Mi amiga y yo soliamos quedar todas las tardes para ir a dar un paseo por el barrio. El buen tiempo se acercaba y soliamos caminar durante horas contandonos nuestras cosas. Yo tenia 18 y ella 19 a?os.
La verdad es que las dos somos bastante atractivas.
Ella es alta, delgada, con una larga melena rubia, unos ojos verdes que hacen
enloquecer a quien los mira, unos labios muy grandes (aunque no muy carnosos) y
unos pechos realmente exhuberantes.
Yo, por el contrario, soy bajita, morena de pelo rizado, unos grandes ojos color
miel y una peque?a boquita de labios carnosos y apetecibles.
Pues bien, decidimos ir a un gran parque que no queda demasiado lejos de
nuestras casas, con la intencion de tumbarnos en el cesped disfrutando de
aquella agradable tarde. Nos lo estabamos pasando muy bien, riendo y
acordandonos de viejos momentos. Tanto, que no nos percatamos de la hora que era
hasta que notamos que el sol se habia escondido timidamente y empezaba a
anochecer. Le propuse a mi amiga volver a casa, pero ella dijo que se lo estaba
pasando tan bien que preferia quedarse un ratito mas y yo accedi, aunque no me
hizo mucha gracia. Serian cerca de las 12 pm, cuando me levante y le dije que
nos fueramos, ya que no podia llegar muy tarde porque mi madre me mataria. Ella
era mayor que yo, y le daban permiso para llegar al dia siguiente si queria,
pero me entendi? y se levant? tambi?n.
El parque era muy grande, ya no hab?a nadie, y solo se ve?a lo que las farolas
llegaban a alumbrar. Tuve la sensaci?n de que alguien nos estaba siguiendo, pero
mi amiga me dec?a que eran paranoias m?as.
De repente, sentimos como dos hombres muy altos y fuertes, nos tapaban la boca
con una de sus manos mientras con la otra nos sujetaban por la cintura. Consegu?
ver los ojos de mi amiga, que expresaban el terror que estaba sintiendo en ese
momento. Sin decirnos nada m?s que "ni se os ocurra gritar ni intentar escapar,
o ser? peor..." nos empujaron hasta una caseta que hay en el medio del parque.
Ten?an la llave de un candado que siempre esta alli puesto, abrieron y nos
hicieron entrar. Nos miraban fijamente, creo que la cara de temor que teniamos
les estaba excitando al maximo.
Nos dijeron que nos desnudaramos, nosotras nos miramos y decidimos obedecer. Muy
lentamente nos quitamos los tops, los jeans y las sandalias, quedando en ropa
interior (la mia negra, la de mi amiga roja). Ellos respiraban cada vez mas
rapido, deslizando sus miradas por nuestros cuerpos semi-desnudos. Mis piernas
empezaron a temblar, cuando vi que uno de ellos se acercaba y me arranco el
sujetador. Empez? a tocarme las tetas muy fuerte, apretandolas entre sus grandes
y fuertes dedos. Yo queria gritar, pero el miedo no me dejaba hacerlo. Not? que
mi sexo se empezaba a humedecer, mientras vi como el otro chico hacia lo mismo
con mi amiga. Nos quitaron el tanguita que llevabamos y empezaron a manosear
nuestros co?itos ya humedos, yo trate de cerrar las piernas porque no queria que
me tocara, lo que enfad? al hombre. Me agarr? del pelo inclinando mi cabeza
hacia atras y me dijo que iba a ser su putita, y que mas me valia hacer todo lo
que el quisiera si no queria llevarme una buena paliza "por mala". Sin soltarme
el pelo se desabrocho el pantalon con la otra mano y saco su polla enorme y bien
dura ya. Me empujo la cabeza hacia su miembro intentando meterla en mi boca. Yo
la cerraba muy fuerte, y me movia para que no lo hiciera, entonces me peg? un
bofet?n y me la metio de golpe hasta el fondo de la garganta. Me agarro la
cabeza con sus dos manos, yo ya estaba arrodillada enfrente de el, y empez? a
moverse muy r?pido, follandome la boca sin compasi?n. Me atragantaba varias
veces, mi saliva escurria por la comisura de mis labios, pero nada le importaba.
Yo le escuchaba gemir, y decia que le encantaba follerse mi boquita, que yo era
una buena puta que sabia mamarla y que me iba a tragar toda su leche. Notaba su
verga muy dura, cada vez m?s, hasta que not? mi boca llenarse de un liquido muy
caliente y espeso que salia a chorros de su polla. Me la sac? de la boca y me
pidi? que la abriera mostrandole sus jugos dentro. Asi lo hizo, cosa que
aprovech? para escupir dentro diciendome que me iba a tragar todos sus liquidos.
Cerr? los ojos y tragu? sin pensarmelo.
Mir? a mis espaldas, alli estaba mi amiga chupando rabo como la mas puta. A ella
no le sujetaba la cabeza, y era ella la que se encargaba de moverse rapida y
ritmicamente comiendose la polla del otro tio entera. La saco antes de terminar,
para hacerlo sobre su preciosa cara. Ella puso cara de asco, entonces el le
pregunt?:?Qu?, acaso no te gusta, preciosa? Pues vas a saborearla, veras como
cambias de opinion...
Pas? su polla por la cara de mi amiga recogiendo el semen que acababa de
expulsar y se la metio de nuevo a la boca, pidiendole que se la limpiara como
nunca antes se lo habia hecho a ningun otro chico. Ella obedecia.
Pens? que todo hab?a acabado, pues los dos ya hab?an terminado...Pero me
equivocba.
Nos agarraron de nuevo y nos inclinaron sobre una mesa que habia al fondo de la
caseta. Y los hombres cambiaron de victima, ahora el que estaba tocando a mi
amiga se coloc? detr?s de mi y empez? a sobarme, mientras me dec?a al oido que
iba a follarme hasta correrse dentro de mi. Nos ataron con unas cuerdas que
ten?an alli preparadas, ahora yo luchaba salvajemente para que no lo hicieran, y
entre sollozos les pedia que nos dejaran ir, que no diriamos nada...Pero eso no
les importaba demasiado, ya estaban excitados de nuevo y no permitirian que nos
marcharamos sin antes haber introducido sus pollas en nuestro interior.
Nos abrieron de piernas brutalmente, y senti como una gran polla recorria mi
co?ito, sin llegar a entrar. De arriba a abajo, es cierto que me gustaba, pero
?Dios! no podia dejar que esos tipos me follaran. Me angustiaba pensarlo, me
movia intentando evitar el roce de su sexo con el mio, pero estando atada era
imposible. Solo conseguia excitarlos m?s, poniendo resistencia. Me metio la
puntita de esa gran polla, que al instante se humedeci? con mis flujos. Y
repentinamente note esa polla en la entrada de mi culo...empec? a gritar como
una loca que dejaria que me follara el co?o todo el tiempo que quisiera, pero
que por favor no me la metiera por el culo (ya que con mi novio lo habia
intentado y habia sentido mucho dolor, con lubricantes y todo...). Un miedo
horrible me recorrio todo el cuerpo, el lo debi? notar en mi voz entrecortada y
en mi mirada, se apart? un poco y me la meti? de un golpe. Not? como se
estrellaban sus huevos en mis nalgas, y grit? lo m?s fuerte que pude, un dolor
horrible me recorria por dentro cada vez que su polla se movia por dentro de mi
culo, una y otra vez. El hombre me decia que mi culo era una delicia, tan
peque?ito y prieto, y que queria venirse dentro. Yo lloraba desconsolada por
tanto dolor, hasta que se corri?. Cuando la sac?, algunas gotas chorreaban
cayendo al suelo desde mi culo dilatado. El otro hombre se habia follado a mi
amiga, ella gemia no supe distinguir si de placer o dolor. La desataron y de los
pelos la arrodillaron delante de mi entrepierna, haciendola lamer mi culo
dolorido y chorreando semen y sangre. Ella se nego, la agarraron entre los dos y
el que la habia follado se la metio por el culo muy duro, mientras el otro
buscaba la entrada de su co?o ya dilatado con la polla de su compa?ero. Vi
perfectamente como esas dos pollas reventaban a mi amiga, que gritaba
desconsolada y forcejeaba con los dos hombres que la bombeaban al mismo ritmo.
Cuando se corrieron, cogieron una botella de whisky que tenian en una peque?a
nevera y empezaron a beber. Mi amiga estaba tirada en el suelo exhausta, sin
poder moverse, y yo seguia atada con mi culo dolorido deseando que todo acabase.
Uno de los dos chicos me miro, y vio mi co?ito bien cerradito. Le dijo al otro
que como buena puta tenia que irme con todos los orificios bien abiertos, pero
ninguno de los dos le quedaban ganas de follar. Miraron esa gran botella de la
que bebian y se acercaron riendose. Empezaron a jugar con mi co?o, acariciando
mi clitoris con el tapon de la botella, y cuando menos me lo esperaba me
metieron gran parte en mi co?ito apenas follado antes. Senti un gran dolor, pero
a medida que la movian en mi interior me hacia gozar, empece a gemir mientras
uno metia la botella el otro hacia circulos sobre mi clitoris excitado
enormemente. Consiguieron que me corriera y gritara de placer, se miraron
mutuamente y se fueron sin decir nada. Cuando mi amiga volvio en si, me desat? y
huimos de aquel sitio deseando que todo hubiese sido una pesadilla, pero no lo
fue...