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Infidelidad: SEXO EN EL YATE
Enviado el Miércoles, 21 mayo a las 15:16:30 por JuPo

 Mi pene encontro el camino a su jugosa conchita, al entrar fue un alarido de placer el de ambos que soltamos mutuamente disfrutando, yo del calor de sus entrañas y ella la sensacion de mi grosor

Para empezar mi relato les tengo que describir a mi - (Le digo China de cariño, ya que ella es venezolana). Ella es una mujer de 1,63 de estatura. Con una piel trigueña (canela, color típico de las venezolanas). De un rostro lindo acompañado con una bella sonrisa, unos ojos pardos, nariz perfilada, un cabello negro azabache liso un poco por debajo de los hombros, es decir, un rostro de ángel.

Su cuerpo una delicia, con unos senos 36B, con tendencia a crecer una medida, grandes y perfectos mejores aun cuando andan sin sostén, se dibujan debajo de sus blusas la línea de sus curvas y la perfección de sus contorno (ojo! son completamente naturales, nada de silicón) con un pezón castaño oscuro (marrón muy oscuro) y una aureola de pezón como una medalla de 5cm a 6cm de diámetro; una cintura de casi de abeja con una caderas que enloquece con sus curvas, un trasero uff que hacen juego con su cadera (como una guitarra acústica)

Unas piernas fantásticas y al llegar a sus pies no tengo descripción simplemente los pies más bellos que he visto en mi vida (soy muy fetichista en esto, para mi es muy importante que una mujer sea muy cuidadosa en sus pies, pero como mi china no había visto a alguien que los mantenía tan bellos y más cuidados que ninguna otra mujer). Todo esto describe a una fantástica, bellísima y hermosa mujer latina, venezolana, un verdadero ángel terrenal esa es mi china… Ya con esta idea de descripción que les he dado puedo comenzar mi relato.

Para cuando empieza este relato, lamentablemente por circunstancias de la vida mi china y yo estamos separados ella haciendo su vida y yo la mía, pero entre nosotros existe algo que no se puede describir cuando nos encontramos o nos miramos, se enciende una llama interna como una bomba de pasión que quiere estallar, y es difícil que esto no suceda…

Una noche fue la inauguración de uno de los casinos de mi ciudad, una cita de la alta sociedad que solo asisten los más allegados de los dueños o socios del lugar (en las que casualmente conocía a uno y me hizo llegar una invitación), no podía faltar a este evento, pero por circunstancias mi novia se encontraba fuera de la ciudad, por la que tuve que ir solo. Me vestí de esmoquin para pasar desapercibido en el lugar ya que todos los hombres vestirían de etiqueta (aprox. como 200 personas en el lugar), lo que hacia distinguir del lugar solo las mujeres que vestían sus mejores prendas y lindos vestidos, una gran variedad de ellos.

Una vez allí empecé a recorrer el lugar entre muchas máquinas de azar, juegos de mesa, donde el cigarrillo y el alcohol no podían faltar, era difícil la visibilidad entre tanta gente y el humo del cigarrillo que ayudaba a crear una visión borrosa, pero… de repente se abrió la visión, se despejó el humo alrededor de una sola persona que estaba entre tanta concurrencia, una que brillaba con luz propia, no lo podía creer… Era mi China… ¡Bellísima!... La más bella del lugar… me podía atrever a decirlo, con un vertido largo negro tallado a su cuerpo que hacia que su piel se viera como un néctar de miel de abeja pura (brillante y acaramelada), su cabellera azabache se mezclaba con su vestido que tenia un escote por ambos lados el delantero llegaba hasta su ombligo dejando ver el nacimiento en el centro de sus maravillosos senos ocultándose luego debajo de la tela de su suave vestido para simplemente ocultar su grandioso y divino pezón oscuro.

Por detrás el escote llegaba hasta el cóccix permitiendo ver toda la desnudez de su espalda demostrando lo fabulosa que se ve tanto de frente como de espalda, luego más abajo se tallaba a través de su vestido las curvas de sus caderas llegando el vestido hasta sus tobillos, permitiendo ver sus bellísimos pies vestidos con unas sandalias de un fino tacón alto, dándole el toque de elegancia necesario para terminar de resaltar entre la concurrencia.

No pude evitar dejar de mirarla, tomando de un mesonero que pasaba al frente de mí, una par de copas de champaña para luego acercarme a ella que estaba hablando con unas amigas e invitados, ella sintió mi presencia girando su mirada hacia mí sorprendiéndose igualmente. Al acercarme le ofrecí un de las copas para brindar, mirándonos fijamente a los ojos y detallando cada parte de nuestros cuerpos.

-¡China estás bellísima!, ¡Que mujer tan bella! -Hola amor, gracias por la champaña, ¿como estás?, tenía tiempo que no te veía… tú tampoco te ves nada mal…

Nuestras miradas penetraron nuestro interior, nos olvidábamos donde estábamos y de la gente que había alrededor...

- ¿Qué haces aquí amor? - Me invitaron y no podía faltar a ella. - Ah ok, y con quien viniste, ¿estás solo? - Si amor, estoy solo y ¿tú con quien viniste? - ¡Ah! yo vine con una amiga que me invitó… - Y tu novio ¿dónde lo dejaste? - Él esta en la capital.- Entonces estamos a mano, mi novia esta fuera del país. Debemos celebrar este encuentro a tu salud y ¡por la mujer más bella del lugar! (chocamos nuestras copas y tomamos un sorbo de champaña, para luego entregarlas a otro mesonero que pasaba cerca) - Ay amor, ¡no exageres!

- Por favor ¡exagerar yooo!, no te has dado cuenta que le robas las miradas a todos aquí, tu para nada pasas desapercibida! Y eres la envidia de muchas mujeres del lugar. - No sigas amor me vas a sonrojar jajaja - No por favor, tengo que ser sincero contigo. ¿Y tu amiga no se molesta si damos una vuelta recorriendo el casino? - No creo, pero le voy a avisar.

Ella se acerca a su amiga y le susurra al oído señalándome, donde su amiga voltea a mirarme, sonriendo dándole con un gesto de aprobación con su cabeza a la china que si, que no hay problema, que si quería se perdiera conmigo entre la concurrencia (esto último pasó por mi mente jajaja). Cuando se dirigió la china hacia mí pude detallar completamente toda la hermosura de su cuerpo y lo bellísimo que le quedaba su vestido, desprendiendo de mis labios la baba de lo sorprendido que me dejaba al verla más linda que nunca.

No pude evitar, al llegar ella hasta mi decirle,

- ¡Que bella te ves ¡mami! Y lo mejor aún es que no traes sujetador, tus tetas bailan al contorno de tu cuerpo cuando caminas, dejando casi escapar el pezón por los lados de esa pedacito de vestido que las tapa… que lástima (a todas estas, cuando estuvimos juntos ella nunca quiso andar sin sostén… ahora me sorprende)

- Amor si eres me vas a sonrojar de nuevo, pensé que no lo notarias.

- Como no me voy a notar, si conozco tus senos como la palma de mi mano y nunca conmigo quisiste andar sin sostén, y ahora lo haces… - Lo que pasa es que después que nos dejamos quise cambiar unas cosas en mí que nunca hice…por tonterías mías, por pudor, pero tú me enseñaste a quitármelo.

- Si pero después que nos separamos… que lastima! pero lo más importante es que me siento en este momento el hombre más envidiado del lugar, porque ando con la dama más bella de la ciudad…Tú, le robas las miradas a todos aquí.

- Amor tú siempre exagerando, me pones roja… - No, para mi es un orgullo que estés aquí conmigo, algo me decía que tenia que venir hoy a este lugar, que de repente podía ganar mucho, y gane algo mejor, el premio más deseado, la joya más linda del lugar, sabes cual? - No, ¿por favor dime cual? - (la tomé por los brazos y la miré fijamente a los ojos) Pues tú mi china, tú eres la joya más bella que he podido ganar… (Se nos olvidó del sitio, se enmudeció el lugar, no sabíamos que había más gente, ella quedó fría y solo me soltó una tierna sonrisa, sonrojándose sus mejillas y me dice)

- ¿Tú crees lo dices en serio? ¿Por qué estás tan seguro? - No, no lo estoy, más bien estoy segurísimo amor… por supuesto que si, es más no se que hacemos aquí, vente conmigo… no, mejor te secuestro y te saco de este lugar… - Ja, ja, ja si inventas, si eres loco amor, ay mi bebe… ¡Ups disculpa! - No, no, no mami me encantas que me digas así… ¿cuándo quieras dímelo si? - Está bien bebé, pero ¿estás seguro de lo que quieres hacer? Y mi amiga, ¿que le digo? ¿Cómo hago? - Tranquila, dile que me vas a acompañar porque, se me enfermó un familiar y en estos momentos necesito de una mano amiga… - Bebé, tú para todo tienes una respuesta rápida ah! ok, déjame decirle.

Ella se dirigió hasta su amiga explicándole la razón del porque se ausentaría del sitio conmigo, su amiga pícaramente hizo un gesto de aprobación, mientras tanto yo, busqué a mi amigo (uno de los socios del casino) y le pedí el favor que me ayudara y él muy amablemente prestó atención a mi narración de los hechos que me estaban sucediendo en ese momento, y no dudo ni un momento, tomó su móvil e hizo una llamada a pedro (capitán del yate), ubicado en una de las marinas de mi país, le explicó que se dirigía hacia allá un gran amigo, solicitándole que me ayudara en todo lo posible. Una vez terminada su conversación.

- Toma, estas son las llaves de mi apartamento en el resort, y llegas a la marina pedro te va a estar esperando con mi yate si lo necesitas (para darles una idea el yate no se de cuantos pies es, pero se que tiene 3 pisos, arriba donde se maneja, el medio donde se disfruta se toma sol y pesca, y abajo 2 camarotes con baño y pequeña cocina). Disfruta de tu estadía y gracias por venir a la inauguración, cuídate y después me cuentas ok… - Claro vale y de verdad mil gracias… (Con amigos así, se necesita solo uno… valen por miles).

Me dirigí rápidamente hasta donde estaba mi china con su amiga esperando por mí…

- ¿Lista amor? - ¿Si donde estabas pensé que te habías ido? - No estaba resolviendo algo, una llamada telefónica. - Ah ok, ¿tú dices? - Vamos, ah! (volteé mi mirada hacia su amiga y le murmuré gracias pícaramente, alejándonos del lugar la china y yo, dejando atrás la bulla y el alboroto de aquel magnifico casino, dirigiéndonos a mi vehículo, una vez dentro de el, ella me dice)

- A ver bebe, ¿para donde me vas a llevar? - Tú tranquila estás en buenas manos, simplemente te puedo decir que estás secuestrada y no vuelves a tu casa sino hasta mañana, ¿ok?

Ella con un poco de pudor y preocupación me ve directo a los ojos, y me da un fabuloso beso, donde no solo nuestros labios ardían sino también nuestras leguas se mezclaron para avivar más las llamas...

- Ok papi, estoy secuestrada, no puedo hacer nada estoy en tus manos.

Se nos olvidó el mundo solo existíamos ella y yo, no había nada que nos importara sino el placer de estar el uno con el otro, cuidándonos, consintiéndonos mutuamente… tomé la autopista inmediatamente dirigiéndome a una de las costas más bellas de mi país. Cuando llegamos a nuestro destino (aparcadero de yates)

- ¿Papi que hacemos aquí? - Sabes mi china me encanta cuando me dices así. ¡Papi! En serio, me siento tan tuyo… - Si papi, te diré así, y dime ¿qué piensas hacer? - Ya va ya vengo…

Me bajé del vehículo, busqué a pedro en el muelle, él me indicó donde estaba el yate, y le expliqué que necesitaba ir solo en él, que no necesitaba capitán, a lo que él me indicó que era muy difícil, ya que las leyes marítimas exigen que los yates o cualquier tipo de embarcación de gran envergadura, tiene que tener un capitán con licencia para manejar la embarcación… Al final lo convencí y me permitió zarpar solo con mi china, manejando yo por supuesto, pero no antes sin darme las instrucciones de cómo manipular el yate y a donde podía ir a una isla privada y solitaria sin que nadie nos moleste… gracias amigo Pedro.

Me dirigí a buscar a mi china que aguardaba en el automóvil todavía, le abrí la puerta y le dije…

- Ven vamos mi china, vamos a dar el paseo más divino de tu vida, navegar en alta mar a media noche… - ¿En serio papi? Que rico…

Nos embarcamos en el fabuloso yate, uno increíble, indicándome pedro que tuviera mucho cuidado…

- Papi y de donde sacaste este bellísimo yate, es maravilloso, es increíble… - Tranquila mami solo disfruta y no preguntes…

Nos alejamos en la oscuridad de la noche solo con la claridad de la luna que nos iluminaba en ese bellísimo cielo nocturno lleno de muchas estrellas… Mientras manejaba en la parte de arriba del yate, la china se colocó en la parte delantera del yate, extendiendo sus brazos, sintiendo como la brisa nocturna acariciaba su piel, haciendo volar su vestido negro confundiéndose con la noche, ella iluminaba el frente del yate dando apariencia que una estrella fugaz cayó del cielo nocturno e iluminaba mi rumbo en medio del mar.

Ella voltea su mirada hacia mí, y me mira pícaramente llamándome para que la acompañara, decidí hacerlo, apagando el motor. Bajé y agarré sus brazos y los estiré como cual película de Leonardo di Caprio (Titanic) gritando, ¡soy el Rey del Mundooo…! Jajaja. No aguanté el momento… su olor su piel me mataba mientras ella mantenía sus brazos extendidos, yo fui bajando los míos acariciando todas sus curvas a través de su suave vestido, su cintura, sus muslos y llegar a sus divinas tetas. Ella bajó sus manos, agarró las mías firmemente apretando mis dedos y con ellos sus senos, que delicia mi china y yo en medio de alta mar sin ningún rumbo fijo… por eso digo tengo en mis manos la joya más bella del mundo y será mía.

Ella se voltea y me mira fijamente a los ojos con nuestros brazos unidos, el momento, el lugar, la persona… todo perfecto si es un sueño no quiero despertar... (Murmuré). Nos besamos tan intensamente que no se si se nos desgastarían nuestros labios, nuestras lenguas, No podía creer esto que estaba sucediendo…

La tomé por los hombros sin cesar de besarnos, y tomé las pequeñas tiras que sostenían la parte del vestido que ocultaban sus preciosos senos, la aparté a un lado de cada brazo deslizando suavemente la delicada tela de su vestido dejando escapar sus ricas y redondas tetas y mostrando sus ricos pezones, erectos como roca deseando ser comidos y devorados, su piel trigueña brillaba en la oscuridad de la noche haciendo reflejo con la luna (no se que brillaba más si mi china o la luna, que creen Uds… por supuesto mi china!)… Nuestros besos se intensificaron empecé a saborear su rica piel, sabor a miel bajando por su cuello, y bajando poco a poco hasta llegar a sus divinos 36B, saboreando cada uno de ellos soltando ella un alarido de placer.

- ¡Aaaahhhh…! Que rico papi comételos, mira que duros los pones… - Si mami me los quiero devorar… - ¡Ahhh! Si papi así sigue no pares… ¿ves que grandes están?, ¿como te gustan papi viste?… cómetelas papi, cómetelas toditas…

No podía creer tanto esplendor al frente de mis ojos, tan grandes tan jugosas que no entraban en mi boca ni en mis manos, me estaba volviendo loco de placer disfrutando esas jugosas tetas… Mis manos no paraban de tocarlas y las fui bajando para terminar de dejar caer aquel fabuloso vestido de suave tela que colgaba de su cintura, solo un leve toque y fue atener al suelo, a los bellos pies de la china tapando sus pequeños y delicados deditos así como sus increíbles sandalias de tacón alto.

Solo un pequeño pedacito de telita ocultaba la belleza de su desnudez su pequeña vulva, pude divisar que debajo de esta pantys deslizaba por una de sus piernas su rico néctar de miel como una un hilo de baba que se adhería a su piel, ya casi llegaba a sus tobillos, no pude contener de ver como brillaba ese hilo de baba de miel y me arrodillé a sus pies, primero para lamer sus dedos que sobresalían de sus sandalias y luego fui subiendo en búsqueda de ese divino hilo de miel que deslizaba ya casi tocando las tiras de las sandalias.

Fui subiendo, saboreando su miel poco a poco, que ni su pequeña pantys podía mantener, llegando a sus rodillas pude sentir otro alarido salía de su boca, armonizándose con las pequeñas olas que chocaban contra el yate, dándole un van y ven típico de alta mar. No es de esperar que llegara en pocos segundos a su pequeña, bella y jugosa vulva que solo la tapaba ese pedacito de telita negro, que deseaba a gritos ser destapada para explotar todo ese volcán de miel que se contenía apenas… decidí párame y besarla nuevamente mientras mis manos volvían a tocar esas lindas tetas… mientras que entre nuestros besos, apenas escapaban palabras que murmuraban.

- Ay papi que me estás haciendo, me estás volviendo loca… por favor no pares sigue… quiero ser tuya… - ¿Segura mami? ¿Te gusta todo esto? Te gusta lo que esta sucediendo tú y yo aquí en medio de la nada solo con el mar, la noche y la luna sobre nosotros. - Si papi me encanta, sigue bebe por favor… quiero sentir más.

Sus palabras fueron como órdenes para mi en las que continuamos con esos largos y jugosos besos… pasando luego a su delicioso cuello con ese olor a mujer que me mataba, tomándola por los hombros, la voltee con vista al mar, dándome la espalda, levanté su fabulosa cabellera, para poder acceder a su cuello y fui bajando recorriendo con mis labios, con mi lengua toda su espalda, siguiendo el camino que marcaba su arqueada columna llegando hasta sus nalga donde solo se veía dos hilos de su diminuta pantys que abrazaban sus caderas y que se unía para luego ocultarse entre la raja de sus divinas nalgas.

De un solo tirón rompí esa telita que ocultaba entre sus nalgas, oigo nuevamente su alarido, e incrusto mis labios en esas jugosas nalgas buscando abrir camino para poder llegar a su rico ano, en este juego ella me arquea su cuerpo apoyándose en las barandas del yate, teniendo más posibilidad de poder acceder a ese culito en la estreches de esas duras y grandes nalgas.

- Papi cómetelo todito mete tu lengüita…

No podía hablar ante tanta carne en mi boca además mi lengua estaba muy ocupada, mis manos abriendo a ambos lados esas grandiosas nalgas para poder llegar a ese rico culito, que además estaba full húmedo por su néctar que salía a chorros de su rica cuquita deslizando como un hilo de miel que ya tocaba el suelo del yate. Traté de no desperdiciar cada hilo de miel que salía de la conchita de mi china, mis labios estaba llenos de ellas y mi boca no descansaba de saborear, ese jugoso néctar azucarado que desprendía mi china, indicándome que disfrutaba cada una de mis lamidas.

Entre tanto líquido y lujuria yo, aún arrodillado al frente de esas jugosas nalgas abiertas ante mi, la tomé por la cintura y la voltee hacia mí dejando que ella apoyara su espalda a la baranda y colocando la belleza de su desnudez al frente de mis ojos, un vulva peloncita como recién nacida, sin un vellito que brotara de su piel trigueña y pudiendo ver mejor aún como brotaba su volcán de miel y salía cada vez más su jugoso líquido poco a poco (para que tengan una idea, es como la miel de abeja que cae poco a poco)

Uff que divino ver y saborear eso… fui colocando dos de mis dedos en la puerta de su cuquita que se me fueron deslizando rápidamente por la humedad de todas sus paredes… Otro alarido escuché esta vez más intenso que los otros, donde no perdí el tiempo de incorporar mi lengua en la pequeña rajita que se abría por el grosor de mis dedos, buscando sin cesar su clítoris para hacerla sentir más placer del que ya tenia…

Mis dedos entraban y salían con gran facilidad con un leve movimiento que me ayudaban las olas que chocaban con el yate, mi lengua no paraba de lamer tratando de no perder nada de ese jugoso néctar de miel que desprendía mi china de su vulva. No tardó mucho cuando sentía las fuerzas de sus piernas fallaban, le temblaba todo su cuerpo, anunciando la llegada de su acabada, oyendo de sus labios entre dientes.

- ¡Ahhhhh! Siiiiii que rico papi… me haces llegar divino…

Mis dedos no contenían tanto líquido brotando, mis labios, mi cara todo estaba lleno de ella, de su rica y divina miel, no podía creer que todo eso estaba al frente de mi esa ricura, esa sensación increíble. Ella me tomó por los hombros me levantó del suelo y me colocó en su lugar, apoyando mi espalda de la baranda, quitándome la chaqueta del esmoquin, el corbatín, desprendiendo los botones de mi camisa de un tirón, quitando el cinturón a gran velocidad, en búsqueda de mi grueso pene como si de ello fuese lo único que dependiera su vida en ese momento, cayeron mis pantalones al suelo, se arrodilló y solo separaba de su cara y mi pene la tela de bóxer que cargaba todavía puesto, donde ella se detuvo a admirar lo grande que se marcaba debajo del bóxer.

- Huyyyy papi que grande se ve… ¿todo eso es para mi… me lo puedo comer? (levantó su cara para mirarme) - Claro mi china ¿qué esperas para saborearme? - Todo esto es mío, todito ummm (tocándolo suavemente a través de la tela)

No aguantó más la tentación y bajó poco a poco mi bóxer saliendo disparado como un proyectil hacia la luna, salpicando en su cara un poco de babita que tenia en la punta, ella con sus dedos se limpia la mejilla donde salpicó mi babita y luego se los introduce en su boca saboreándose.

- Ummmm papi que divino, está saladito…

Lo tomó entre sus dedos con ambas manos ya que con una no podía apretarlo por el grosor, no quería que se le escapara de sus manos y fue acercando su rostro levemente observando como salía poco a poco babita de mi pene, sacando su lengua empezó a lamerlo por todo mi glande, y luego completo, lo introdujo poco a poco en su boca tratando de tragárselo completito, pero mi grosor no le daba cabida en su boca… La levanté y le dije…

- Mami ven acá acércate a la baranda del barco y mira la inmensidad del océano como se dibuja con la luz de la luna.

Ella sabía que quería yo, ambos queríamos, ella obedece a mis palabras y se inclina apoyándose en la baranda del yate tal como se lo pedí, ofreciéndome su espalda, su divino culo al aire pidiendo clemencia, con ganas de ser castigado esa noche… me quité los zapatos y las medias, ella aún solo con sus sandalias permitiendo tener una altura perfecta para llegar a su conchita… me acerqué con mis manos, aparté sus nalgas buscado el orificio de su jugosa vulva que todavía seguía brotando sus hilos de miel, que permitieron a mi pene encontrar el camino rápido a su jugosa conchita, que al entrar no solo fue un alarido de placer sino el de ambos que soltamos mutuamente disfrutando, yo del calor de sus entrañas y ella la sensación de mi grosor.

Fue un momento maravilloso no quería salir nunca de allí, cuanto quisiera que el mundo se detuviera y no parara de sentir ese placer de estar dentro de mi china, su calor interno es de tal manera que inunda mi cuerpo y su jugo permite que deslice con mucha suavidad en su pequeño y estrecho orificio de su vulvita.

El movimiento de las olas ayudaba a nuestro movimiento, no paraba de moverme y ella no paraba de gemir que le encantaba como la embestía cada vez con más fuerza, ya que sabía que ella estaba a punto de llegar de nuevo… Cuando una débil voz se oía.

- Sigue papi sigue ahhhhh… siiiiii… que divino…

Sentía como sus paredes se estrechaban apretando mi pene dentro de ella y sus fluidos se intensificaron aun más, dejando deslizar mi pene hasta afuera y del mismo colgaban hilos de su jugosa miel que se unían con su vulva, iban desde mi pene hasta su vulvita y otros deslizaban hasta el suelo…

La tomé de un brazo, la cargué entre mis brazos y la llevé al camarote donde había una fabulosa cama con muchos cojines, donde la coloqué delicadamente acostada sobre la cama y me acosté a un lado de ella, nos besamos intensamente, mientras mis manos dibujaban cada una de sus curvas, me detuve a observarla nuevamente…

- Mami que bella te ves… estás más bella que nunca… - Y tú me haces sentir muy mujer… tu mujer… que divino me coges… quiero que llegues papi…

Sus palabras me sacaron fuerzas y me coloqué encima de ella, no es de sorprenderme que sus cuquita estaba desprendiendo muchos fluidos de miel, que exquisitez, ella abrió sus piernas para que me incorporara dentro de ellas, y coloqué la punta de mi pene y es como que lo succionara con su miel, entró de un divino nuevamente, su alarido no pudo faltar pero esta vez el sonido rebotaba entre las paredes del camarote a su vez que también se oye más intensos los sonidos de las olas chocando con el yate moviéndolo de manera singular, que apoyaba a nuestro movimiento pasional.

Nuestra pasión no tiene fronteras, ella gemía sin cesar, indicándome que no parara, anunciando una nueva llegada, no frené mis movimientos sino que los intensifique, tomé sus piernas, las abrí de par en par, pudiendo facilitar más mi penetración y pudiendo observar desde arriba una mejor visión de todo su hermoso cuerpo mojado de nuestro sudor, y el movimiento de sus senos hacia todos lados que ocasionaban mis embestidas, ella se los apretaba como buscando que no se les desprendieran de tanto movimiento que realizábamos, sus pezones estaban duros apuntando hacia mi como si me fuesen a disparar. Bajé mi cara para poder besar esos duros pezones que se escapaban entre sus dedos.

- Papi cómetelos, dame más por favor, no pares si, así, así, así ahhhh…

Sentí como toda su conchita temblaba y me apretaba el pene tratando de expulsarlo con todo el flujo que desprendía de ella, no podía creer que todo esto estaba sucediendo, pero era cierto… me eché a un lado de ella…

- Papi me dejas muerta, pero ¿tú como que no quieres llegar vale…? - Mami cógeme tú que así yo se que voy a llegar intensamente, como antes lo hacíamos en mi cuarto (cuando éramos novios)…

No lo dudó ni un instante ya que ella sabia que esa posición siempre llegábamos los dos al mismo tiempo y se levantó de mi lado, me acomodó en el centro de la cama, se paró encima de mi abriendo sus piernas a ambos lados de mi, vi su hilo de baba, era más intenso y llegó hasta mi estomago, que divino! no aguanté y no dejé que bajara, levanté mi cara llegando hasta la fuente de esa rica miel comiéndomela enterita, ella con sus manos apoyada en el techo (el techo es relativamente bajo en los yates) con su posición permitió que pudiera lamer todo ese néctar que salía de su cuquita, pero cuando sentía que ya estaba por estallar.

- Papi ya! Quiero cogerte vale déjame cogerte rico… - Está bien mami cógeme.

Me volví a acostar y vi desde abajo como su cuerpo fue bajando poco a poco hasta chocar su conchita con la punta de mi pene, ella lo tomó con su mano dirigiéndolo con exactitud a su orificio, cuando ya lo tenía en posición bajó lentamente pero el movimiento de las olas la hizo perder el equilibrio y deslizó rápidamente permitiendo que mi pene llegara hasta el fondo de una sola vez.

- Aahhhh que rico tenerte adentro… - Ayyyy si mami que rico coño…

No tardó ella en empezar sus embestidas de arriba debajo de un lado al otro sus tetas bailando al compás de sus movimientos, sus pezones duros como piedras apuntándome, levanté mi cara hacia ellos acariciándolos con una mano y besándolos sin parar, era el momento, ya llegaba la hora sentía como mi cuerpo estaba a punto de estallar, sentía que mis fuerzas se dirigían hacia un solo lugar… Mi pene… Al mismo tiempo ella aumentó sus movimientos porque le llegaba su momento también sentía que sus fuerzas se le iban, es cuando ambos empezamos a gritar.

- Si mi china sigue, no pares, así. - Si papi me voy, me voy.

El ambiente se calentó de tal manera que nuestros cuerpos no paraban de sudar, sus tetas se me escapaban de mis dedos, y nuestro grito fue mutuo, que anuncio el final de nuestra llama de pasión.

- Ahhhh… papi me voy vente conmigo. - Mami me estoy corriendo dentro de tiiiii.

Sentía como un enorme chorro de leche llenaba sus entrañas y se mezclaban con sus jugos vaginales, una sensación indescriptible, algo que no sabría como describirlo mejor,… ella dejo caer su cuerpo sobre el mío, no tenia más fuerzas para seguir en aquella larga noche que pasamos.

Nos quedamos dormidos ella encima de mí con mi pene, dentro de ella, mezclándose todos nuestros fluidos… el calor de su cuerpo me arropaba en la fría noche que apenas estábamos empezando a sentir, ya que nuestros cuerpos se les había apagado la llama, por esa noche.

Al despertar no pasaron más de 3 horas ya estaba amaneciendo, me levanté con cuidado tratando de no despertarla, viendo a mi diosa de Venus acostada de lado sobre mi lecho dejado escapar a mi mirada sus bellos y grandes senos y sus piernas ocultando su rica y jugosa desnudez… en sus bellos pies todavía estaban vestidos con esas fabulosas sandalias, que me recuerdan como empezó todo... No podía creer que tenia a mi china secuestrada… en medio de alta mar, sin nadie que nos dijera nada, ni nos prohibieran nada, solos ella y yo…

 


 

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Re: SEXO EN EL YATE (Puntuación 0)
por Anonymous el Viernes, 06 junio a las 19:36:22
muy bueno y excitante


[ Responder a ésto ]

 

 

 

 

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