FOLLE POR EL CULO A LA HERMANA DE YALHI
Fecha Domingo, 02 marzo a las 20:56:10
Tema


Lami su culo como un loco, la lubricacion del aceite permitia el paso de la mitad de mi lengua, ella se hacia para atras para sentir mas de mi humeda lengua, que habilmente se abria paso.

Mi nombre es Carlos Alberto, tengo 24 años, mido 1.75 m. y tengo un cuerpo más o menos atlético porque desde los 10 años practico ciclismo de montaña. Soy amigo de una familia de 4 mujeres, tres hijas y la mamá. Desde hace un tiempo he tenido varios encuentros con una de ella de nombre Yalhí. Ésta tiene una hermana de 20 años que se llama Kathy, para que se hagan una idea de ella se las voy a describir: Kathy mide 1.60 m, pelo castaño claro, piel blanca, ojos café oscuro, tetas bien formadas talla 36, delgada, creo que de cadera es como 80 u 85 cm, sus nalgas están bien formadas, aunque no tan abultaditas como las de Yalhi, sabrosas esos sí, le gusta usar jeans, pero cuando se pone vestidos se le nota más el movimiento de sus nalgas al caminar y lo entreabiertas que las tiene (parece mal de familia). Ella es más rebelde que las demás, le encanta bailar e ir a fiestas y en ocasiones pelea con su mamá porque llega tarde a su casa.

En una de esas ocasiones, salió de su casa sin rumbo, llorando por todas las cosas que la mamá le dijo, pensó en ir con una de sus amigas, pero recordó que aquella no se encontraba, estaba como una gran zorra pasando la noche con su novio en un hotel. Continuó caminando hasta que pasó frente a mi casa, que se encuentra a unos 15 minutos de la de ella, y como mi habitación tiene un ventanal que da a la calle pues no lo pensó mucho y arrojó una pequeña piedra contra el vidrio para que yo saliera. Al escuchar el ruido me levanté y me asomé para ver quien estaba lanzando las piedritas, me sorprendió mucho verla parada frente a mi casa. Yo traía puesto un bóxer y una playera de algodón únicamente. Ella venía vestida con una minifalda de licra que le llegaba como a la mitad de sus blancos muslos y un top sujeto al cuello y a la espalda, que dejaba ver claramente su abdomen planito, resaltando sus redondas y hermosas tetas. Sin embargo, me sentí preocupado de verla a las 2 de la madrugada en la calle.

Bajé apresuradamente sin hacer ruido y sin importarme como estaba vestido. Al abrir noté que había estado llorando, le pregunté que hacía ahí y brevemente me comentó que había discutido con su mamá y que no tenía donde pasar la noche. Le dije que se pasará y que adentro me contaría a detalle lo que sucedió. Le pedí que no hiciera ruido y que subiera despacio las escaleras. Ella caminó delante de mí y... ¡que bárbaro!, su culo estaba a escasos centímetros de mi cara contoneándose acentuadamente debido al cuidado que tenía al caminar. Pensé, -que culo tieeenes preciosaaaa- y de inmediato sentí crecer mi verga de tal modo que se notaba el bulto sin discreción que se había formado en el bóxer.

Disimulé un poco y la hice sentarse en un sofá que tengo en la habitación, yo me senté junto a ella y le pedí que me cuente todo, ella lloraba y yo la abrazaba a manera de consuelo, su mano estaba sobre mi pierna desnuda y su minifalda dejaba ver sus braguitas de color blanco. Esto me provocó más la erección que disimulé bien por la posición en que me encontraba sentado, obviamente me empezó la lubricación en la punta de la verga, la sensación hacía que se me endureciera más y más y más. Cuando finalizó, le comenté que yo no tenía inconveniente de que pasara la noche en la casa, solo que tenía que hacerlo en mi recámara porque las demás están ocupadas y a esta hora no los podía despertar, y me respondió: - No hay problema contigo, te conozco bien y sabes que te tengo ¡mucha confianza! (con una mirada provocativa y una leve sonrisa de malicia) - Entones, ¡quédate en la cama y yo me paso al sofá!, y me contestó: - Como crees, yo me voy al sofá y tú a la cama y ya no me discutas, solo te pido de favor si lo podemos acercar un poco a tu cama para platicar otro rato mientras nos dormimos.

- ¡Claro que sí!, respondí. Verla tan cerca de mí me provocaba grandes deseos de poseerla, los disimulaba, pero buscaba la manera de provocarla y excitarla.

- Si quieres te presto una playera para que estés más cómoda. Y me respondió: - Sí, porque quiero quitarme el top (me pidió que me volteara para no verle sus hermosas tetas).

Intencionalmente le ofrecí una playera de algodón que le quedaría algo ajustada y cuya tela estaba bastante delgada por las lavadas, fue fenomenal ver colgar sus duros pechos, que por el frío de la noche sus pezones se habían endurecido pareciendo dos chupones de biberones de bebé. Mamaaaacitaaaa, con la verga bien parada me recosté y me tapé con la sábana para que no se percatara de la excitación de mi tronco. Ella se acostó y platicamos un rato de cosas triviales, ¡la tenía al alcance de mi mano!, le pregunté:

- ¿Qué diría tu mamá si sabe que estás aquí? - Nada porque no lo sabrá, ¿o sí? - ¡Claro que no! -contesté- solo te preguntaba.

- Por cierto quiero preguntarte algo - Sí, ¿qué quieres saber Kathy? - ¿Tuviste algo que ver con mi hermana Yalhí? - No, como crees, ¿por qué lo preguntas? - No te hagas Alberto, he notado la forma en que mi hermana te mira, en que tú y ella se ríen silenciosamente a nuestras espaldas, ¿si o no? - Bueno si, pero ¿qué? No es malo, ¿no? - No se, la puta de mi hermana me dijo que tú tenías unas nalgas bien duras y formadas, ya te la cogiste ¿verdad?, además, ha estado discutiendo con Rubén cuando él no trabaja en las noches, siempre le pide que le avise que días se va a quedar, al menos eso nos contó Rubén. ¡Por eso creo que tú te la coges cuando ese cabrón no está! - ¡La verdad, si! ya me la cogí, ¿ahora le vas a ir a contar a todo el mundo? - No, no necesariamente, nada más que vas a tener que dejarme comprobar la verdad sobre tu trasero, ¿aceptas?

Quedé hipnotizado ante tal actitud chantajista, asombrado por lo que me estaba pidiendo. ¡No lo podía creer! ¡La ocasión era perfecta!

- Órale pues, ¡te lo enseño con la condición de que me enseñes tus tetas! - ¡Tú no estás en condiciones de pedir nada! -me respondió- pero está bien te las voy a enseñar solo si tu trasero me gusta, ¿sale? - ¡Bien! - Párate de espaldas a mí y bájate el bóxer hasta los tobillos sin doblar tu rodillas, -me pidió- y cuando yo te diga te incorporas nuevamente, ¿está claro? -¡Gulp, si!

Así lo hice, estuve como un minuto agachado en esta posición, me pidió que separara un poco más las piernas sin levantarme. Por abajo, entre mis piernas, veía la cara de admiración de Kathy, tragaba saliva y seguía con su mirada cada detalle de mi culo expuesto.

- Que grandote trasero tienes, ¡la puta de Yalhi, tenía razón!

Metió su mano entre mis piernas y empezó a masajearme los huevos, luego tomaba mi tronco entre sus dedos y me pajeaba suavemente, acariciando delicadamente la cabeza de mi verga, la palma de su mano se mojaba de lubricante y ella me soltaba para lamer su mano y volverme a acariciar la verga a todo lo largo. Yo me quería incorporar, pero no me dejó, me soltó el tronco y con sus dos manos abrió mis nalgas, sentí como si me quisieran violar, pero a pesar de que le pedí que no lo hiciera empezó a besarme, su lengua recorría el surco que forman las nalgas, me la pasaba hasta la base de lo huevos y luego a estos.

Hizo varios recorridos, posteriormente volvió a sujetarme el tronco con su mano entre mis piernas y continuó pajeándome, me sentía correr, reinició el paseo de su lengua por el surco de las nalgas sin soltarme la verga, esta vez se detuvo en mi ano, su lengua recorría el entorno, me ensalivaba y con la punta atinaba al centro sin hacer mucho esfuerzo de meterla, me seguía pajeando, por su mano empezaban a correr hilillos de lubricante de mi pene. Detuvo lo que estaba haciendo y me pidió que me incorporara, me levanté y luego me senté en la orilla de la cama

- ¿Te gustó? - ¡Por supuesto que sí!, ¿dónde lo aprendiste ha hacer? - Siempre me lo imaginé, nada más que no se me había antojado tanto el trasero de otro muchacho como para hacerlo.

- ¿Es la primera vez que lo haces? - ¡Así es!, ¿lo hice bien? - Estupendamente cariño, ¿te gusta el sabor de la leche? - Mmmmmm, me encanta la leche en mis labios, en la boca, jugar con el en mi lengua, mmmm me excita mucho, por cierto, se ve que tus huevotes guardan bastante, ¿no? - ¿No se?, es posible pero... si quieres... ¡lo puedes averiguar!

Sin decir nada más, se quitó la playera de algodón y las braguitas, toda su zona púbica estaba limpiamente depilada, se apreciaban bien los pliegues de sus labios vaginales sobresaltando un prodigioso clítoris que estaba ansioso de ser chupado. Yo le empecé a acariciar la vagina y con un dedo me abría paso entre sus mojados y calientes labios. Ella se levantó de un brinco y me pidió que no le metiera los dedos ahí porque era virgen y así quería llegar al altar.

- ¡Ah!, ¡cómo que eres virgen y estás aquí a punto de que te de una gran cogida!, ¿no has tenido sexo con nadie? - No, no lo he hecho con nadie, bueno, vaginalmente no, hay otras formas de disfrutar el sexo sin que sea vaginal, ¡ésta se la reservo al que vaya a ser mi esposo! - Aaaahhh, entiendo, pues eso que acabas de decir me excita aún más, porque ya me estoy imaginando ¡embistiéndote por el culo! - Mmmmm, no digas más, pero una cosa si te digo, que los primeros chorros de leche que tengas (que son los más abundantes) me los despaches en mi boca, no sabes como me encanta el semen tibiecito, he aprendido a disfrutarlo, ¡si lo pudiera tomar todas las noches estaría completamente feliz! ¡Mmmmm, ahhhh please!

Yo tenía una mano en mi tronco pajeándome mientras ella me decía eso, sus hermosas tetas estaban súper excitadas, blancas y bien formadas, duras y redondas como dos medios melones, que ricura... Desnuda frente a mí, sin otra cosa en que pensar más que en su culito, mmmmm. Sentada en el sofá, con las piernas abiertas y frente a mí, se agachó un poco y empezó a mamarme lentamente la verga, primero le dio una delicada chupada en la cabeza para succionar todo el lubricante que estaba saliendo por ahí, después con su lengua fue ensalivando centímetro a centímetro todo el cuerpo de mi verga, suavemente sin apretar su boca fue introduciéndoselo hasta el fondo haciendo algunos ligeros empujones de su cabeza para sentirla hasta la garganta. Se la sacaba y envolvía con sus labios el glande, jugando con su lengua de un lado a otro sobre el glande, ¡que sensación más rica! Nuevamente me lo mamaba y se lo metía con más fuerza hasta el fondo de su garganta. Yo puse mis manos hacia atrás y me apoyé en la cama quedando ligeramente recostado para que mi verga sobresalieras más, a ella le encantó.

Con frenéticos movimientos empezó el mete-saca de su boca, cuando yo empezaba a apretar las piernas anunciando una eyaculación ella se detenía y me lo lamía suavemente, la eyaculación era detenida y luego empezaba otra vez el frenético mete-saca, le dije que ya no aguantaba más, que por favor dejara correrme de una vez, me miró a los ojos y me dijo ya estás casi listo papacito, mmmmmm aguanta otro poquito, quiero que tu corrida sea abundante, mmmm, que me llenes la boca, aahhh. Nuevamente con sus labios envolvió la cabeza de mi verga e inició el juego de su lengua, con una de sus manos me tomó el tronco y con la otra los huevos, me los masajeaba dulcemente mientras me pajeaba sin separar la boca de mi glande, aaahhh.

Ella lanzaba gemidos, estaba muy entretenida en su tarea. Yo volví a lanzar un gran gemido anunciándole que me iba a correr, ella no dejó de pajearme, continuó y repentinamente solté chorros de semen en su boca (nunca la separa de mi verga), continuó pajeándome hasta que las convulsiones del pene cesaron, apretaba fuerte el miembro empujando de atrás a adelante la leche que queda en el conducto. Al finalizar se incorporó sin abrir la boca, verdaderamente lo estaba disfrutando tenía sus ojos cerrados y algunos hilillos de semen escurrían por las comisuras de sus labios, ¡no se lo tragaba!, seguía con el en la boca.

- Como lo he disfrutado –me dijo- es el néctar de la vida, mmmm vaya si avientas chorros de leche, ¿Yalhí te lo ha mamado así de rico? - No, no, ¡tú lo haces estupendo! - Gracias amorcito, pero relájate un poco porque quiero que me lo metas por el culo y que te corras dentro de mí, luego voy a querer leche en las tetas para untármela en cada una, ¿si? - Como tú digas grandísima puta...

- Mmm dime puta cada vez que quieras hacerme algo, que me excitas mucho...

- Si, mi puta querida.

Por un momento ella fue al baño a enjuagarse la boca y cuando regresó me encontró jugándome la verga, ya la quería tener parada para poder probar el culito de mi querida puta Kathy. Se acercó y puso un poco de aceite para bebé en sus manos, (yo lo uso para mis manos) y empezó a untárselo en las nalgas y en medio de ellas, puso otro poco en sus dedos y se empezó a lubricar el culo, luego metió uno lentamente lanzando leves gemidos para no despertar a mis familiares, con sus manos aceitadas me agarró la verga y empezó a pajearme hasta que consiguió ponérmela durísima, me la mamó suavemente y me sentó en el sofá, ella de espaldas a mí se agachó sin doblar sus rodilla mostrándome su precioso y apretadito trasero, su vagina se abultaba levemente con sus labios semi abiertos escurriendo líquidos lubricantes, su culo café rosado estaba listo para ser penetrado. Le empecé a lamer el coño suavemente. Después lamí su culo como un loco, la lubricación del aceite permitía el paso de la mitad de mi lengua, ella se hacía para atrás para sentir más de mi húmeda lengua, que hábilmente se abría paso.

Después de un rato de buena mamada, me dijo que me recargara lo más atrás que pudiera del sofá, así lo hice y ella se empezó a sentar sobre mí, tomando mi pito con su mano y apuntándolo a su culito, lentamente se lo fue tragando, gritándome, Caaarlosss, está muy gorda tu verga, pero así es como me gustan, dámela papacito, mmmmm, ahhhhhh, métemela todaaa, abre bien tus piernas para que mis nalgas quepan entre ellas, así tendré más de tu carne en mi interior... mmmmmm... Bien metida hasta el fondo empezó a hacer unos cortos movimientos sin levantarse, empujando fuertemente sus nalgas a mi cuerpo, la tenía hasta el fondo, después de dio varios gemidos.

Estas dos corridas fueron grandiosas, quedé exhausto y ella quedó rendida y me pidió que en la próxima ocasión le bañara de leche las tetas porque en este momento se encontraba rendida, yo también lo estaba. Mmmmmm, sueño con el día de convencerla de inaugurarle su coñito, espero lograrlo pronto.





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