LA GUARDIA DEL HOSPITAL
Fecha Jueves, 27 marzo a las 07:12:50
Tema


Me la metio toda de una, yo grite, no lo esperaba en ese momento, me tapo la boca con una mano mientras con el brazo me aprisionaba por el cuello, como una fiera que va a devorar a su presa

Hola, soy Juan Carlos. Tengo 22 años. Soy estudiante de medicina en Monterrey. Ya les había contado lo que me pasó con Gumaro, el papá de mis amigos de infancia. Ahora quiero contarles otra cosa que me acaba de pasar en el Hospital.

Como ya estoy a punto de terminar la carrera, ahora estoy teniendo que ir a prácticas al hospital en horarios rotativos, ahora ahí me la vivo... Bueno aquí tengo que hablar de Don Polo. Este señor es guardia del hospital. Por lo regular trabaja en los turnos de noche porque en el día trae un taxi.

Don Polo es un señor como de unos 40 y tantos años. Aunque ya es cuarentón, se ve más joven porque tiene buen cuerpo el viejo... dice que antes era boxeador pero como eso no le dejó billetes lo tuvo que dejar y lo único que le dejó fue ese cuerpazo que me calienta nomás de verlo... a mi me encantan los señores de esa edad porque son bien calientes. No se andan con rodeos y van a lo que quieren.

Mide como 1.80, es moreno y peludo, como a mi me gustan... aunque parece que es robusto, la verdad es que no lo es, lo que pasa es que como su cuerpo es alargado y tiene unos enormes músculos, eso lo hace ver más robusto de lo que en realidad es... digamos que es el típico delgado mamado... con unos pectorales bien marcados y llenos de pelos (lo he visto cuando se quita la corbata y se abre la camisa)... Todos se burlan de él porque siempre trae el uniforme bien apretado... pero a mi eso es precisamente lo que me calienta porque puedo ver exactamente el tamaño de sus músculos y sus nalgas y sus piernas... Wow! Dice que como él tiene que pagar una parte del uniforme, que se aguanta hasta que se le rompa.

Don Polo es bien llevado con todos nosotros y nomás está molestando que si nos descuidamos, nos va a coger, claro que estas pláticas de "desmadre" con todos los compañeros... queda nomás en eso... en una simple broma entre hombres, pero la verdad es que a mi me calienta pensar que puedo montar a ese viejito.

Es un patán porque se la pasa diciendo puercadas. Se me hace que la verdad es que desde hace un tiempo que no coge porque se la pasa agarrándose el bulto cuando está platicando... y hablando de que se la va a meter a quien se deje... y como es divorciado, ya se imaginaran.

Bueno, al grano... pues resulta que un día, tuve que cambiarle la guardia a un amigo porque tenía que preparar un examen y como ya me había hecho el paro a mi una vez, no me pude negar... claro que me puse de acuerdo con mis compañeros para que me dejaran dormir en una de las áreas del final del piso.

Cuando llegué, me fui por una coca a la cafetería y ahí estaba Don Polo... estaba terminando de cenar y me senté un rato a hacerle compañía. Ya le platiqué que me iba a quedar a cubrir a mi camarada. Me puse a platicar con él por primera vez en serio y ya me contó sus broncas con su ex vieja y todo lo que tenía que trabajar para la pensión de sus dos hijas... pobre... me quedé escuchándolo para que se desahogara.

Como noto que se estaba poniendo demasiado serio, empezó a bromear como siempre cambiando su expresión de preocupación, por su cara de cabrón que trae siempre. Me dio tanta ternura que quise sentármele en ese mismo momento. Y claro que empezó con sus bromas calientes de siempre.

Nos despedimos y me dijo que se iba a ir temprano para empezar más temprano en el taxi. El caso es que me fui al cuarto que improvisamos para dormir. Entenderán que por estar de guardia debemos estar despiertos para lo que se ofrezca... y obvio que no debemos dormirnos, así que el cuarto está en lo más escondido del piso y alejado de todo el ruido del hospital.

Cuando entré, al cuarto, me estaba quitando la ropa con toda la libertad de que sabía que esa noche, ninguno de mis compañeros se iba a poder escapar para dormir... así que me quedé solo en mi bóxers cortos. Cuando me acosté sobre la cama, estaba pensando en Don Polo, y que voy descubriendo que atrás de la puerta, estaba su mochila colgada y no me había dado cuenta...

Me excité tanto de poder husmear entre sus cosas, que cuando me levanté de la cama, mi verga estaba totalmente dura ajustándome todavía más mis bóxers cortos. Me senté en la cama como un niño que va abrir un regalo de navidad y que me voy encontrando el mayor tesoro que me pude encontrar: La ropa de Don Polo.

Sobre lo primero que me fui, fue sobre las trusas. Eran blancas y de esas de paquete de tres. Cuando las extendí, todavía conservaban exactamente la forma del paquete de Don Polo. Me las puse en la cara y caí en un estado de éxtasis al olerlo. Seguí sacando cosas y descubrí sus calcetines que también me puse a oler y después... oh sorpresa... el viejo traía una revista porno toda doblada y vieja, como si fuera la única que tuviera... entenderán que no me interesó ponerme a ver como se cogían a una vieja así que la volví a guardar y regresé todo a su lugar... solo me llevé a la cama la trusa de Don Polo para quedarme oliéndola mientras me dormía.

Me quedé profundamente dormido... me había quedado dormido de lado, en posición fetal porque como no llevaba sábana y estaba solo en mis bóxers... tenía frío...

De pronto, entre el sueño, sentí que una mano enorme me agarraba las nalgas. Cuando despierto sobresaltado, ahí estaba Don Polo... parado junto a la cama sin camisa... con el pantalón apretado, abierto hasta el zipper dejando ver un torso peludo y marcado. Recuerdo perfecto el color blanco de sus trusas cubriendo ese pedazote de carne venuda.

No pude articular palabra... Me di cuenta que ya eran las 6.00 de la mañana, que Don Polo había ido a cambiarse y que yo estaba ahí... solo en bóxers y con su mano en mis nalgas... Me excitó tanto que empecé a acariciarle el torso y me hinqué en la cama para pasarle los brazos sobre sus hombros. Pegué mi cuerpo lampiño y delgado en ese torso musculoso y lleno de pelos. Le pegué mi verga en su verga y él empezó a agarrarme las nalgas con las dos manos... de pronto, sentí un tirón. Me rompió el bóxer solo del área del culo, y empezó a meterme la mano entre las nalgas... mientras hacía esto yo estaba viéndolo fijamente a los ojos... no había descubierto sus pestañas largas y sus ojos color miel.. ¡Que hombre tan guapo!...

Empecé a gemir muy despacio cada vez que me masajeaba atrás... y me preguntó: "... ¿te gusta como te agarro tu culito?... siempre te he tenido muchas ganas..." Me empezó a decir que una vez entró y sin tocarme, se la jaló viéndome dormir en bóxer... y hoy era real para los dos...

Cuando menos lo pensé, me volteó y me hizo pegar la parte superior de mi torso a la almohada, mientras mis piernas en posición de hincado, estaban abiertas para dejarle una posición cómoda... empezó a chuparme el culo tan rico que cuando menos lo imaginé ya estaba totalmente abierto para él... con los bóxers rotos solo del culo y sintiendo su barba rasposa entre mis nalgas.

Estaba tan excitado que empecé a chorrear líquido presminal y me preguntó que si me calentaba lo que me hacía, mientras se levantaba y le daba vuelta a la cama para ponerse frente a mi, me levantó y me metió la verga en mi boca sin que yo le pudiera contestar siquiera...

"Te estoy cogiendo por la boca pinche putito..." "trágatela toda..." mientras decía esto... sentí sus dos manos rodeándome la cabeza y empujándome para embestirme con gran fuerza, me asfixiaba sentir ese pedazote de carne cruda en la garganta. Cuando empecé a quejarme, estaba ya todo rojo y lleno de mi propia saliva... En posición de cuatro patas y sintiendo la tela rasgada de mis bóxers en mis nalgas.

De pronto, me giró boca abajo con toda la facilidad de quien mueve a un niño y se dejó caer encima de mí frotándome su vergota entre mis nalgas... Terminó de arrancarme el bóxer de un solo tirón... claro que me quejé porque me dolió al hacerlo, pero me terminé por excitar más, de ver la ansiedad con la que estaba actuando este morenote que antes solo había fantaseado.

Que delicioso fue sentir la forma en que sus brazos me rodeaban el cuello como estrangulándome... Sentir cada centímetro de su torso en mi espalda... sentir todos esos pelos encima... y sentir el ritmo de sus movimientos calientes en mi culo... estaba totalmente abierto cuando de pronto y sin advertírmelo, me la metió toda de una buena vez... yo grité muy fuerte... no lo esperaba, en ese momento, me tapó la boca con una mano mientras con el brazo me aprisionaba por el cuello... como una fiera que va a devorar a su presa...

Yo empecé a gritar por el dolor y por el placer... me estaba cogiendo demasiado fuerte y mi culito estaba abriéndose cada vez más ante la fuerza de esta bestia caliente... mientras me tapaba la boca para ahogar mis gritos... me decía al oído raspándome la oreja "...Querías que te metiera la verga ¿verdad?, entonces no te quejes y cómetela toda putito..." ", "y más te vale que ni le digas a nadie porque te voy a estar poniendo cada vez que te toque guardia... vas a ser mi puto culito..."

Mientras me decía esto, estaba ya tan excitado que de oír todas estas palabras tan calientes, sentí que empecé a mojar la cama por mi venida... sus propios movimientos hicieron que me viniera mientras yo gritaba de placer con su mano en mi boca... Y mientras yo me vine escuchándolo... él se calentó de oírme gritar de placer... Le excitó tenerme totalmente atrapado y dominado, y sentí la forma en que su verga empezó a palpitar abriéndome aún más mi culo masacrado por su verga.

Las embestidas finales fueron aún más fuertes, más enérgicas, más calientes... de pronto soltó el peso de su cuerpo ya sin la fuerza de estarme cogiendo y solo sentía su corazón latiendo como caballo desenfrenado sobre mi espalda y la forma en que su verga seguía palpitando en mi culo...

Después de recuperarse un poco, me volteó, empezó a besarme... y me recostó sobre su pecho. Me puso la mano en su verga y él puso la suya en mi culo, masajeándolo con sus dedos mientras me daba pequeños besos en la cara, esa ternura después del salvajismo de su cogida me hicieron empelotarme bien cabrón de este viejo que me sigue cogiendo a cada rato... y yo hoy en día sigo siendo su puto culito caliente...





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