Me divorcio por quinta vez
Fecha Jueves, 27 marzo a las 06:36:33
Tema


Tengo 36 años. Soy una mujer bastante bonita, blanca, alta de caderas pronunciadas y un gran y firme pompis. Hace una semana he terminado con mi quinto matrimonio en 17 años.

Después que me divorcié de mi cuarto esposo, hace ya 07 años dudé muchas veces en volver a casarme, pero la idea de una vida más estable me llevó hace 07 meses a casarme nuevamente.

Esta es la historia de esta nueva ruptura.


Me casé por primera vez a los 19 años. Ya para esa época era una mujer con bastante experiencia carnal. Durante un año mi matrimonio fue muy feliz, hasta el día en que después de varias peleas con mi pareja, comencé a montárselos con varios hombres al mismo tiempo. Primero empecé con dos tipos a los que conocí por aquellos días. Ambos eran casados.

Compartía cama con cada uno de ellos, a veces incluso el mismo día: Uno en la mañana, otro en la tarde. Poco a poco me fui sumergiendo nuevamente en la lujuria que antecedió a mi matrimonio. En un momento en una semana había conocido y tenido sexo con cuatro o cinco tipos diferentes, aparte de mi esposo y mis otros amantes habituales.

Incluso dos de mis vecinos acostumbraban a disfrutar de mi cuerpo cuando mi ex no estaba. Yo parecía no tener saciedad y mis hormonas se segregaban en grandes cantidades. Cada vez necesitaba más una polla dentro de mí, una polla que no hubiera follado antes o muy poco y aparte me gustara mucho.

Una tarde, dos horas antes de que mi esposo regresara como era habitual, accedí a la petición de un señor que hacía de jardinero ocasional en mi condominio desde una semana. El tipo había arreglado una tubería de mi cocina y viéndome en pantaloncitos corto y con una corta blusita no quiso recibir mi dinero si no que a cambio me pidió satisfacer sus deseos conmigo. Al principio me negué, pero él de manera muy descarada sacó su polla del pantalón y agitándola me dijo groseramente:

- Piensas perderte esta salchichota? Tus vecinas dicen que eres muy puta... Ven acá putica.

Al ver su largo y grueso miembro la boca se me inundó y no pude negarme a satisfacerle. Me arrodille y cogí aquella caliente carne con mis suaves manos y la dirigí a mi boca. Estaba algo salda y despedía un olor un poco fuerte, pero ya no pensaba, solo quería comerla...La chupe sin pausa durante un rato. Luego, el tipo me comió la cuca con pasión como si se tratara de algo muy rico... Me hizo acabar y estremecerme. Y acto seguido la clavó en mi vagina y empezó a bombear fuerte y deliciosamente.

Loca de lujuria no llevé la cuenta del tiempo. Sólo sé que fue un polvo memorable. Cuando sentí su semen en mi vientre correr como lava salí de mi absorto y le pedí chuparla nuevamente para probar su semen. Era delicioso y espeso, una buena parte terminé de sacársela con mi boquita.

El miembro volvió a recuperar vida y el tipo a entusiasmarse. Internamente creo que sabía que no tendría oportunidad de probar mis delicias otra vez después de aquella vez.

- Quiero que me des ese culazo tan rico-me dijo mientras me ayudaba a poner en cuatro- qué veo! Como que es cierto lo de que eres muy putilla, lo tienes demasiado dilatado. Cuántas pollas habrán entrado en este ano?

- Muchas más de las que te imaginas le dije, mientras me untaba algo de saliva en mi ojete anal.

Con enorme morbo sentí como toda aquella salchichota masculina entraba toda en mí, para luego salir casi toda y entrar nuevamente. Aquello era glorioso. Al rato de tanto llevar caña por mi culo, el tipo se derramó dentro de mi bramando de placer mientras continuaba entrando y saliendo despacio.

Un sonido de la puerta me sacó de mi cachondez. Era mi esposo que había llegado y me había encontrado clavada de aquella espada de carne.

Enseguida el tipo la saco de mis intestinos, como pudo se puso el pantalón y salió de la habitación presuroso y asombrado.

- Cómo me haces esto? Dijo mi esposo, agitado y lleno de ira.

Con las mismas salió de la casa y unas semanas después estabas divorciados.

Continué con mi vida, ahora sin compromisos, sin dejar de disfrutar de mis deseos. Luego de varias relaciones cortas, me volví a casar, y así hasta llegar a mi quinto esposo.

Los detalles los contaré luego.

En esta nueva oportunidad, traté de ser más cuidadosa, y aunque sentía de vez en cuando el impulso del deseo lo controlé todo lo posible tratando de no incurrir en infidelidad nuevamente. Esos meses los disfruté sólo con él, hasta que el descubrió algunas de mis andanzas anteriores y decidió terminar la relación. Específicamente se enteró de mis os años como scort de lujo, a través de un tío suyo, el mundo es pequeño, que había sido mi cliente un buen tiempo y que trató de chantajearme sin que yo me dejara.

Ya hace una semana que rompimos y pronto estaré divorciada. A pesar de que desde hace cinco días, estoy saliendo y follando nuevamente con varios tipos, siento que no hay derecho a destruir la felicidad de alguien así. Luché mucho po esta relación, pues aunque nací puta, quería tener una vida menso agitada, aunque creo que mi destino es seguir pasando de una polla a otr sin parar, disfrutando de mis instintos, como perra en celo, cogiendo con quien me guste y dando rienda suelta mis deseos y mi morbosidad sexual.

Tengo que dejarlo aquí. Debe arreglarme, pues tengo una cita con un tipo que conocí ayer en la fiesta de una amiga. No me fui anoche con él porque ya me ahbía comprometido con otro señor que fue con quien amanecí hoy después de pasarlo bomba toda la noche llevando polla por todos mis orificios.

Seguro hoy lo inauguro. Debo recuperar esos meses perdidos y entregar mi cuerpo al deseo. Hoy como carne fresca y mucha lechita.

Bye.
Sandra Andrea






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