Portada - Top Relatos - Enviar Relato - Archivos

 

    CATEGORIAS

    Anteriores

Lunes, 17 noviembre
· UN PAR DE CUERNOS
· PAGO POR LAS DOS
Domingo, 16 noviembre
· UNA MADURITA MUY CALIENTE
· EL PANADERO
· A MI TIA LE DI CREMA POR EL CULO
Viernes, 14 noviembre
· MUJER ARDIENTE
· MARGARITA, MI ARDIENTE MADURITA
· MI PADRASTRO Y LUIS
Jueves, 13 noviembre
· MIRANDO VIDEOS PORNO
· ME COMI TRES NEGROS
· SU FANTASIA LA HICE MIA
Miércoles, 12 noviembre
· RITA, ME CAUTIVO
· EN LA FINCA CON ANDRES
· MI PADRE, MI TIO Y YO
Martes, 11 noviembre
· EL GUARDIA DEL TRABAJO
· MADURA Y BIEN FORMADA
· TRIO CON UN DESCONOCIDO
Lunes, 10 noviembre
· SEIS MESES SIN RELACIONES
· CAI EN SUS REDES
· EL AGUA
Domingo, 09 noviembre
· NUESTRO LUJURIOSO MOMENTO
· QUE RICO SENTIRLA ADENTRO
· UN MANJAR PARA MI
Viernes, 07 noviembre
· TRAVESURAS DEL CHAT
· LA VIRGINIDAD TARDIA
· DESPEDIDA DE SOLTERA
Jueves, 06 noviembre
· MI TIO RICHARD
· EN MIS 20 AÑOS
· MADURA ARDIENTE
Miércoles, 05 noviembre
· LA INSACIABLE

Artículos Viejos

Grandes Relatos: Dando bien duro por la puerta trasera
Enviado el Martes, 24 octubre a las 08:45:24 por full

 Hola a todos, mi nombre es Montse y cuento con 43 a?os, estoy divorciada y soy asidua visitante de esta p?gina de relatos y gracias a una persona muy especial, que escribi? su historia, hoy puedo yo misma escribir la m?a.

Tengo que agradecer a Rachel y a su hijo Eduardo la ayuda que me han brindado, ya que gracias a una intensa correspondencia que he mantenido con ellos he podido ver cumplida mi m?s ?ntima y secreta fantas?a. Todo empez? cuando le? la historia en la que una madre mantiene relaciones sexuales con su hijo, esta mujer dejaba su direcci?n de e-mail para que pudi?ramos ponernos en contacto con ella, as? pues yo lo hice. Le cont? la verdad y nada mas que la verdad, algo que les pasa a muchas mujeres, que mi hijo me excita y que no me disgustar?a en absoluto mantener sexo con ?l, es mas, lo deseaba y no dejaba de masturbarme pensando en ?l. He llegado al extremo de espiarlo, mi hijo tiene un pene bastante grande, le mide cerca de 19 cm y de un grosor importante, y eso a ninguna madre se le pasa por alto. Soy una mujer alta y que se sabe cuidar, nuestra condici?n econ?mica no esta nada mal, vivo con mi hijo Jorge de 23 a?os y con mi hija Patricia de 18 a?os. Todo comenz? por culpa o gracias a Internet, he le?do casi todos los relatos de incesto que ha publicado esta p?gina y la idea de poder llevarme a mi hijo a la cama cada d?a era m?s obsesiva, pero no se me ocurr?a ning?n plan verdaderamente eficaz para llevarlo a mi terreno, en otras palabras que no me atrev?a a dar ese paso adelante, quer?a darlo pero tambi?n quer?a tener toda la seguridad de triunfar y de que me saliese bien, as? que escrib? a Rachel para que me aconsejara con ello, y me cont? algo que he llevado a la pr?ctica y ha dado todo el buen resultado que yo misma hubiese querido.

Rachel me cont? que a la vez que se escrib?a conmigo tambi?n se escrib?a con otras mujeres y que una de ellas le cont? un m?todo, con el cual hab?a conseguido follar a su hijo, lo hab?a provocado de tal manera que era el propio hijo quien dar?a ese paso adelante sin apenas saberlo, ya que ning?n hombre podr?a resistirse ante aquello. Yo le cont? a Rachel que mi hijo entre otras cosas tiene un cursillo de primeros auxilios, as? que me anim? a que lo hiciera, me escribi? una carta de cerca de cinco hojas explic?ndome todo lo que tendr?a que hacer y decir, tambi?n me puso en contacto con la mujer que hab?a tenido la certeza de hacerlo primero y tras haber intercambiado unos cuantos e-mails ambas mujeres me animaron a que lo hiciera, y as? acab? todo, cumpliendo mi incestuosa fantas?a.

Tambi?n agradecer a Eduardo, el hijo de Rachel, que me ha pasado a limpio este relato, enriqueci?ndolo con un vocabulario menos repetitivo del que pudiera usar yo misma, mi hijo Jorge no sabe nada en absoluto de esto, ya que quiero ense??rselo una vez est? publicado en la secci?n de relatos de amor filial.

No era la primera vez que me paseaba por casa en bragas, tal y como me dijeron Rachel y la otra mujer, la cual no voy a decir su nombre por respeto, eso comenzar?a a calentar el ambiente, me pon?a unas braguitas de esas que apenas tapan nada y me las met?a bien dentro de mis carnes, tengo una figura bonita y una buenas piernas, adem?s soy una mujer alta y creo tener el peso mas o menos justo para mi estatura y mi edad, tengo unas buenas tetas y unos pezones hermos?simos, tambi?n tengo un culo muy bien puesto que mas de un chaval se ha dado la vuelta por la calle para v?rmelo, sobre todo cuando me pongo unos pantalones t?janos. Y esa iba a ser la principal arma que usar?a contra Jorge, mi culo, lo iba a provocar con mi culo.

Pues bien, yo andaba por casa en braguitas, me las met?a bien adentro de mis labios vaginales, de mis cachetes culeros, me las met?a entre las nalgas, dej?ndomelas casi al aire, no me cortaba en absoluto a la hora de agacharme ante el y poner mi culo en pompa ante sus ojos, me pon?a camisetas holgadas y sin sujetador para que mis tetas se balancear?n de un lado a otro, a su antojo. Todo esto me pon?a terriblemente cachonda y deb?a de masturbarme a diario un par de veces, ya que me imaginaba a mi hijo masturb?ndose con su enorme polla en la mano mientras se imaginaba que me follaba, y la verdad es que en mas de una ocasi?n lo pill? mir?ndome casi a escondidas mientras yo me agachaba y levantaba mi trasero para que el me lo viese a todo esplendor, tambi?n anotar que Jorge se hab?a metido en su habitaci?n en mas de una ocasi?n tras alguna de mis exhibiciones, yo deseaba que fuese a masturbarse, eso ser?a s?ntoma de que su propia madre lo podr?a calentar hasta el extremo de pajearse, y as? era.

Una vez me sent? frente al televisor, en un sill?n que tenemos un poco ladeado del sof? central, solo llevaba puesto un albornoz, totalmente desnuda debajo, Jorge estaba viendo la tele y yo tras salir de la ducha me sent? y me puse a cortarme las u?as de los p?es con aut?ntico descaro, levantando una pierna y ense??ndole disimuladamente todo mi co?o, reci?n depiladito, Jorge no hac?a mas que mirarme de reojo y yo le abr?a a?n mas las piernas para que pudiera contemplar con gusto el conejo de su madre, un conejo moreno y rasurado por los lados, un co?o tentador, al final Jorge se levant? con un tremendo bulto en su paquete y se meti? en su dormitorio, iba a pajearse, yo tambi?n me masturb? sin mas pre?mbulos all? mismo, deseando que Jorge saliese y me pillara, para ver sobre todo su reacci?n ante el cuadro que le presentaba su madre, pero no sali?. Todo esto dur? una semana hasta el d?a que iba a dar el paso adelante y proponerle algo que no rechazar?a.

Me fui a una farmacia y habl? con el farmac?utico, quer?a unos supositorios para la fiebre, pero los quer?a para ni?os, de esos m?s peque?itos, la cuesti?n es que quer?a automedicarme pero que no me sentar?n mal, no quer?a que el simple hecho de ponerme unos antibi?ticos sin receta pudieran hacerme da?o, as? que el farmac?utico me propuso unos supositorios casi nocivos para un adulto, as? que los compr? y me los llev? a casa.

(S? alguna mujer lo quiere intentar que no lo haga nunca sin consultarlo antes con un m?dico o con un farmac?utico).

Aquella misma tarde le dije a Jorge:

- ?Jorge, vas a querer ponerme unos supositorios, cari?o? - mi hijo se qued? un poco parado ante mis palabras.

- ?Y eso mam?? ?Te sientes mal? ?Estas bien?

- Si hijo, no te preocupes, lo que pasa es que tengo una ligera infecci?n en el recto y el m?dico me ha recetado unos supositorios pero como tengo el recto delicado me ha dicho que es preferible que antes me de un masaje en el ano, para que no me da?e al entrar.

- ?Y quieres que te los ponga yo, mam??.

- No hijo, s? lo digo porque tendr? que venir una enfermera hac?rmelo, y he pensado que como tu tienes un curso de ATS, pues as? nos ahorramos el que tenga que venir esa mujer, adem?s, y s? fuese un enfermero, no s?, me da cosa que me toque el culo un t?o que no conozco, por muy enfermero que sea, adem?s tampoco es seguro que vengan a casa, igual tengo que desplazarme yo misma hasta el ambulatorio - le dije yo un poco haci?ndome la victima.

- Tranquila mam?, que ya te los pongo yo mismo, ya te har? el masaje yo mismo s? hace falta

- Gracias cari?o, eres un sol

- Mira mam?, voy a salir a la calle s? quieres compro unos guantes de l?tex para que no se te infecte nada mas, vale?

- Si cari?o, por favor, quiero tener mucho cuidado con esto.

As? fue como Jorge se fue a la farmacia a por un paquete de guantes de l?tex para hacerme unos masajes en el culo, el plan estaba funcionando a las mil maravillas, no me lo pod?a creer. Tengo que decir que con solo imagin?rmelo ya me estaba poniendo cachonda y no tuve mas remedio que meterme en la ducha y masturbarme bajo un agua calentita. Aquella misma noche antes de acostarnos, le dije que me pusiera el primero, esper? a que Patricia se fuese primero a la cama y despu?s invit? a mi hijo a mi habitaci?n, me duch? por segunda vez, para estar totalmente limpia, no quer?a que mi hijo sacara su dedo de mi culo con alguna clase de mancha, me morir?a del disgusto.

Cuando entr? Jorge, yo ya estaba con mi camis?n puesto, me baj? las bragas delante de el, pero de espaldas, dejando todo mi culo al aire, me sub? a la cama y me puse de rodillas, con las bragas a la altura de las rodillas y el camis?n levantado por la cintura, aup? mi trasero y empin? todo mi culo, estaba totalmente cachonda, estaba expuesta ante mi hijo, para mi no iba a ser un masaje, para mi iba a ser una masturbaci?n anal y ten?a pensado disfrutarla.

- Caramba Jorge, me da verg?enza que me veas as?, con el culo al aire - le dije yo t?midamente.

- Tranquila mam?, no te preocupes, sabes una cosa, voy a traer de mi dormitorio un flexo para as? verte mejor, no quiero hacerte ning?n da?o.

- Gracias cari?o - le dije yo.

Mi hijo trajo de su cuarto un flexo y con la luz de mi dormitorio y el flexo apuntando a mi ano se puso un guante de l?tex y me coloc? en la misma entrada de mi culo una pomada de vaselina para facilitar la entrada de su dedo y del supositorio. Mi hijo comenz? a repartir la pomada por todo mi ano, cosa que yo respond?a con unos peque?os escalofr?os voluntarios y movimientos de mi trasero.

- ?Esta fr?o mam?, te molesta?

- No hijo, no, tu tranquilo, tu sigue, que lo haces muy bien.

Poco a poco Jorge fue apuntando la pomada hac?a mi agujero pero sin meter ning?n dedo dentro, yo consciente de lo que hac?a y de mi extrema calentura abr? un poco mas las piernas, dejando mi co?o un poco m?s levantado, a la vista de mi hijo. Entonces Jorge con una mano me separ? los gl?teos, yo con una mano le separ? tambi?n el otro gl?teo, en ese momento empin? mi culo un poco mas, mi co?o tambi?n se abri? un poco, mi hijo ten?a una panor?mica estupenda de mis cuartos traseros, totalmente expuestos ante el. Jorge comenz? a introducirme un dedo en el ano, nada mas sentir como entraba me corr? con un estremecimiento muy notable que mi hijo no pas? por alto.

- ?Estas bien mam?? ?Te hago da?o?

- No Jorge, cari?o, sigue, sigue, me gusta mucho como lo haces.

Entonces mi hijo empuj? un poco mas su dedo y consigui? meterlo hasta la mitad, fue ah? cuando solt? un gemido y empuj? mi trasero hac?a la mano de mi hijo, como haci?ndole entender que me metiera mas dedo.

- ?Mam?!, ?De verdad que no te molesta, seguro que no te duele esto?

- No hijo, sigue, sigue, hazme un masaje bien profundo, cari?o.

Jorge sigui? metiendo y sacando dedo y yo mientras cerraba mis m?sculos anales para atraparlo dentro, mis movimientos eran descarados, le segu?a con mis caderas, me doblaba mientras mi hijo me hurgaba el culo con aut?ntica maestr?a.

- ?Aaaahhhh... aahh... Jorge, cari?ooooo!!!

- ?Dime mam?, te duele?

- No coraz?n, no, me gusta mucho, lo haces muy bien, mi vida - le dec?a yo con la voz entrecortada, abri?ndome mas de piernas y levantando el trasero a mas no poder.

Nos tiramos casi 10 minutos en aquella posici?n, estaba deseando que mi hijo se emocionara y que comenzara a meterme otro dedo, que me tocara el co?o, que se sacara la polla, pero creo que eso era pedir demasiado, as? que le ped? que me pusiera el supositorio. Jorge me lo meti? suavemente acercando el flexo mas a mi ano, y cuando este estuvo bien adentro, me dijo:

- Ya esta mam?, ya lo tienes dentro, no te ha dolido, ?verdad?

- Dolerme, cari?o, pero s? no me enterado de nada, ha sido incluso placentero, mi vida, eres un buen enfermero, el mejor del mundo.

Diciendo aquello, mi hijo se quitaba el guante de l?tex y sin decir nada mas me propin? un par de besos en las nalgas, uno en cada una, unos besos muy sonoros.

- Y esto para que te cures pronto, hay que mimar este culo, mam?.

Jorge sali? de la habitaci?n riendo y con un impresionante paquete hinchado en su entrepierna, quedamos a que al d?a siguiente repetir?amos la operaci?n.

Esa noche tras ir al lavabo y expulsar el supositorio por la v?a m?s f?cil, me masturb? como una loca sobre la cama, con el culo a?n h?medo del dedo de mi hijo, Jorge tambi?n se masturb?, porque lo escuch? ir al lavabo a los pocos minutos de haberse metido en la cama. A la ma?ana siguiente mi hijo me pregunt? s? hab?a sentido molestias en el ano, yo le respond? que todo lo contrario, que ahora lo ten?a m?s tranquilo que nunca, entre bromas le dije:

- S? al final vas a tener que darme masajes todas las noches, y s? no ya lo ver?s, hijo m?o.

- S? eso te hace feliz, mam?, yo te har? todo lo que me pidas.

Aquellas palabras me sonaron a que Jorge sab?a lo que dec?a, eran palabras con una clara segunda intenci?n, lo ten?a todo preparado, aquella misma noche, iba a provocarlo mas a?n, iba a disfrutar del todo con el masaje de mi hijo, iba a dejarle bien claro que era lo que necesitaba dentro de mi, adem?s era viernes y posiblemente Patricia cenar?a con unas amigas aquella misma noche. Solo de pensarlo me estaba poniendo cachond?sima perdida, como deseaba la polla de Jorge, mas que nunca.

Solo pensaba en aquella mujer con la que me hab?a escrito y me hab?a aconsejado esto, me la imaginaba de rodillas sobre la cama y con el co?o abierto a las manos de su hijo, me imaginaba como su hijo se sacaba la polla y comenzaba a penetrarla sin poder evitarlo, v?ctima de una s?per excitaci?n y tambi?n me la imaginaba gozando mientras su hijo le arremet?a su preciosa polla hasta lo mas hondo de ella, sintiendo el placer, el inmenso placer que siente una madre al alcanzar un orgasmo tras otro con su hijo, es la cosa mas morbosa y mas emocionante que jam?s pudiera haber imaginado ni experimentado. Amigas lectoras, no pod?is ni imaginaros lo que puede llegar a sentir una mujer mientras su hijo la sodomiza, es algo incre?ble, he tenido relaciones via e-mails con algunas mujeres incestuosas y todas dicen lo mismo, que no hay nada como la penetraci?n anal por parte de tu hijo, muchas madres no hab?an probado el sexo anal hasta que sus hijos las hab?an desvirgado. Intentar cerrar los m?sculos del recto mientras tu hijo eyacula dentro de ti es algo que no tiene precio, escuchar sus gemidos y escuchar como te llama ?mam?? mientras se corre con convulsiones es algo maravilloso, lo aconsejo a todas las madres que tengas incesto con sus hijos, y las que est?is a?n con dudas os aconsejo que hag?is lo que yo hago, provocar un encuentro que ning?n hombre podr?a rechazar.

Lleg? la noche y antes de que pudiera darme cuenta Patricia ya se hab?a ido con sus amigas, cenamos Jorge y yo solos, viendo la televisi?n, cuando mi hijo me asombr? con un comentario que me dejo fuera de sitio, no eran ni las diez de la noche cuando me dijo:

- Bueno mam?, vamos a por ese masaje ?o no?

- Caramba Jorge, s? que tienes ganas de tocarme el culo, hijo, yo pensaba que hasta que no nos fu?ramos a dormir no me pondr?a el supositorio.

Mientras le dec?a esto entre risas, mi hijo se estaba levantando del sof? e iba hacia el cuarto de ba?o, poco despu?s sac? el bote de vaselina y los guantes de l?tex.

- Para que esperar mas, mam?, estamos solos, Patri no est? y como tengo que pon?rtelo que m?s da ahora que m?s tarde.

As? que nos dirigimos a mi dormitorio y sin mas pre?mbulos me sub? la bata de estar por casa hasta la cintura y me quit? unas bragas blancas que ten?a puestas, mi hijo me miraba como impaciente, con ojos de deseo, acto seguido me puse de rodillas sobre la cama y con la bata remangada en la cintura puse mi culo en pompa, totalmente ofrecido a Jorge.

- Nada hijo, aqu? tienes mi culo, t?camelo a tu gusto, que estamos solos, intenta no hacerme da?o, mi vida.

- Tranquila mam?, que no te har? ning?n da?o, al contrario, hoy te voy a dar un masaje mas largo y delicado que ayer.

Esa respuesta era mi oportunidad, as? que sin ning?n tipo de miramientos ni escr?pulos le respond? con total cara dura:

- Pues recuerda nene, que soy una mujer adem?s de ser tu madre, y que no soy de piedra, no sea que me toques demasiado bien y no quiera separarme de ti en toda la noche.

- Eso es lo que voy a intentar mam?, tocarte tan bien que no me pidas nunca que lo deje.

La conversaci?n estaba llegando demasiado lejos, est?bamos dici?ndonos las cosas muy claras y aquello ten?a pinta de acabar como yo quer?a. Jorge le propin? dos besos a mis gl?teos, y comenz? a repartir la crema de vaselina por todo mi ojete como el d?a anterior, yo me mov?a a su comp?s mientras comenzaba a penetrar su dedo dentro de mi, un grito por mi parte lo alarm? y me dijo:

- ?Te hago da?o, mam?, o es que te gusta demasiado?

- Cari?o, mi ni?o, te he dicho que no soy de piedra, ?tu que crees?, S? me est?s metiendo un dedo por un sitio en que nunca ha entrado nada.

- ?Eres virgen mam?, eres virgen por aqu??.

- Si cari?o, nunca he tenido sexo por aqu?, ni con tu padre ni con nadie.

- Pues no lo sab?a mam?.

- ?Y tu Jorge?, Has tenido alguna relaci?n con alguna chica por atr?s.

- Tampoco mam?, nunca le he dado por el culo a ninguna chica, pero tengo unas ganas enormes de hacerlo con alguna.

Al decirme esto, me di la vuelta y observ? que los ojos de mi hijo se clavaban en los m?os, su paquete estaba a punto de reventar dentro del pantal?n, as? que le dije, sabiendo como acabar?a la cosa:

- ?Te gustar?a estrenarte ahora mismo?, ?Te gusta mi culo, te parece sexy?.

En ese momento mi hijo se baj? el pantal?n y sac? su enorme herramienta de amar.

- Mira mam? como me tienes, a ti que te parece, estoy deseando cambiar ese dedo que te meto en el culo por esto, te deseo mucho mam?, deseo hacerte al amor, por delante y por detr?s.

Yo estaba asombrada, mi hijo me estaba diciendo todo lo que yo quer?a o?r para empezar a gozar, supongo que no tengo que contar nada m?s, solo que en ese preciso momento nos desvirgamos el uno al otro, mi hijo me penetr? el ano con maestr?a y yo lo acept? con la misma maestr?a que el estaba empleando para penetrarme. Nunca he conseguido tantos orgasmos en mi vida, el acto sexual con mi hijo va cada vez mejor y yo me encuentro cada d?a m?s feliz y bonita, mas satisfecha, m?s sexy y m?s activa. A partir de ese d?a mi hijo Jorge y yo hacemos el amor cada d?a, y nos hemos vuelto unos expertos en el sexo anal, nuestro preferido

 


 

    Enlaces Relacionados

· Más Acerca de
· Relatos de full


Relato mas leido sobre :
Jovencitas

    Votos del relato

Puntuación Promedio: 4.16
votos: 6


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo

    Opciones


"Login" | Entrar/Crear Cuenta | 1 Comentario
Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.


Re: Dando bien duro por la puerta trasera (Puntuación 0)
por Anonymous el Miércoles, 24 septiembre a las 11:27:50
sos una putatotal como te vas a cojer a tu hijo.


[ Responder a ésto ]

 

 

 

 

Fullrelatos.com relatos eroticos gratis a full © 2008

Resolución 800 x 600 pixeles