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Otros: SEXO BRUTAL
Enviado el Sábado, 02 septiembre a las 19:46:17 por full
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Hetero, tr?o, voyeur. Un joven decide vivir la experiencia voyeur y contemplar c?mo un joven al que ha elegido frecuentando bares, de cuenta de su novia.
Tantas vueltas le di a esa idea que al final se convirti? en
una obsesi?n. Mi novia en manos de otro hombre. Cuanto m?s
humillante y salvaje fuese la escena m?s excitante
resultaba. No me atrev?a a dec?rselo, siendo ella una chica
responsable y poco dada a las extravagancias. Pero yo no
pod?a m?s. Ten?a que buscar la forma de hacer realidad esta
fantas?a.
Mi novia, la llamar? Esmeralda, se iba a prestar a uno de
nuestros habituales juegos. Pero esta vez no iba a ser yo su
amante. Di muchas vueltas hasta encontrar al sujeto que
buscaba . Cuanto m?s desagradable fuese el elemento m?s me
excitar?a verle con ella. Alguien que nunca hubiese
disfrutado de una hembra tan excepcional. Esmeralda ten?a 29
a?os y no exagero al decir que es preciosa, vamos, una
aut?ntica venus. Su pelo suave, largo, color casta?o claro y
muy liso. Sus ojos verdes, grandes y vivos, con unos labios
que parec?an dibujados con acuarela y un cuerpo que m?s
parec?a un pastel. Los pechos, talla 90, muy firmes, con
unos pezones grandes y sonrosados. Su cintura estrecha, su
culo hermoso y una discreta entrepierna que siempre trataba
de ocultar. Ten?a y tiene, la piel m?s perfumada y blanca
que conozco, por eso su amante deb?a ser la ant?tesis.
Tard? varias semanas en encontrar al perfecto "follador".
Paraba en una cervecer?a pr?xima a mi casa, era pe?n en una
obra cercana y acud?a todos los d?as a comer con varios
compa?eros. Se llamaba Jos y era, seg?n supe m?s tarde, de
Guinea. Me pareci? tan alto como yo, pero mucho m?s
corpulento y muy, muy feo. Grotesco incluso. Con unos labios
enormes, dientes ro?osos, descolocados y enmarcados por una
barba rizada, siempre a medio crecer. Su piel era ?spera,
como curtida y sus u?as sucias por el trabajo. Le contrat?
en mi casa para algunas chapuzas y un d?a, de pasada, le
present? a mi novia. Ella mostr? cierto desprecio, siendo
como era , algo clasista. Cuando se march? le pregunt? por
ella, ya hab?a suficiente confianza para ello. Me dijo que
le parec?a muy bonita, un bomb?n, aunque algo estirada.
Parte del juego estaba preparado.
Mi novia y yo ten?amos un lugar estupendo, en una apartada
vaguada de un pinar cercano a Madrid. All? acud?amos desde
hace 10 a?os y nunca encontramos a nadie. Nos gustaban los
juegos y m?s de una vez la hab?a atado para hacerle el amor.
As? que le propuse repetir, prometiendo que iba a ser lo m?s
excitante de su vida.
-?Te gustar?a follarte a mi novia verdad?-, le pregunt? al
muchacho mientras trabajaba en el jard?n.
- No, es tu novia, s?lo te dije que es muy guapa.- Hablaba
en un mal castellano y con cierta verg?enza.
- Pues yo quiero que lo hagas. Me gustar?a que lo hicieses,
incluso soy capaz de pagarte por ello.-
-?Lo dices en serio?-
- Ya lo creo que s?. Te la pondr? en bandeja y podr?s hacer
lo que quieras con ella ... todo lo que quieras.-
- ?C?mo lo voy a rechazar?, ?cuando? ...estoy impaciente.
Ser?a el pr?ximo s?bado, solo pensar en ello me excitaba
inmensamente. Esa semana qued? con ella como lo hac?amos
normalmente, pero no pod?a evitar verla de diferente manera.
No se esperaba lo que vendr?a encima.
Lleg? el s?bado. Qued? con ?l a las siete de la tarde. Era
verano y ten?amos luz hasta las 10 de la noche. Ella tambi?n
estaba excitada. Aquellos juegos en los que la dominaba
siempre le hab?an gustado. Entramos en el bosque charlando
de cosas sin importancia. Una vez en el lugar lo dispuse
todo. Ella llevar?a tan solo unas bragas blancas y un
sost?n. Tap? sus ojos con una venda. Ella temblaba de
excitaci?n. Despu?s le at? las manos a la espalda con una
buena soga, la puse de rodillas y le di un beso en la boca.
Est?bamos muy calientes y la espera todav?a la iba a excitar
m?s. Me alej? unos cinco metros, apoy?ndome sobre un ?rbol.
A las 7 y cuarto llegaba Jos con camiseta de tirantes y
pantal?n corto. Nuca me hab?a parecido tan grande. Cuando la
vio medio desnuda y de rodillas en mitad del bosque, abri?
mucho los ojos y me sonri? mal?volo.
-?De verdad quieres hacerlo?
Era mi ?ltima oportunidad. Quiz?s ver a semejante individuo
sobre mi novia no merec?a la pena y pod?a enfurecerme. Pero
ya era tarde, no pod?a echarme atr?s.
-Es toda tuya, haz lo que te plazca, tan s?lo te pido que no
la beses, no digas una palabra ... ah y no me mires.
- Bien, pero no quiero que te arrepientas y me cortes la
faena-
-No lo har?-
Jos no quiso esperar m?s y se acerc? a ella con paso firme.
Cuando Esmeralda le oy? levant? la cabeza y se puso m?s
erguida. Se mord?a el labio inferior, estaba impaciente. Jos
se acerc? a pocos cent?metros, colocando su pelvis muy cerca
de esa linda boca que tantas veces hab?a besado. La
observaba con paciencia, quer?a disfrutar del momento, su
momento. Estaba de pie, con una preciosidad arrodillada a
sus pies. Dio varias vueltas estudiando la jugada. Observ?
c?mo sus pechos palpitaban, luego dio la vuelta contemplando
su culo apoyado en los gemelos y los pies desnudos sobre la
broza del pinar. Estando ah? detr?s la cogi? por la nuca
bruscamente y la puso de pie. Despu?s pase? sus dedos por el
borde de sujetador, se meti? una mano en el bolsillo y sac?
una mellada navaja. La meti? entre las dos copas del sost?n
y lo cort?. Los pechos saltaron libres. Jos apart? el
sujetador y dej? sus tetas totalmente al descubierto
observ?ndolas con deleite. Sus ojos se abrieron ante el
panorama, no ten?a prisa y seguro que nunca hab?a visto nada
tan bello. Al poco rato empez? a amasar sus pechos con
descaro. Los estrujaba como yo nunca lo hab?a hecho,
pellizcando con cierto sadismo los pezones. No tard? en
colocar sus labios y succionando con avidez. Los lam?a como
si fuesen helados y se los met?a en la boca. Ella gem?a,
retorci?ndose de placer. Jos parec?a disfrutar con el sabor
de esas incre?bles tetas. Sus dedos no tardaron un
deslizarse hacia el co?o. Pude ver como los introdujo por
debajo de las bragas y empez? a pasearlos por el vello
p?bico. No tard? demasiado en bajar un poco,
introduci?ndolos entre las piernas sin llegar a penetrarla.
Ella gimi? con m?s fuerza. Jos sac? los dedos y los oli?.
Estaban totalmente h?medos, como sus muslos. Volvi? a sacar
la navaja del bolsillo y cort? los laterales de las bragas.
despu?s se las arranc?, tir?ndolas junto a m?. Ya estaba
totalmente desnuda y su sexo esperaba ser ocupado cuanto
antes. Pero a?n le quedaba un rato.
Yo nunca hab?a estado tan excitado. Pero por otra parte
deseaba que algo interrumpiese la escena. Impedir que
humillase a mi novia. Hasta ese momento ya hab?a sido
suficientemente interesante ... pero ya no hab?a marcha
atr?s.
Jos apoy? sus manos en los hombros de Esmeralda y la puso de
rodillas ante ?l. Quer?a un completo, que ella se la
chupase. Pero antes se fue a su espalda y le desat? las
manos. Ella permanec?a quieta, colocando los brazos delante
y cubri?ndose el sexo. Jos se puso en frente. A?n estaba
totalmente vestido y cada vez m?s impaciente. De pronto se
baj? la cremallera y rebusc? por el orificio. Su polla
estaba a reventar, as? que tuvo que bajarse los pantalones y
los calzoncillos. Por aquello de los t?picos y siendo Jos un
t?o bastante corpulento, pens? que el aparato ser?a
impresionante y lo cierto es que lo era, aunque no tanto
como me hab?a imaginado. Cerca de 20 cent?metros y negro
como el azabache. Parec?a, eso si, mucho m?s brutal. Gruesas
venas le recorr?an y parec?a mucho m?s ancho de lo normal.
En la punta un glande enorme y sonrosado. En la base una
inmensa mata de pelo. Ella se moj? los labios, presintiendo
impaciente el momento de la mamada. Jos cogi? su polla y se
la apoy? en la mejilla invit?ndola a jugar. Esmeralda no
esper? mucho. La cogi? con dos manos y empez? a darle besos
de abajo a arriba.
En ese instante ella ya not? que ese no era m? aparato. Ol?a
diferente, era m?s hosco y m?s grueso. Por eso titube?, pero
la excitaci?n pod?a m?s, as? que de los besos pas? a las
lametones. A?n peque?os y t?midas. As? es como me lo hac?a
siempre, pero Jos no era yo y quer?a correrse cuanto antes.
Mientras lam?a la agarr? de la nuca y le meti? la mitad de
la polla en la boca. Sin contemplaciones. ?l la mov?a arriba
y abajo y ella se dejaba hacer. Esmeralda le puso una mano
en el culo y otra en los test?culos, masaje?ndolos con
cierta habilidad. Pero quer?a sentir el calor humano as? que
se arrim?, apoyando su pecho sobre los muslos y
restreg?ndose. Verla tan blanca, enroscada en las piernas
renegridas de aquel ga??n... es una imagen que no olvidar?.
Jos no pod?a esperar m?s. De pronto par? y empez? a correrse
dentro de la boca. Ella se sorprendi? a?n m?s, yo nunca lo
hab?a hecho. Pero agarr? el pene y sigui? movi?ndolo hasta
que sali? de la boca y con ?l borbotones de semen caliente y
muy blanco. La leche sal?a en cantidad, como nunca lo hab?a
imaginado. Salpicando su cara y resbalando por los pechos.
Jos gru??a mientras le orde?aban. Ella no pod?a estar m?s
excitada con el ba?o. Empez? a restregarse la viscosidad por
todo el cuerpo, sacando la lengua y sabore?ndolo con
absoluto deleite. Nuca pens? en verla as?, tan seria, tan
estirada y ahora saboreando la leche caliente de un
desconocido y frot?ndosela por todo el cuerpo. Tuvo su
primer orgasmo sin siquiera tocarse el co?o. Despu?s quedo
tendida, con las piernas abiertas y totalmente desnuda sobre
la broza de los pinos.
Pero a Jos no le hab?a parecido suficiente, as? que no tard?
en agarrarle las tetas y comenzar de nuevo el masaje. Poco
le import? que estuvieran llenas de semen. Las estrujaba con
avidez con una mano mientras con las otra buscaba su co?o.
Ella parec?a dispuesta, as? que abri? las piernas y cogi?
las manos del negro, conduci?ndolas y apret?ndolas contra su
piel. Las manos de Jos eran ?speras y muy grandes as? que no
deb?a caber ninguna duda, aquel no era su novio. Pero poco
importaba a decir verdad. Esmeralda se incorpor? un poco
mientras ?l la manoseaba. Ella gimi? cuando entr? el primer
dedo. Le agarr? la polla y empez? a menearla. Jos se puso de
rodillas, le hab?a gustado la boca de mi novia as? que se la
volvi? a poner en los labios. Ella lam?a de una forma que yo
nunca habr?a imaginado, casi dir?a que con hambre. Cuando la
polla estuvo dura como la piedra y h?meda con la saliva de
Esmeralda, ?sta se tendi?, invitando a la penetraci?n. Jos
se ech? encima sin demasiado cuidado y la clav? con rapidez.
Esmeralda gem?a con fuerza, sabiendo quiz?s que yo estaba
cerca y que con ello har?a a?n m?s grande mi cornamenta. ?l
empez? a embestir con furia. La mord?a el cuello y agarraba
su culo con fuerza. Los orgasmos no tardaron en llegar.
Primero los de ella. Sonoros y seguidos. Despu?s el de Jos
que parec?a rugir mientras inundaba a mi novia con un nuevo
ba?o de semen.
Ella respiraba como si le faltaba el aire. La venda de los
ojos se le hab?a movido y vio por unos segundos al hombre
que la estaba follando de semejante manera. Esmeralda se
coloc? de nuevo la venda como si nunca hubiera visto a
nadie. Cogi? la cabeza de Jos por la nuca y le bes? con
ganas. Un beso largo, l?brico y apasionado.
-Ha sido fant?stico. quiero m?s- Pero poco le interesaban a
Jos los besos, y m?s sabiendo que pod?a hacer cuanto
quisiese
Jos no contest?. Se puso de rodillas, la observ? con
detenimiento y de pronto le di? la vuelta. Ella se quedo
boca abajo, con su cuerpo desnudo sobre la tierra. Pero no
parec?a importarle. El culo era el gran protagonista. Tan
blanco, tan redondo y apetecible ... toda una provocaci?n.
Jos no iba a dejar pasar la oportunidad de sodomizarla. Un
orificio tan delicioso, que yo nunca hab?a llegado a
conocer. Para ella era la primera vez, para ?l no. El negro
meti? dos dedos en su vagina utilizando sus propios l?quidos
para lubricar tan estrecho agujero. Una vez conseguido
introdujo esos mismos dedos en el ano, dilat?ndolo y
prepar?ndolo para la penetraci?n. Ella se dejaba hacer y
volv?a a gemir, sin atisbo de dolor alguno. La polla de Jos
no tardo en llegar. La coloc? sobre el ano y la empuj?
lentamente hacia el interior. Mientras con una de sus manos
abr?a los cachetes del culo, con fuerza ... ara??ndolos.
Esta vez le cost? un poco m?s. Ella se tocaba por delante y
consigui? su gran orgasmo. Pero a Jos, tras aquel par de
corridas incre?bles , parec?a no quedarle m?s leche.
Era la tercera y ?ltima corrida. Jos se qued? tumbado encima
de ella, en silencio, con su polla a?n dentro.
-Me ha dolido un poco, pero ha sido fant?stico. A?n tengo tu
sabor en la boca, dame m?s .. hazme lo que quieras.
Jos abri? mucho los ojos y entonces me mir? con cara de
sorpresa. La hab?a penetrado por sus tres agujeros y los
tres estaban ahora h?medos con su esperma. La hab?a
sobeteado y chupado todo el cuerpo y ella quer?a m?s. Se
levant? lentamente, dej?ndola desnuda boca abajo, me volvi?
a mirar, se subi? lo pantalones y reaccion? como nunca me
habr?a pensado. La escupi? en la espalda con desprecio y se
march? de all?.
He tratado de evitar el bar y nunca m?s lo he visto. Aquel
fue el momento m?s excitante de mi vida. Mientras ellos
follaban me masturb? tres veces. Y he de decir algo en mi
favor. Cuando ?l se fue, cog? a Esmeralda, que a?n ten?a los
ojos tapados, y repetimos la jugada desde el principio.
IGNATUS
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