la rodeé con mis brazos por su talle, y espalda y colocando mis labios con mucha mayor presión sobre los suyos, la besé intensamente. Por un corto instante trató de separarse, pero no la dejé.

Mis labios se mantuvieron firmemente unidos a los de ella, hasta que finalmente le di un respiro separándonos, y de inmediato le dije. ¿Ves? ese si es un beso de verdad, no esos tontos toques de piquito que tú das. Isabel se quedó sofocada por unos instantes sin decir nada, hasta que para no quedar mal parada me dijo. ¿Así?, ya vas a ver, y de la misma manera que yo la besé, ella me comenzó a besar a mí.

Yo volví a rodear su cuerpo con mis brazos, y en ese momento, comencé a pasar mi lengua sobre sus cálidos labios. Nuevamente por un corto instante Isabel, se quedó como pensando que hacer, si dejarme continuar, o separarse. Finalmente se separó, con sus ojos bastante desorbitados, preguntándome asustada que estaba haciendo. A lo que le respondí de manera despreocupada, ¿Que va ser? te estoy dando un beso, ¿No y que tú sabías besar? Isabel de inmediato aun sin soltarme de entre sus brazos me dijo, pero es que somos hermanos, a lo que le respondí, y que solo estamos practicando, para cuando te toque besar de verdad a alguien.

Además en las telenovelas que tú ves me vas a decir que no es eso lo que hacen. Isabel me dijo que si, y continué diciéndole. Si quieres lo dejamos así, pero después no te pongas a llorar como tu amiga María.

Isabel al parecer lo pensó brevemente, y me dijo. Ok sigamos practicando, pero cuando yo diga ya es que debes terminar, a lo que yo le dije que sí y de inmediato tanto ella como yo volvimos a pegar nuestros labios, al tiempo que nos abrazábamos intensamente. A medida que seguíamos besándonos, comencé acariciar suavemente su cuerpo por encima de la ropa que ella tenía puesta, al mismo tiempo nuevamente comencé a pasar mi lengua sobre sus labios, presionándola ligeramente, hasta que de momento, Isabel permitió que le comenzara introducir mi lengua, dentro de su boca.

Aunque ya me encontraba sumamente excitado y deseoso de brincarle encima a mi hermana y arrancarle la ropa. Me contuve, sabía que si me desbocaba ella se asustaría. Por un buen rato, era yo el que más activamente me comportaba, acariciándola, y besándola con mi lengua dentro de su boca. Pero de momento comencé a sentir los dedos de mi hermana, que junto con sus manos ya comenzaban a recorrer parte de mi cuerpo, apretándome contra su cuerpo y comencé a sentir la suave presión de sus senos contra mi pecho.

En parte eso era lo que estaba esperando, así que mi siguiente paso fue, de la misma manera suave y sin apresurarme mucho, coloqué una de mis manos sobre sus rodillas, y a medida que continuaba besándola, lentamente mi mano se deslizaba poco a poco entre sus piernas. Como ya Isabel ya estaba respirando casi de la misma manera acelerada que yo, continué pasando mi mano sobre sus muslos, sintiendo la suavidad y el calor de su piel en contacto con mi mano, hasta que de manera suave y lenta la comencé a ir introduciendo bajo su falda.

A medida que la seguía besando, con mi mano suavemente comencé a tocar su coño por encima de la tela de su braga, sentí como sus manos me apretaban ocasionalmente, a medida que mis dedos se iban introduciendo entre su ropa intima. Por un largo y sabroso rato los dos nos seguimos besando y tocándonos intensamente, hasta que a mi hermana le entró un tremendo desespero, y se abalanzó sobre mí cuerpo, quedando ella sobre mí. Yo seguí besándola intensamente, sin separarnos un instante, debido a la posición en que quedé saqué mi mano de entre sus piernas, y la apretaba con mayor fuerza contra mi cuerpo.

De momento y a pesar de la ropa que los dos teníamos puesta, comencé a sentir como Isabel al comenzar a mover sus caderas sobre mí, su coño chocaba una y otra vez contra mi verga, que bajo la tela de mi pantalón, luchaba por pararse. Hasta que tanto Isabel y yo separamos nuestras bocas para tomar un respiro que la escuché preguntarme claramente ¿Por qué no nos quitamos la ropa? Decir eso, y comenzarnos a desnudar, fue la misma cosa. En cosa de segundos, tenía el cuerpo de mi hermana completamente desnudo sobre el mío, y nuevamente seguimos besándonos de manera ardiente.

Isabel a los pocos segundos de que abrió por completo sus piernas sobre mi cuerpo, comenzó a mover sus caderas una y otra vez, chocando varias veces su coño contra mi verga, ya completamente libre y parada. Casi inmediatamente comencé a sentir como mi verga comenzaba a penetrar por completo su húmedo y cálido coño. Isabel al tiempo que aún nos seguíamos besando ardientemente, seguía moviéndose como una desesperada, hasta que al dejar de hacerlo, casi se puede decir que cabalgaba sobre mi cuerpo, y sin hacer mucho esfuerzo, yo podía ver como su coño se tragaba una y otra vez la totalidad de mi verga. Tanto sus profundos gritos y gemidos de placer me excitaban mucho más. Hasta que ella como yo, llegamos a un emocionante clímax. Del que los dos quedamos rendidos, por un largo rato.

Para mi había sido más que suficiente, finalmente me había dado el gustazo de metérselo a mi propia hermana, además que los dos lo habíamos disfrutado al máximo. Isabel sin decir palabra se fue al baño, y escuché el agua del bidet correr, y a los pocos minutos, mientras aun yo permanecía recostado sobre su cama, sentí que Isabel me agarraba mi verga, y de momento siento que algo húmedo y suave la rodea, al abrir mis ojos, me di cuenta de que mi hermana me estaba mamando mi verga, de manera tan y tan rica, que lo mejor que hice fue quedarme disfrutando de lo que mi hermana me estaba haciendo.

Pero al poco rato Isabel giró ligeramente para al mismo tiempo que me daba soberana mamada, puso su coño en mi cara, para que yo le hiciera otro tanto igual a ella. Algo que realmente no me esperaba, pero que de igual forma o manera disfruté tremendamente.

Ya después de que volvimos a disfrutar por un largo rato, Isabel me dijo en tono triunfal, ¿ya viste lo que aprendí en las telenovelas?

Lo cierto es que mi hermana y yo, desde esa fecha mantenemos casi de manera regular relaciones casi a diario.





Este artículo proviene de Relatos eroticos gratis
http://www.fullrelatos.com

La dirección de este relato es:
http://www.fullrelatos.com/modules.php?name=News&file=article&sid=2089