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Transexuales: Sofía se da el Gusto
Enviado el Martes, 09 febrero a las 05:16:29 por nachox

 Hace un tiempo atrás empecé a fantasear con la ide ade vestirme de chica, ya había estado con chicos, pero siempre era activo; estuvo en mi mente la idea de travestirme y sentirme una chica, una mujer de verdad.

Me llamo Sofía tengo 26 años, hace un tiempo me mude con un compañero de estudios de la ciudad donde vivo. Él no sabía nada de lo que me pasaba, pero a escondidas solía comprar lencería femenina fingiendo que era para mi novia; inclusive le pedía consejo a las vendedoras para que me ayudaran a elegir, lo que mejor le quedaría a mi supuesta novia. Empecé comprando unas tanguitas; como no sabía nada de talles pedí una grande porque me parecían tan pequeñas; la segunda vez ya con más experiencia pedí un talle mediano, y este si me gusto.

Ahora bien, tenia tangas y cada vez que me quedaba solo o me podía encerrar en mi cuarto me ponía la lencería y me movía como toda una chica; siempre fantaseando con la idea de encontrar a alguien que le gustara y le excitara verme de esta manera.

Aquí es donde entra mi amigo; teníamos muchas conversaciones, yo me hacia el afeminado, a lo que él me respondía que para ser femenino tendría que estar afeitado porque tenía muchos pelos.

Pues bien seguí su consejo, entonces me afeite la cola y otras partes; él tenia toda la razón. Pude notar que mi colita era mucho más femenina y mis nalgas mucho más grandes de lo que yo creía. Ahora tenía tangas y la colita afeitada, mi cola se veía como la de una chica, pero no bastaba con eso para sentirme una mujer femenina. Le compre a mi novia un fino brasear y una camiseta muy femenina. Cada vez que me vestía y me ponía todas las prendas sentía que me parecía más a una chica. Para completar el atuendo compre unas medias de red y un porta ligas; claro que esto no estaría completo sin una peluca (que supuestamente era para una obra de teatro). Un día, estando sola me probé todas las prendas y pude deambular por la casa como toda una mujer con pelo largo, grandes senos, medias y minifalda rosada.

No podía entender por qué me producía tanta excitación verme así. Claro que me colita aun era virgen. Cada vez que me vestía terminaba mintiéndome los dedos, al principio con saliva, mas tarde compre vaselina. Entendí porque todo el mundo la usaba, la sensación de dolor desapareció cada vez que introducía mis dedos, me encanto. Sentí entonces que estaba preparada para probar estar con un chico activo y vestidita como Sofía.

Pero como soy una persona muy tímida me costaba animarme a salir a la calle vestida como Sofía. Entonces comencé a hablar con mi compañero de estudios a ver qué pensaba de los travestís; para mi sorpresa note que a él no le desagradaban para nada, y que incluso muchos eran más lindas que algunas mujeres.

Este comentario me éxito mucho y empecé a fantasear con que él me penetrara; lo había visto muchas veces desnudo en el baño y tenía un gran aparato, hermosas piernas y una actitud muy masculina que me gustaba mucho. Un día estaba en mi casa vestida como Sofía, y el llego, me fui rápido a mi cuarto y cerré la puerta. Él me llamo por mi nombre y entro entonces me vio vestida como Sofía con peluca medias y todo el atuendo que solo usaba en privado.

Quedo asombrado me miro, luego cerró la puerta y salió. Horrorizada por lo que pudiera pensar, me quite toda la ropa y después de mucho tiempo salí de mi dormitorio a sentar. Le pregunte por el trabajo, y hablamos como si nada, parecía mucho más amable que antes, como si su concepción con respecto a mi hubiese cambiado, me miraba de otra forma. Cuando terminamos de comer me dijo “quedabas muy linda vestida así, me gustaría que algún día te vistieras para mí”. En ese momento me puse colorada y le respondí que me daba mucha vergüenza, él me dijo que no tenia porque, y me ordeno que me vistiera para él. Me dijo:” yo soy el macho acá y quiero que te vistas para mí”, sin dudarlo con mucho nerviosismo y excitación, fui a mi cuarto y comencé a travestirme; cuando estaba poniéndome el brasear, él entró. Yo baje la cabeza y no me animaba a mirarlo, entonces me ayudo a prender el brasear y me dijo que quedaba muy linda y que le gustaba mucho mi ropa. Luego de prender el brasear me acarició la cola presionándome de atrás y me pregunto mi nombre. Sofía le dije; “Que lindo nombre tenés Sofía me dijo; espero seas bien putita porque esta noche vas a ser mi putita.

En ese justo momento se acerco y me toco las tetas con el brasear que había prendido. Pude sentir por primera vez como un miembro erecto y duro rosaba mi colita que se estremecía de ganas de tenerlo adentro. En eso momento empecé a refregarme con su tronco duro, él me detuvo y dijo termina de vestirte putita”. ! !Si papi ¡ respondí, cuando me puse la camiseta y la peluca me dijo que ahora si me veía como toda una mujercita. Me agarro de las caderas y me tiro a la cama: No te muevas putita me dijo, entonces se tiro arriba y sentí su gran pene otra vez. Lentamente me acaricio las piernas levanto mi minifalda y quedo sorprendido. Que linda colita tenés de haberlo sabido te habría cogido antes, yo seguía con muchos nervios y vergüenza; entonces me dijo que me tranquilizara; levanto mi pollera me acaricio la colita y me dio unas palmadas, tomo mi mano y me dijo dilátate la colita que te la voy a comer toda. Yo obedecí, me sentía como una perrita encelo esperando que introdujera su gran trozo en mi colita, lo deseaba cada vez mas.. Me desprendió la pollera puso unos almohadones debajo de mi pelvis, luego puso su miembro desnudo entre mis nalgas, sin meterlo, te gusta me preguntaba a lo que yo respondía si papito la quiero sentir toda adentro, Tomo de mi mesa de luz un aceite y me lo derramo en la cola se sentirá frio pero me excitaba saber q me miraba y que deseaba tenerme. Con mis dedos empecé a introducirlo para dentro y dilatarme, él la ponía en la puerta y al sacaba, no podía soportarlo más, quiero que me cojas dije.

Él la puso entre las piernas y sentí su gran cabeza era un enorme pene, entro la cabecita y la saco, es inexplicable el placer extremo que sentir cuando mi primer pene de verdad entro entre mis piernas, ahora estaba su cabecita adentro, ¿te gusta? me dijo, a lo que solo respondí levantando mis cola y pidiendo más; la quiero toda, entonces me tomo de la caderas y me arrastro hasta el borde de la cama. Allí se recostó sobre mi colita y me dijo te voy a coger toda mamita. Sentí como entro la cabeza y me desgarro la cola, pero el dolor no era nada comparado con el placer que me hacía sentir. Te gusta me dijo nuevamente. Si bebe la quiero toda, dame toda la lechita adentro. En ese momento me penetró hasta el fondo sentí sus huevos tacando mi colita. Mi ano totalmente dilatado no hacía más que abrirse para recibir semejante trozo. Duro como una roca lo sentía entrar y salir. Yo sintiéndome mujer por primera vez, sentía como me cogían como una buena putita y me encantaba. Comenzó a darme palmadas y a decirme que me iba a llenar la colita con toda su leche. ¿La queres putita? Si papi la quiero. El empezó a jadear cada vez más fuerte, yo no paraba de gemir sentía como su gran trozo de carne entraba y salía de mi cola… si bebe quiero toda tu lechita en mi orto no pares… y con la ultima embestida lleno todo mi ano de lechita tibia; enseguida salió del dormitorio y yo me toque la colita ,, estaba llena de semen bien tibio y mi ano tan dilatado que los tres dedos que me metí entraron muy fácilmente, esparcí todo el semen por mi cola y me acabe como nunca antes lo había hecho. Esta fue mi primera vez como Sofía. Claro que hubo otras…

 


 

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Re: Sofía se da el Gusto (Puntuación 0)
por Anonymous el Martes, 09 febrero a las 09:07:54


[ Responder a ésto ]



Re: Sofía se da el Gusto (Puntuación 0)
por Anonymous el Lunes, 15 febrero a las 13:00:26
El relato esta muy bueno


[ Responder a ésto ]

 

 

 

 

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