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Primera vez: mi amiga lorena
Enviado el Jueves, 17 agosto a las 18:24:24 por full

 La historia comienza cuando asist?a a la escuela secundaria. Tendr?a entonces unos 13 o 14 a?os. En mi clase hab?a aproximadamente 40 alumnos. De ellos, quince o veinte eran mujeres. La mayor?a eran chicas normales, sin nada que destacar, unas m?s feas que otras, algunas pasadas de peso, otras altas, delgadas, de baja estatura, en fin, hab?a de todo. Lo normal. Entre los chicos las cosas eran iguales. Estaban los ordinarios, los m?s grandes, los feos, etc.

Recuerdo que entre los chicos hab?a uno llamado Gabriel. Era lo que podr?a llamarse el tipo apuesto del sal?n. Mas alto que la mayor?a de nosotros, se desenvolv?a con mas seguridad, sol?a atreverse mas con las chicas y tambi?n era el que, junto con su grupo de amigos se dedicaba a molestar al resto.

Me gustar?a decir que yo era el otro que llamaba la atenci?n del sal?n, pero no seria cierto. No era un adonis, ni tenia un cuerpo atl?tico y musculoso, ni levantaba chicas con solo una mirada, y por supuesto que mi verga no tenia las dimensiones que suelen atribuirse los escritores de relatos que suelo leer. Es com?n y corriente, de 16 o 17 cm.

Aunque envidiaba frecuentemente la facilidad del tal Gabriel para conquistar a las j?venes del colegio, (tenia 3 o 4 novias al mismo tiempo) no me hacia ilusiones respecto a mis posibilidades con ninguna, content?ndome como otros muchachos de mi edad con observarlas. Sol?amos reunirnos en los descansos, o cuando no ten?amos clase porque el maestro hab?a faltado, y entre muchas otras trivialidades propias de esa edad, coment?bamos cual de nuestras compa?eras estaba mejor. Cual estaba m?s buena seg?n los gustos de cada uno, cual tenia las mejores tetas, o el culo m?s grande.

Claro que tambi?n organiz?bamos interesantes debates sobre los atributos de nuestras profesoras. No hab?a mucho de donde elegir, pero la maestra de espa?ol era una de las favoritas. Era una morena peque?ita, probablemente de 1. 60, pero con un cuerpo magnifico. Tenia el cabello negro, y aunque su rostro ya no era precisamente el de una adolescente y sus senos eran mas bien peque?os, tenia un trasero monumental.

Cuando se daba la vuelta para escribir en la pizarra, sus nalgas, enfundadas en una falda corta, resaltaban de tal manera que todos los ojos de la clase estaban fijos en su culote. Al menos los de los varones, no tengo idea de que podr?an estar pensando las chicas.

Estoy seguro de que la maestra sabia lo que tenia, ya que le gustaba usar las faldas con el borde inferior por encima de las rodillas, y pantalones untados que me hac?an fantasear con poder al menos toc?rselas. No era el ?nico, por supuesto. Y cuando estaba sentada, la maestra cruzaba los muslos casualmente, pero todos los que estabamos frente al escritorio ten?amos un buen panorama de sus bellas piernas.

De las j?venes que tomaban las clases con nosotros, solo hab?a dos que destacaban, Cecilia y Lorena, las m?s bonitas del aula. Cecilia era rubia, peque?ita y muy aventada. Tenia unas tetas peque?as de adolescente, seguramente podr?a haberlas abarcado con una mano si alguna vez me hubiera atrevido a toc?rselas. O si ella me hubiera dejado, claro. Tenia una cintura estrecha, y las caderas anchas.

Lo que m?s me gustaba de ella era cuando usaba el uniforme de deportes. Verla con esos pantalones o con los shorts eran de las pocas cosas que val?an la pena de la clase de educaci?n f?sica. Cecilia tenia un buen culo, unas nalgas paradas y firmes. Era la mas coqueta de todas las chicas. Se sentaba sobre la mesa del maestro cuando este no estaba, o se tend?a boca arriba sobre nuestros escritorios.

A pesar de lo incitante que era, nunca tuve el valor de intentar algo con ella. Me gustaba, pero prefer?a mirar y fantasear, igual que los dem?s.

Si Cecilia nos tenia as?, con Lorena era aun peor. Tenia nuestra edad, pero ya se hab?a desarrollado. Era mas alta, y tenia unos senos gloriosamente abundantes, en verdad enormes. No por nada le dec?amos (cuando no pod?a o?rnos) la vaca. La mayor fantas?a, no ?nicamente nuestra, sino que me imagino que de todos los calientes de la escuela, era poder tocar y chupar esas tetas.

Lorena era morena, con el cabello y los ojos negros. Su rostro no era el de una belleza, pero resultaba simp?tica. Era muy agradable, pero el motivo de que muchos intentaran ser sus novios no era su car?cter. Se deb?a mas bien al espectacular trasero que pose?a. Sus piernas tambi?n eran hermosas, pero sin duda, su parte posterior era la que despertaba mas deseos.

Cuando Lorena pasaba al frente, los afortunados que estabamos en las filas por donde tenia que cruzar, trat?bamos de poner nuestras piernas, rodillas, codos o lo que fuera para poder sentir el roce de sus nalgotas al caminar. Aunque Lorena no lo hiciera a prop?sito, el meneo de sus caderotas hacia que inevitablemente sus nalgas hicieran contacto con todo lo que se le atravesaba en el camino.

Quiz? debido a que yo era un chico serio y tranquilo, y a que no intentaba nada con ella, aparte de los ocasionales roces cuando pasaba, Lorena se hizo mi amiga. No era lo mismo que con el resto de mis compa?eros, la amistad con una chica es diferente, y para m?, que era ?l m?s t?mido, su cercan?a me pon?a sumamente nervioso. En especial cuando le daba por usar mi portafolios de silla, y se sentaba frente a m? a platicar en las horas libres.

Lorena tenia novio. Un tipo de mayor edad, que asist?a a un colegio superior. Quiz? los de la secundaria le result?bamos muy idiotas, o muy infantiles, o tal vez fuera para quitarse de encima a los que quer?an lig?rsela.

En una ocasi?n, nos enviaron a hacer un t?pico trabajo a un museo. Ir, copiar lo que estaba escrito en los carteles y tomar algunas fotograf?as. Nada fuera de lo ordinario. Deb?amos hacer el trabajo el fin de semana, y nos organizamos para encontrarnos afuera del colegio e ir todos juntos.

Fue divertido ver a los dem?s con ropas diferentes al uniforme, y poder hacer desmadres que no hac?amos en la escuela. Todos estabamos muy divertidos durante el trayecto. Cuando llego Lorena, vi que tenia una camisa negra ajustada y unos pantalones de mezclilla ce?idisimos. La condenada se ve?a buenisima, y nadie le quitaba el ojo de encima.

Las otras muchachas se ve?an algo celosas, ya que toda la atenci?n reca?a sobre mi amiga. Ella parec?a no darse cuenta del revuelo de hormonas que estaba causando. O quiz? s?. El caso es que al llegar al museo, nos dividimos. Mientras algunos se dedicaban a correr y a perder el tiempo, yo pense en terminar r?pido e irme. Poco despu?s, ya estaba solo, aunque aun escuchaba a mis amigos a no mucha distancia, dici?ndose groser?as, empuj?ndose, gritando y todo eso.

Segu? con lo m?o, pero el dichoso museo era enorme, y al cabo de un rato me tuve que sentar a descansar en una banca. Me dol?an las piernas, y apenas iba como a la mitad. El alboroto ya no se o?a, me imagine que se habr?an cansado, y pense en volver con ellos, pero tras pensarlo, decid? que estaba muy cansado, de modo que aguarde a que alguien llegara hasta donde me encontraba para platicar un rato antes de continuar.

Como a los 10 minutos, apareci? Lorena. Hecho un vistazo a la exposici?n, y sonr?o al verme. Le devolv? el saludo, y cuando se dio la vuelta para ver las vitrinas, me deleite comi?ndome ese culote con los ojos.

Ella se inclino un poco, con las manos en las rodillas para ver mejor alg?n detalle de las maquetas, y tuve una vista privilegiada de sus enormes nalgas. Pense que, ya que ella no pod?a verme, podr?a deleitarme la pupila con aquella afortunada visi?n, y as? tendr?a mas material para cuando estuviera solo.

Pero me equivoque. Lorena me descubri? con la mirada absorta en sus encantadoras redondeces por el cristal. Solo me di cuenta cuando giro la cara y sonr?o p?caramente. Me puse de todos los colores y un intenso calor acompa?o el rubor. Baje la cabeza y me sent? muy est?pido.

En ese momento, sent? que las manos de mi amiga me rodeaban el cuello y se quedaban en mis hombros. Mi cabeza quedo entre sus dos melones. No supo que hacer, as? que me quede quieto. Ella se ri?, y me dijo: - ?Te gusto, verdad?

Logre asentir, nuevamente sonrojado. Lorena volvi? a re?rse y se sent? a mi lado. - ?Y porque nunca me lo hab?as dicho, eh? ? pregunto. No pude contestarle nada y me encog? de hombros. Lorena se quedo vi?ndome por un instante, y tras descansar unos 15 minutos, hablando de otras cosas, decidimos seguir con las tareas.

Note que Lorena caminaba de una forma diferente. Antes, el balanceo de su cadera era normal, el de todos los d?as. Ahora meneaba su gran rabo de una manera muy sensual. Trate de no pensar en eso, pero mis ojos iban continuamente a sus nalgas, que se mov?an deliciosamente.

Vacilaba entre tocarla o no hacerlo. Por una parte, lo deseaba bastante, pero por otra, pod?a darme una bofetada, dejar de ser mi amiga o peor, decirle a su novio. Gano el miedo, y me abstuve de extender mi mano hacia ella.

En un par de ocasiones, mientras ve?amos alguna cosa, notaba que el dorso de mi mano rozaba con rotundo culo. No era intencional, al menos de mi parte, as? que retiraba la mano y esperaba que ella no lo hubiera sentido. Pero los roces accidentales se daban cada vez con mas frecuencia. Me extra?aba que Lorena no dijera nada sobre eso, pero como no era yo quien la buscaba, di por bueno el hecho.

Durante el resto del recorrido, pude oportunidad de tocar mucho mas a mi amiga. Aunque no me atrev? a ir mas all? de esas peque?as caricias. Cuando terminamos, nos dimos cuenta que los otros todav?a tardar?an en salir, de modo que acordamos irnos juntos. Lorena viv?a por mi rumbo, a unas cuantas calles de distancia, de modo que tomamos el mismo colectivo.

Mientras camin?bamos a la avenida, ella me pregunto: - ?Te gusto lo que hicimos? Estuviste muy serio, y no te atreviste a tocarme como se debe.

Por toda respuesta, me hice el desentendido. Pero ella sonri?, segura de que ambos sab?amos de que hablaba. Cuando esperamos el micro en la parada, se volteo y dijo: - ?Sabes? Estar tan nalgona como yo tiene sus inconvenientes. Siempre que tomo un micro, no falta el idiota que trata de acariciarme las nalgas o de frotarse contra mi culo.

Pues si, me imagino... ? le respond?, sin saber muy bien que decir.

Cu?ndo subamos, ponte atr?s de m?, ?sale? As? cuidas que no me anden sobando.

Con cierta indecisi?n, termine por aceptar. Subimos, y de inmediato, los hombros que viajaban en el colectivo se fijaron en el abultado trasero de mi compa?era. Me fui detr?s de ella, intentando cubrirla lo mejor que pod?a. No hab?a asientos vac?os, de modo que nos quedamos parados. El microb?s se fue llenando, y yo estaba bastante incomodo y apenado. El prominente culote de Lorena quedaba casi pegado a m?, y aunque hiciera lo posible por no molestarla con roces que podr?a interpretar mal, los saltos, arrancones y las paradas, hac?an que mi pene rozara constantemente su cola.

En cierto momento, Lorena se volteo y me dijo en voz baja: - Ay, Fer, me estas dando unos llegues bien ricos. Me puse rojo y le respond?: - Perdon, no es a proposito.

Ella no dijo nada a eso, pero me dio la impresi?n de que sacaba mas su culo, buscando un mayor contacto. Inevitablemente, fui frot?ndome contra ella durante el viaje. La verga se me puso dura y sabia que ella pod?a sentirla. Sent? que las nalgas de Lorena se mov?an, acarici?ndome la verga con un suave movimiento, que sent? riquisimo, pero a la vez estaba muy nervioso.

Por fin, una media hora mas tarde, nos bajamos. Yo tenia la verga parada de tanto apoyarme en el culote de mi amiga, y no sabia como ocultarlo, as? que procuraba taparme como pod?a. Ella se dio cuenta de mi apurada situaci?n, sonr?o y dijo: - Tranquilo, es normal, y a m? me gusto sentirte entre mis cachetes. A ver cuando lo repetimos.

Con esas palabras, ella se marcho a su casa y yo a la m?a. Esa noche me hice varias chaquetas en su honor.

Espero les halla gustado la historia. Como les dije, es la primera que env?o en relatos7.com.

 


 

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Re: mi amiga lorena (Puntuación 0)
por Anonymous el Sábado, 23 agosto a las 14:39:17
dedicate a otra cosa esto no es lo tuyo puff vaya mierda de relato me a entrao sueño nada mas k leyendo...

lo podrias aver adornado un poco :S:S


[ Responder a ésto ]



Re: mi amiga lorena (Puntuación 0)
por Anonymous el Domingo, 02 noviembre a las 04:10:34
me gusto es un relato honesto ya que no siempre tienen que terminar follandose a alguien.


[ Responder a ésto ]

 

 

 

 

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