
EL CUÑADO DE MI MUJER
Fecha Martes, 05 febrero a las 00:06:40 Tema
El cuñado de una sola estocada le introdujo su miembro enterrandole su espada en su vagina. Ella disfrutaba al maximo. La expresion de su rostro indicaba el intenso placer que experimentaba
Una de mis fantasías ha sido el ver a mi mujer, que está buenísima, haciendo el amor con otro hombre. A veces en medio del acto sexual se lo he comentado, y aunque ella dice que no necesita conocer a otro, el sólo hecho de que ella lo piense me pone excitadísimo. Alguna vez dejó que llevara mis sueños un poco más allá, y dejó que se introdujera un plátano envuelto en un condón por su rajita, mientras yo le comía ese delicioso culito, que logré que me diera en medio de una soberana borrachera. Ahora le gusta que le de por el trasero, pues es ella la que me voltea la espalda en más de una ocasión.
En una noche llegó el cuñado de mi mujer a hacernos visita pues vive en otra localidad. La charla se hizo muy agradable y hasta nos tomamos algunos tragos. El siempre ha sido muy amable y respetuoso con mi mujer, pero yo reparé que la miraba con deseo especialmente cuando ella se acercaba a servirnos las bebidas y dejaba ver por su escote el nacimiento de sus senos.
Se largó un soberano aguacero y aunque pedimos el servicio de un taxi, no llegó. Por lo cual yo sugerí que se quedara a dormir aunque fuera en el sofá de la sala.
Yo me fui a la alcoba y al momento llegó mi mujer. Como tenía mucho sueño pronto me quedé dormido. Sin embargo al despertar con deseos de orinar noté que estaba solo en la cama. Me levanté silenciosamente y llegué hasta la sala cautelosamente. Cual no sería mi sorpresa al ver a mi dulce esposa dándole una tremenda mamada al pene erecto de su cuñado. Estaba sólo en ropa interior y la verdad esta escena me impresionó sexualmente, pues al instante noté que mi pene respondía con fuertes sacudidas.
Me escondí tras una cortina mientras ahora ella se acostaba en el sofá y el cuñado le acababa de sacar su brasier y sus tangas. Se dedicó largo rato a mamar su rajita (iluso de mi, pensar que sólo yo la disfrutaba). Ella con los ojos entornados por el intenso placer, mordía su pijama para no hacer ruido.
Luego el se acomodó para un 69 delicioso. Me parecía mentira ver a mi mujer en esa posición con otra persona que no fuera yo.
Luego el se acomodó encima de ella y de una sola estocada le introdujo su miembro en su vagina. Ella disfrutaba al máximo. La expresión de su rostro indicaba el intenso placer que experimentaba. Cambiaron de posición y ahora era ella la que cabalgaba a su cuñado enterrándose su espada con fuertes movimientos de abajo arriba. Noté cómo se convulsionaban al llegar al orgasmo.
Rápidamente regresé a la alcoba y simulé estar dormido. La escuché entrar e ir a la ducha. Pronto estuvo acostaba en la cama y yo con disimulo le recosté mi pene a sus nalgas. Ella, seguramente aún estaba excitada pues se acercó a mí y con suaves movimientos le daba masaje a mi pene. Se quitó la ropa interior con suavidad y dejó su culito a mi disposición. La abracé con fuerza pero con ternura y le sobé sus deliciosas tetas. Mi mano bajó hasta su raja, aún húmeda por el agua y con movimientos circulares le acaricié su clítoris. Ella mientras tanto masturbaba mi pene sin cambiar de posición.
Cuando me sentí listo lo fui acomodando entre sus nalgas buscando el delicioso hoyito. Ella, relajada, ayudaba con sus movimientos de caderas a la introducción. Pronto la tuve bien enculada, y dándole fuertes embestidas. Aún tenía la imagen de ella mientras hacía el acto sexual con su cuñado. En medio de la excitación le dije: "Te vi haciendo el amor con tu cuñado". Ella se crispó pero yo la retuve contra mí.
-Me pareció delicioso verte mamando y cogiendo con otro hombre.
Ella aceleró sus movimientos de cadera. Entre gemidos dijo:
-¿De verdad te gustó? -Si". Quiero que lo vuelvas a hacer. -Si tú quieres". -Quiero"
Ella me respondió mientras tenía un fuerte orgasmo:
-La próxima vez lo hacemos los tres.
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