
SEXUALMENTE ACTIVA
Fecha Domingo, 02 marzo a las 20:50:24 Tema
Ella pedia que se la metiera toda, lo cual hice, pero lentamente, la saque y se la meti de un solo golpe haciendo que ella gritara y gimiera.
Les contaré como conocí a otra compañera de trabajo llamada Ceci y con la cual también tuve relaciones sexuales (de varias formas y en varios lugares) y que después de conocerla (¡y muy bien!), creo que es una ninfómana aunque un doctor le comentó que no es ninfómana sino más bien que es una mujer sexualmente activa (¿le creen al doctor?).
Bueno todo empezó después de que se terminó mi relación con Ana F., llegó a la oficina donde trabajaba una chica llamada Ceci, bajita de estatura, simpática y de no muy mal ver (aunque les diré que Ana F. esta más rica y buena). Llamaba la atención porque le gustaba platicar y bromear con todos los compañeros del trabajo; después de un tiempo me dieron el puesto de supervisor y tuve a mi cargo a varios compañeros y entre ellos a Ceci.
A ella le gustaba ser servicial y siempre me preguntaba en que me podía ayudarme; un día en que llevaba un pantalón de mezclilla apretado y que yo estaba arreglando unos papeles me dijo que si me podía ayudar, a lo cual le comenté si y le indiqué que quería que hiciera con los papeles. Cuando terminó fue a verme a mi lugar (donde siempre había compañeros ya que era un lugar donde nos sentábamos 6 personas y solo nos dividía una pared de los que se usan en los muebles de oficina), pero me encontraba ocupado hablando por teléfono y me mientras me esperaba la miré y me hizo una señas muy coquetas (me guiñó un ojo y me mandó un beso), cuando terminé de desocuparme, se dirigió hacia mí y me dio los papeles que había acomodado, se me pegó mucho a mi hombro izquierdo rozándolo con sus pechos (medianos, pero firmes), no le di importancia, pero al voltear a verla, ella tenia muy cerca su cara de la mía (lo bueno es que estábamos solos) y me dijo:
- Espero te guste como arreglé los papeles.
- Creo que están bien.
- ¿No quieres que te ayude en otra cosa? - No se en qué me puedas ayudar.
- No se, en algo especial.
- Pues no tengo otra cosa en qué me puedas ayudar.
- ¿Estás seguro? - Si, ¿por qué? - Por nada, pero es que me considero buena para todo lo que me pidan hacer.
- ¿Para todo? - Si, ¿quieres probarme? - Me gustaría - ¿Y qué te gustaría que hiciera? - No se, puede que te molestes si te lo pido.
- ¿Es tan malo como para que me moleste? - No, pero es algo que no puedo decirte en este momento.
- ¿Y por qué no me lo puedes decir?
Cuando me dijo eso me acercó más su cara y me dirigió una mirada muy sensual y provocativa y lo único que pude hacer fue darle una pequeña mordida en la punta de su nariz, con lo cual ella se puso roja (no se si de enojo o de vergüenza), se hizo hacía atrás y me dijo:
- ¿Por qué hiciste eso? - ¿Te molestó? - No, pero esperaba hicieras otra cosa.
- ¿Qué cosa esperabas? - Pues otra cosa, pero aquí no me lo puedes hacer.
- ¿Y qué cosa es? - Otro día te lo digo, cuando estés menos ocupado y no estemos en la oficina.
- Pero exactamente ¿qué es lo que te gustaría que hiciera? ¿Es lo que pienso? - ¿Y qué es lo que piensas? - Muchas cosas y posiblemente lo mismo que tú.
- ¿Estás seguro de que quieres lo mismo que yo estoy pensando? - Si - Bueno, otro día lo hablamos.
- Ok, espero que sea muy pronto.
- Igual yo lo espero.
Se retiró no sin antes mandarme un beso y hacer una mirada sensual y haciendo unos movimientos de cadera y de nalgas (las tiene duras y de buen tamaño), muy sensuales como diciéndome mira lo que tengo para ti. El día terminó sin que cruzáramos palabras solo miradas de ella muy especiales. Al día siguiente que llegué a la oficina, mi jefe me comentó que necesitaba que Ceci que fuera a realizar un trabajo fuera de la oficina, le comenté que no había problema, cuando ella supo esto, solo me dijo me llamaría más tarde. Las horas pasaron y con el trabajo que tenía no recordaba que Ceci me llamaría, pero como a las 2:00 PM sonó mi teléfono, era ella y me dijo:
- Hola, entonces qué ¿sigues con lo dicho? - ¿Sobre que? - Sobre la conversación de ayer, ¿la recuerdas? - Si claro y sigo con lo dicho, espero que tú también - Si, ¿sólo que no se que pienses de mí? - Lo mismo que pensarás de mí ¿o no? - No creo, pero estoy segura ¿y tú? - También
Quedamos de vernos en media hora en la salida de una de las estaciones del metro, por lo que salí diciendo que saldría a comer, subí a mi auto y me dirigí a la estación del metro, la esperÉ 5 minutos, subió al auto, me dio un beso en la mejilla y me dijo:
- ¿Y entonces que es lo que quieres que te hagamos? - Muchas cosas y todas las que tú quieras hacerme.
- ¿Y hacia donde vamos? - Hacia un hotel, ¿te parece o estoy mal? - No, sólo que estoy nerviosa, porque no se que pensarás de mí - Nada sólo que los dos lo deseamos y nada más Llegamos al hotel, subimos al cuarto, cerré la puerta y ahí la tomé de una mano la atraje hacia mí y le di un beso, ella respondió buscando mi lengua con la suya, le puse mis manos en la cintura y se la fui bajando hacia sus nalgas (llevaba puesto un vestido), le empecé a subir el vestido y a sobarle sus nalgas sobre su calzón ella no hizo nada al respecto, solo siguió besándome, después de un rato me dijo que tenía que ir al baño, entonces se metió al baño mientras yo me desnudaba y me metía a la cama a esperarla, después de unos minutos, salió con una toalla tapándole todo su cuerpo, se sentó en la cama, me acerqué a ella por detrás, le di un beso en el cuello, ella se estremeció, le toqué sus pechos por encima de la toalla, le empecé a besar sus hombros y ella en ese momento se voltea y me empieza a besar, cayendo encima de mí; le quité la toalla y le acaricié su espalda hasta bajar hasta sus nalgas, las cuales las apreté con mis manos.
Ella seguía besándome, empezó a buscar con sus manos mi verga (la cual ya estaba dura), la tomó y dejó de besarme, bajándose hacia donde estaba mi verga, la miró y empezó a besar la punta y luego se la metió a su boca haciendo una buena mamada (se la metía y sacaba de su boca), yo solo la tomaba por su cabeza y veía como lo hacía, viendo que era una experta y como le gustaba hacerlo, y mucho.
Mientras ella seguía mamando mi verga, le empecé a acariciar su espalda y después de un rato la tomé por sus hombros, haciendo que se dejara de mamar mi verga, la tomé por los hombros y la acosté boca arriba y entonces empecé, me puse encima de ella, besándole su cuello, bajando por sus pechos, tomé uno con una de mis manos y lo observé detenidamente, eran duros y grandes para su estatura, me metí su pecho a mi boca, mamando suavemente, luego mamé el otro, fui bajando mi boca por su estómago hasta llegar a su monte de Venus, el cual tenía un olor especial y estaba lleno de pelos; bajé mi boca por su mata de pelos y empecé a meter mi lengua en su vagina, la cual ya estaba húmeda, haciendo que gimiera así seguí hasta que ella se empezó a moverse para buscar la manera de meterse mi verga a su boca nuevamente.
Después de que encontró mi verga, nos pusimos en la posición 69, en la cual ella mamaba mi verga y yo su vagina, así estuvimos un buen rato hasta que ella me dijo:
- Ya papito méteme tu verga, ahhhhh...
- Espera chiquita es que estás muy rica.
- Tú también al igual que tu verga, mmmmm... que rica verga tienes...
- Sigue, que lo haces rico - ¿Te gusta? - Me encanta ¿y a ti? - Siiiiii...
En esos instantes me separé de ella, viendo su cuerpo desnudo en la cama, me acerqué a ella tomando mi verga con una mano para ponérsela en la entrada de su vagina, la coloqué y empecé a meterla poco a poco, ella pedía que se la metiera toda, lo cual hice, pero lentamente, la saqué y se la metí de un solo golpe haciendo que ella gritara y gimiera; estuve en el mete y saca de mi verga en su vagina cuando me dice:
- Que rico papito, así que esto era lo que querías, ¿verdad? - Si... que rica estás - Y tú que rica verga... papito, métela fuerte hasta el fondo, anda... mmmmm...
- Así... te gusta verdad... que rica estás - ¡Si! que rico, pero ¿sabes qué? - Que chiquita - Para sentirte mejor necesito estar arriba de ti.
- No espera - No, es que así disfruto más y tú también lo harás, deja voltearme, anda papito - Está bien.
No me agradaba que ella estuviera encima de mí, pero, quise saber por qué le gustaba así, le saqué la verga y me acosté boca arriba, ella tomó mi verga se la metió a la boca haciéndome una pequeña mamada, se colocó encima de mí, tomó mi verga con una de sus manos y se la colocó en la entrada de su vagina, ella empezó a sentarse sobre ella, haciendo gemidos y moviéndose de arriba hacia abajo, con esto movimientos ella empezó a gemir, aumentó su movimientos de arriba hacia abajo, ella gritaba y gemía, yo solo acariciaba su pechos con mis manos, después de seguir con esos movimientos ella me dice:
- Así... que rico... que rica verga tienes papito... la siento hasta dentro - Te gusta verdad...
- Si... así... me gusta, mmmm... que rico... me vengo... vente papito ándale - Espera... estás rica...
- No me vengoooo... ahhhhhh... así... Sentí que ella terminaba y lo que hice fue hacer que ella rodara hacia la cama (aún con mi verga en su vagina), abrí más sus piernas y empecé a meter y sacar mi verga con cierta fuerza, ella me pedía más, así estuve un rato hasta que le dije:
- Que rico... estoy por terminar... mmmm... ahhhhh - Termina papito... te estoy esperando - Ya teminooo, ahhhhhh, que rico
Terminé como nunca lo había hecho y quedé encima de ella con mi verga en su vagina y ella me dijo:
- Que bruto, que rica verga tienes - Te gustó y esto era lo que querías, ¿verdad? - Si y tú también ¿o no? - Si, estás muy rica chiquita.
- Espero no sea la última y que pienses que soy así con todos.
- No, lo único que pienso es en otro momento igual.
- Yo también.
No quedamos un rato acostados y después no metimos a la regadera para bañarnos y ahí nos acariciamos mutuamente por un rato, salimos y nos vestimos. Salimos del hotel, la dejé en una estación del metro y quedamos de vernos en la oficina más tarde, fui a comer y después a la oficina; la tarde siguió sin novedad, como a las 6: 00 P.M. ella llegó (la hora de salida en la oficina era a las 7 P.M.), me saludó y me comentó que si a la hora de la salida le daba un aventó al metro, pero antes quería platicar conmigo, le dije que si, a las 7 P.M y salimos juntos, fuimos a mi auto y me dirigí hacia el metro y me estacioné como a 3 ó 4 cuadras de la oficina, en un lugar donde pasaba poca gente, apagué el motor y ella me dijo:
- Lo de hoy estuvo rico, ¿te gustó? - Si y mucho, pero te veo rara, que tienes, ¿te arrepientes de lo de hoy? - No, pero no quiero que pienses que lo hago con todos, solo que me gustaste desde que te vi.
- No pienso mal, al contrario me agradas como eres, como piensas y me gusta lo que haces.
- Tú también, pero que va a pasar con nosotros.
- No se, te conozco poco y no se que pasará entre nosotros, ¿tú que piensas? - No se, me imagino que eres casado, igual que yo, bueno no estoy casada solo vivo con él, lo que pasó hoy entre nosotros es la primera vez que lo hago y bueno me gustaría repetirlo, ¿te molesta? - No al contrarío y a mí también me gustaría repetir lo de hoy.
- ¿De verdad? - Si, tienes un buen cuerpo, te mueves rico en la cama y con la boca haces unas cosas que mmmm… - ¿Qué mmmm que? - Que se me antoja lo hicieras nuevamente - ¿De veras? - ¡Si!
Empezamos a besarnos y acariciarnos, con las caricias, empecé a sentir que mi verga se paraba y ella lo notó, puso su mano encima de mi verga, la sobó, luego bajó el cierre, metió su mano entre mi calzón, sacó mi verga y acercó su boca y se la metió, yo miraba por el retrovisor y por enfrente por si veía a alguien, ella seguía con mi verga dentro de su boca dándome una mamada de antología, sentí que iba a terminar y le dije:
- Espera, voy a terminar - No importa, me gusta que terminen en mi boca, lo he hecho antes, termina en mi boca, anda.
Yo nunca había tenido una experiencia de terminar en la boca de alguien, ella siguió mamado mi verga, cuando estuve por terminar le dije, ella aceleró su movimiento, sentí como mi semen salía en su boca, ella solo gimió, se tragó todo mi semen; después de limpiar mi verga con su lengua, me dijo:
- Que rica verga tienes, ¿te gustó papito? - Que si me gustó, me encantó nunca lo había hecho antes, eres buena con esto, te gusta hacerlo, ¿verdad? - Si y mucho, tu verga me encanta, me hizo unas cosas hoy y solo espero que lo hagamos de nuevo.
- Yo también y espero que sea pronto
Limpiamos mi verga y su boca con pañuelos desechables, le di una pastilla de menta (para el olor de mi verga y mi semen en su boca), me dirigí a la estación del metro donde ella tendría que ver a su pareja, nos despedimos con un beso. Lo que hizo en el auto y lo que hicimos en el hotel no fue la única vez, lo hicimos varias veces, en su casa y en otros lados.
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