Mi esposa se insinua a dos jovenes en un restaurante abierta de piernas sin bragas, yo les invito a tomar el cafe en nuestra mesa. Ante la indicision de los jovenes Ana toma la iniciativa y les pregunta ?Quereis comerme el co?o?
Hola os paso a contar este otro relato
que nos paso en Aranjuez hace dos a?os,
Esta aventura, sucedio de viajando hacia Madrid, abrian pasado dos semanas de la
anterior con el chatarrero.
Decidimos parar en esta bonita ciudad antes de llegar a la capital. Luego de un
descanso en el hotel, salimos dar un paseo, decidimos cenar en la terraza de un
restaurante, no estaba muy concurrido, Ana hacia lo de costumbre las piernas
abiertas ense?ando sus bragas, mientras disfrutabamos de un buen chuleton de
Avila, algun miron estaria disfrutando, yo al estar de espaldas no lo veia, pero
por la actitud de mi mujer era obvio que tenia algun admirador, e incluso la
pille sonriendo a alguien, ?Cuentame que esta pasando? le pregunte intrigado ?Un
par de jovenes que no me sacan ojo, como me gustaria fallarmelos? dijo con cara
de zorra.
En estos casos la tactica es ir al servicio y al regreso puedes ver lo que tu
mujer ense?a y quienes la esta mirando, al fin y al cabo es un disfrute de los
dos, y si efectivamente la imagen era erotica, las bragas de mi mujer se veian
claramente con la luz de la farola que habia al frente y los jovenes a que se
referia estaban entre los 18 a 20 a?os, cambie mi asiento para el lateral de la
mesa, con el proposito que la vieran mejor y yo disfrutar de lo que acontecia.
?Ve al ba?o y sacate las bragas? cuando lo hizo paso rozando a uno de los
jovenes insinuandose, cuando regreso y nuevamente se sento lo hizo subiendose
ligeramente la falda, el co?o peludo de Ana no podia pasar desapercibido, los
jovenes se miraron entre ellos sorprendidos, y dandose cuenta que yo estaba de
acuerdo, me miraron echandome una sonrisa.
Sin mediar palabra con Ana me levante de mi asiento y me fui hacia ellos, cuando
los encare se mostraban un poco nerviosos, mi invitacion calmo situacion ?Cuando
termineis de comer, tomad el cafe con nosotros?, los jovenes se apresuraron en
finalizar la cena y en menos de cinco minutos, los teniamos sentados con
nosotros.
Nos presentamos, -Julio y Andres- yo por primera vez presente a Ana como mi
esposa Ana los beso como si los conociera de toda la vida comenzamos comentando
algo sobre futbol y luego al grano Ana seguia abierta de piernas y ahora el co?o
se lo veian con suma claridad, ?Por lo que veo os gusta el co?o de mi mujer? y
antes de que contestaran, suelto la pregunta ?Os gustaria follarla? reino un
silencio absoluto, los jovenes miraban a Ana y era notable que se la comian con
los ojos y por primera vez en nuestras aventuras sexuales, ella toma la
iniciativa ?Quereis comerme el co?o? Lo dice pasando la mano por la raja, ?Sii?
dijeron los dos a la vez,
La mayor parte de los comensales ya se habian retirado, quedaban un par de
parejas y el camarero que tambien se habia dado cuenta de la exposicion del
conejo de mi mujer y no paraba de dar vueltas para gozar de la vision, Ana
estaba excitada con sus nuevos amigos, la conversacion siguio por un buen rato,
el joven que tenia Ana a su derecha, se tomo la libertad de meterle la mano
entre las piernas y sobarle el co?o.
Decidimos darnos un paseo y buscar un lugar apropiado para follarse a mi mujer,
los chicos al igual que nosotros no eran del lugar y consecuentemente no sabian
donde ir, finalmente se nos ocurrio ir a un enorme parque que hay en el centro
de la ciudad, el lugar era perfecto, muy cerca del rio habia un jardin bastante
discreto con asientos, deje que los chicos se sentaran con Ana y yo lo hice en
el asiento de enfrente.
Los chicos no tardaron en sacarle las enormes tetas de fuera y comenzaron a
comerselas y sobarselas, uno de ellos edemas le frotaba el co?o haciendo que Ana
se moviese como una puta y gimiera de gusto, yo tenia mi poya en la mano y me la
estaba cascando, disfrutando de ver como se magrean a mi mujer, Ana le saco a
Julio la poya de fuera para darle una buena mamada, mientras lo hacia tumbada
sobre el dejaba el culo descubierto situacion que aprovecho Andres para darle
una buena sobada de nalgas.
Ana se sento sobre Julio clavandose en su miembro, comenzo el movimiento el
joven la agarraba por las tetas estrujandoselas, Andres ahora se mantenia
inactivo disfrutando al igual que yo como su amigo se folla a mi mujer, Julio se
corrio inundandole el co?o de la zorra, Ana se pone de espaldas con las manos
sobre el banco con el culo en pompa y abierta de piernas ?Vamos chico, follame?
Ana se referia que la penetraran por el culo pero Andres no cogio el recado y
opto por el co?o.
Mientras Andres folla a mi mujer, se acercaron dos mirones de muy corta edad a
disfrutar del show, lo hacian de una distancia prudente, Ana tiene un orgasmo,
Andres comenzo a moverse con rapidez y violencia haciendo que las tetas de Ana
balancearan como si tuviesen vida propia, el chico la trajo fuertemente hacia el
y se corre dentro de mi esposa.
Le pido a Ana que se acerque a mi, yo sigo sentado con mi trabuco en la mano y
le pido ? Sientate sobre mi y metetelo por el culo puta? Ana me moja la poya
dandome una mamada y dejando su saliva, me da la espalada la ayudo a sentarse,
segun se va bajando con una mano enfoca mi capullo en su ano y cuando lo tiene
en posicion se deja caer introduciendo todo mi miembro dentro, ante la atenta
mirada de nuestros nuevos amigos y los dos mirones que se habian sumado.
Yo no tengo que hacer nada, Ana lo hace todo, se desliza para arriba y para
abajo en mi poya, los dos visitantes de corta edad ahora estan sentados frente
nosotros mirando con Julio y Andres como le follo el culo a mi mujer, tanto a
Ana como a mi nos encanta ser observados mientras follamos.
Cuando Ana sitio que le inundaba el culo alcanzo otro orgasmo, se limpio a unas
servilletas de papel y se acomodo las bragas, seguia con las tetas de fuera, me
dirigi a los dos peque?os que avian llegado de imprevisto?Ale darle una sobada
de tetas, e iros a dormir? eran muy jovenes para iniciarlos, los dos timidamente
le tocaron los pechos de mi mujer y salieron corriendo.
Un saludo Paco y Ana
Autor: Anonimo